Las 5 mayores sorpresas en Roma

Repasamos los resultados más sorprendentes en el Foro Itálico, con leyendas de este deporte apeados a la primera y campeones sorprendentes.

Filippo Volandri celebra su victoria ante Roger Federer en 2007. Fuente: Getty
Filippo Volandri celebra su victoria ante Roger Federer en 2007. Fuente: Getty

El circuito para esta semana en el Foro Itálico. Bueno, más bien debería haber parado. La pandemia del Covid-19 no nos permite celebrar grandes puntos, títulos que marcan época y resultados sorprendentes a lo largo de este 2020, pero sí que nos da tiempo para reflexionar, mirar atrás y recordar grandes momentos que este deporte nos ha dado. Al igual que hicimos con los Masters de Indian Wells, Miami, Monte Carlo y Madrid, os presentamos los cinco resultados más sorprendentes en Roma, con campeones que rompen rachas, derrotas inimaginables y partidos de alta tensión.

Las 5 mayores sorpresas en Madrid

Las 5 mayores sorpresas en Madrid

Repasamos los cinco mayores shocks en el torneo madrileño, con resultados inesperados y semanas de inspiración sobre la Caja Mágica.

Seguir leyendo

* Dejamos fuera del ranking el título de Félix Mantilla en 2003 al haberle dedicado varios artículos esta semana. Recordamos que podéis escucharle rememorar aquel campeonato en nuestro último podcast.

1. David Ferrer y la primera gran victoria de su carrera (2003): Cuando llevas siete derrotas consecutivas, encajar un 0-6 en contra en el primer set de tu debut en Roma debería ser la gota que colma el vaso. La última puntilla de una temporada en la que tu progreso parece haberse estancado y pierdes ranking a una velocidad inusitada. No solo estaba enfrente la presencia del número uno del mundo, un Andre Agassi que justamente defendía el título en la capital italiana. Era ese contexto el que atenazaba a David Ferrer de sacar su mejor tenis.

Lo que acabó ocurriendo fue una sorpresa de esas que dejan huella. El de Jávea encontró su característica derecha invertida, se refugió en una mentalidad de hierro y peleó hasta darle vuelta a un partido (0-6, 7-6(3) y 6-4) que acabó teniendo un marcado impacto en su carrera. Fue su primera victoria ante un top-5, nada más y nada menos que ante el número uno. Para completar el círculo, no fue hasta 2005 que Ferru no consiguió su segunda conquista ante uno de los cinco mejores. ¿Dónde si no? En Roma, ante Gastón Gaudio. Aquella victoria no sirvió para sofocar los efectos de una temporada sin progreso, pero sí se quedará grabada como el día que David Ferrer impactó al mundo del tenis.

2. Filippo Volandri, Imperatore (2007): Filippo nació allá por 1981 en la ciudad italiana de Livorno. Esta ciudad tiene una historia curiosa tras de sí. Considerada la ciudad más de izquierdas en Italia, cuna pesquera fundada por la familia de los Médici, en Livorno tiene su origen el Partido Comunista Italiano, con pensadores como Antonio Gramsci. En las gradas de su equipo de fútbol se exhalta a Lenin o al Ché. La afición más obrera de Italia tiene como mayor enemigo a la Lazio, equipo proveniente... de Roma.

Mussolini hizo suyo aquel equipo, que aún tiene facciones de aficionados provenientes de la extrema derecha. Sus partidos se disputan en el Olímpico de Roma... que se encuentra, sí, en el propio Foro Itálico, a apenas metros de distancia del Campo Centrale o la Nicola Pietrangeli. Volandri no podía conseguir el mayor hito de su carrera en otro lugar que no fuese aquel, "redistribuyendo" la gloria de los que más tienen al dar un golpe de efecto y cargarse a Roger Federer (6-2, 6-4) en tercera ronda de aquel torneo. Filippo acabó dando la vuelta al ruedo, jaleado por los suyos, sintiéndose el rey del mundo. "Hice un pésimo inicio de partido, dejé escapar algunas oportunidades y pronto me encontré por detrás. Él, no obstante, ha jugado bien. Es una derrota que me deja mucha desilusión", dijo Federer en la rueda de prensa postpartido. A buen seguro que cada ciudadano de Livorno se sintió orgulloso de la obra maestra de su hijo pródigo, que llegó a semifinales, donde cayó ante Fernando González.

