Las 5 mayores sorpresas en Madrid

Repasamos los cinco mayores shocks en el torneo madrileño, con resultados inesperados y semanas de inspiración sobre la Caja Mágica.

Fernando Verdasco besa la tierra azul de Madrid tras vencer a Nadal en 2012. Fuente: Getty
Fernando Verdasco besa la tierra azul de Madrid tras vencer a Nadal en 2012. Fuente: Getty

Esta semana debería ser la fiesta del tenis, el Mutua Madrid Open, la disputa del torneo de mayor categoría sobre suelo español. El coronavirus ha cerrado las puertas de la Caja Mágica, pero nos deja aún revivir los mejores momentos de todo lo que ha pasado en el torneo madrileño. Al igual que hicimos con los Masters 1000 de Indian Wells, Miami y Monte Carlo, os presentamos las cinco mayores sorpresas en el torneo madrileño, remontándonos poco más de una década atrás para seleccionarlas (solo cubriremos los años en los que ha existido el torneo mixto sobre tierra batida). Estas son nuestras selecciones.

1. Aravane Rezai y el torneo de su vida (2010): Parecía que el mundo temblaba bajo sus pies, que una nueva estrella se acababa de dar paso. Aravane Rezai había ganado en Bali, en 2009, el mayor torneo de su carrera, pero nadie esperaba que aquella chica de origen persa se proclamase campeona en la Caja Mágica de una forma tan contundente, dejando atrás sus miedos y disputando un tenis increíble. Golpes muy planos, con poco margen, potencia y garra, una mezcla que se vio beneficiada por las condiciones de altitud de Madrid. Bajo un icónico vestido negro con tintes dorados, la francesa dejó por el camino a jugadoras como Justine Henin, Petkovic, Jelena Jankovic y culminó su participación con una demostración de poder: 6-2 y 7-5 ante Venus Williams. Es una sorpresa aún mayor si tenemos en cuenta que aquel fue el mejor resultado de una carrera de la que muy pronto tendréis novedades en PuntodeBreak.

2. La tierra azul, la mayor de las sorpresas (2012): Con el objetivo de mejorar la visibilidad de la bola de cara a la televisión, Madrid introdujo por primera vez la tierra azul. Acabó siendo un experimento temporal que provocó todo tipo de comentarios. Algunos mostaban su incredulidad y enfado con la superficie (tanto Djokovic como Nadal dispararon duramente, hasta el punto de que el serbio dejó caer que no volvería a jugar en Madrid si esa superficie se mantenía), mientras otros fueron capaces de domarla y encontrar la jugabilidad perfecta (tanto Roger Federer como Tomas Berdych, protagonistas de la final, jugaron un torneo casi impoluto). Como resultado de las repetidas quejas y de los continuos resbalones y la poca estabilidad general de la superficie, aquella tierra vivió en 2012 su primera y única edición, aunque aún vive en la memoria de la gente como un experimento con algunas luces y muchas sombras.

3. Andújar, semifinalista por primera vez en un Masters 1000 (2013): Pablo Andújar es un tenista de época, hecho y diseñado para rendir bien sobre una superficie pero que ha debido adaptarse al contexto global del circuito y mejorar enormemente en pistas de cemento. En Madrid, el conquense encontró su mejor tenis para, sin hacer mucho ruido, alcanzar el mejor resultado de su carrera en un torneo grande y desafiar durante ciertos tramos de su duelo de semifinales a Rafael Nadal. Tras dejar en la cuneta a nombres como Marin Cilic, John Isner o Kei Nishikori, aquellas semifinales no comenzaron del todo bien, con un 6-0 en contra. Sin embargo, durante el segundo set Pablo reaccionó, empezó a dominar con la derecha invertida a Rafa, a mirarle de tú a tú. Tuvo varias oportunidades para conseguir el break, ninguna exitosa, y Nadal fue el que pegó primero para cerrar el duelo. A pesar de ello, será una semana que Andújar nunca olvidará y que vino de forma totalmente inesperada.

4. Andy Murray solventa el desafío de la tierra batida (2015): El escocés siempre tuvo una relación complicada con la arcilla. A pesar de pasar gran parte de su adolescencia entrenando en Barcelona, a Andy siempre le costó mucho solventar los escollos que, en cuanto a movilidad y timing, le presentaba la tierra. Sin embargo, cuando alcanzas la madurez tenística todo es posible. Tanto en 2015 como en 2016 el británico presentó un nivel intachable, pero en aquel momento era una sorpresa verle ganar todo un Masters 1000 sobre la superficie que más le costaba. Si añadimos el contexto, la gesta es aún mayor: el escocés había vencido a Kohlschreiber en la final de Munich el domingo anterior en un partido maratoniano. Con pocas fuerzas, tomó un avión a Madrid y se volvió a medir con el germano en una segunda ronda que acabó pasadas las tres de la madrugada. A pesar de todo eso, nada pudo parar al británico, amo y señor de la Caja Mágica que anuló completamente el tenis de Nadal en una cómoda final.

5. Louisa Chirico, una neoyorkina dando pasos sobre tierra (2016): una chica estadounidense con solo 20 años llegando a semifinales de un gran torneo sobre tierra. Ah, y no se apellida Williams. Extraño, ¿no? Aquel 2016, una tal Louisa Chirico decidió presentarse al mundo. Con aspecto aún inocente, sin grandes logros previos, la jugadora americana dejó por el camino a Niculescu, Ana Ivanovic o Daria Gavrilova para alcanzar su mejor resultado profesional. Probablemente sea uno de los momentos más sorprendentes de la última década, puesto que esta chica ahora se encuentra camino de salir del top-400 y nunca llegó a estar ni tan siquiera entre las 50 mejores del mundo. Uno de esos cuentos de hadas olvidados dentro de la hemeroteca tenística, y un hecho a todas luces sorprendente.

Y tú, ¿con qué sorpresas te quedas?

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