3. Juan Carlos Ferrero rompe la racha de Nadal (2008): Nadal ya era el rey de la tierra llegados a 2008. El manacorí aún estaba en busca de la cima del ranking, que llegaría meses más tarde en uno de los mejores años de su carrera, pero la tierra ya era su coto de caza particular. Sin embargo, solo su idilio con Roland Garros era comparable con lo que sentía por Roma en aquel entonces, donde acumulaba una racha de 17 victorias y ninguna derrota, dejando por el camino dos finales memorables, para la historia (vs Coria en 2005, vs Federer en 2006).

Todo eso se borró de un plumazo cuando Juan Carlos Ferrero, ubicado en el #23 del ranking, hizo acto de presencia en la segunda ronda de aquel campeonato. El marcador habla por sí solo: 7-5 y 6-1, una dulce victoria para Juanki. Durante casi 2 horas, el de Ontinyent se sintió de forma similar a como cuando ganó allí su primer título de Masters, allá por 2001, en una electrizante final ante Gustavo Kuerten. Dos de los últimos grandes dominadores de la superficie, ambos víctimas, aunque en diferentes momentos de su carrera, de las fauces de Juan Carlos.

4. María José Martínez, luz española en Roma (2010): Antes de que Garbiñe Muguruza volviese a hacernos sentir como Arantxa o Conchita, una jugadora de Yecla firmó la semana de su vida para poner su nombre junto al de campeonas de torneos Premier. Solo las dos leyendas del tenis femenino español lo habían conseguido, y allí estaba ella, campeona en el Foro Itálico, alcanzando el sueño de su vida. Lo consiguió además haciendo gala de un tenis atípico, alejado del patrón pegador de la última década y utilizando la zurda para variar a través de ángulos y dejadas.

"Me ha matado con tanta dejada", llegó a afirmar Jelena Jankovic, su presa en la final. Era la primera vez que España monopolizaba Roma (Nadal ganó la edición masculina). Caroline Wozniacki y Ana Ivanovic ya habían caído antes en la red de Mariajo, que culminó aquel año de ensueño ganando las WTA Finals en la modalidad de dobles. Aquella conquista en Roma tuvo, además, un sabor emotivo. "Lo dedico a toda la gente que ha estado conmigo en lo bueno y en lo malo. Es ahora cuando sale todo el trabajo de los últimos años".

5. Sascha finaliza la sequía (2017): Que Alexander Zverev consiguiese en 2017 su primer torneo de Masters 1000 no era, quizás, un auténtico shock si nos fijamos meramente en el aspecto tenístico. Aquel joven y espigado alemán apuntaba alto, tenía títulos en su cosecha y venía haciendo una notable gira de tierra batida, con un campeonato en Munich y los cuartos de final en Madrid. Pero los Masters y los Grand Slams eran otra cosa, eran territorio sagrado de los de siempre. 24 de los últimos 25 eventos de Masters 1000 habían sido conquistados por Djokovic, Federer o Nadal.

Y ahí estaba Nole para defender lo suyo, en la final, buscando la forma y la motivación después de conquistar el mundo el año anterior. Lo que se encontró, sin embargo, fue un ciclón arrasador que no dio un resquicio al saque y que mostró la madurez que otros no habían mostrado antes. Sascha rompió esa barrera mental, invisible, que despojaba de tenacidad a los más jóvenes. Con aquel 6-4 y 6-3 se convirtió en el primer jugador nacido en la década de los 90 en conquistar un Masters 1000. Y es del 97. Hagan sus cálculos y, teniendo en cuenta todo esto, díganme si aquella final no fue un verdadero terremoto tenístico. Un año después Sascha estuvo a un paso de revalidar la corona, pero se encontró con Nadal y la lluvia en otra magnífica final.

Ahora os toca a vosotros. ¿Cuáles han sido los momentos más sorprendentes en Roma?

LA APUESTA del día

Comentarios recientes