Las 10 momentos más emocionantes e inolvidables del torneo de Madrid

Repasamos los episodios del evento madrileño que permanecerán imborrables en la memoria de los aficionados y que construyeron su historia.

Momentos emocionantes e inolvidables torneo tenis Madrid. Foto: gettyimages
Momentos emocionantes e inolvidables torneo tenis Madrid. Foto: gettyimages

El torneo de tenis Madrid se ha erigido en uno de los eventos más importantes a nivel social y económico de la ciudad. Su evolución desde que en 2002 recalara por primera vez la flor y nata del circuito ATP con la celebración de lo que en aquella época se denominaba Master Series, ha sido continua, hasta ser considerado ya uno de los mejores eventos tenísticos de todo el calendario. Del Telefónica Arena mudó en 2009 a la Caja Mágica, que ha hecho honor a su nombre ofreciendo cada temporada un espectáculo sublime y haciendo que el torneo arraigue en la mente y los corazones de los aficionados de todos los rincones de España.

El coronavirus nos ha privado de una nueva edición, por lo que es momento de echar la vista atrás y fustigarse con una nostalgia que debe tornar en esperanza e ilusión por presenciar la edición del 2021. Si hace unos años nos deleitábamos rememorando los mejores encuentros del Mutua Madrid Open desde que se disputa en arcilla, esta vez recurrimos a esos instantes que despertaron una oleada de sentimientos en el deporte rey de la raqueta, incluyendo las ediciones disputadas en la Casa de Campo. Estos son los 10 momentos más emotivos e inolvidables de la historia del torneo masculino de Madrid, en orden cronológico.

1. Juan Carlos Ferrero, primer profeta en su tierra con un torneo memorable en 2003

Llegó como número 1 del mundo, superó situaciones críticas en primera ronda (7-6 en el tercer set de su duelo ante Wayne Ferreira), venció a Roger Federer en semifinales y ofreció una auténtica exhibición en la final ante Nicolás Massú. La semana soñada para el de Ontinyent, que se llevó la segunda edición del torneo, pero la primera final, ya que en 2002 Agassi fue campeón sin tener que saltar a pista en la final por la retirada de Jiri Novak. El público madrileño vibró con el tenis de Juanki, cuya hazaña consolidó el evento y atrajo a muchos aficionados ese mismo año y los venideros.

2. La remontada histórica de Rafael Nadal ante Ivan Ljubicic en la final de 2005

Si hay un partido que marcó los inicios de la carrera de Rafa y cimentó esa relación tan especial que tiene con el público madrileño, fue este. Ese año fue campeón de su primer Roland Garros, se metió en la final sin ceder ni un solo set (ganando a rivales como Hanescu, Robredo, Stepanek y Ginepri) y en la final tiró de esos intangibles de campeón y esa garra tan característica de su tenis y personalidad. Con dos sets a cero abajo y siendo claramente superado por el croata, Nadal sacó fuerzas de donde no las había, encontró soluciones tácticas e hizo vibrar a toda una ciudad y a todo un país, al terminar ganando 3-6 2-6 6-3 6-4 7-6 (3).

3. David Nalbandián y el jaque mate al Big3 en 2007

Historia del tenis, hazaña única y quién sabe si irrepetible. Solo así puede definirse lo que hizo el argentino aquella mítica semana de octubre. Dio un auténtico repaso a Nadal en cuartos (6-1 6-2), venció a Djokovic en semifinales (6-4 7-6) y finiquitó la proeza imponiéndose a Federer en la final (1-6 6-3 6-3). En 72 horas, David ganó a los tres mejores jugadores de toda la historia de este deporte, con un nivel de juego sencillamente abrumador, y por si fuera poco, en segunda ronda había vencido a Del Potro.

4. Un Nadal vs Djokovic en 2009 inscrito en los anales de la historia

4 horas y 3 minutos para un partido de tres sets. Basta con señalar eso para hacerse una idea de lo vivido aquella tórrida tarde de un sábado de mayo en la Caja Mágica. Era la primera edición del torneo sobre tierra batida y ese duelo de semifinales quedará para siempre en la retina de todos los aficionados. Puntos increíbles, igualdad absoluta, un público entregado a su compatriota y dos competidores fieros que honraron este deporte. El triunfo se lo llevó Rafa, que pagó el esfuerzo al día siguiente y cayó ante Federer en la final.

5. El primer título de Nadal en la tierra batida madrileña en 2010

Tan solo un año después de esa batalla contra Novak, el balear regresó a lo que ya era, es y será siempre su casa, para levantar el título. Lo hizo tras ganar a Dolgopolov, Isner, Monfils, Almagro y Federer en la final, tomándose la revancha de lo acaecido la pasada edición. La emoción invadió a todos los presentes al ver cómo su jugador predilecto inscribía su nombre con letras de oro en la historia del torneo, algo que haría hasta en tres ocasiones más (2013, 2014 y 2017).

6. Los verdugos de Nadal que provocaron una tragedia nacional

He visto gente llorando al salir del estadio tras una derrota de Rafa en Madrid. Las emociones que es capaz de generar el español son gigantes y cuando pierde un partido, es cuando el público se muestra más orgulloso de su pelea, pero no puede reprimir una honda tristeza. Nadal ha perdido 12 encuentros en Madrid, siendo el primero de ellos en su estreno en el evento, allá por 2002, cuando fue batido por Álex Corretja. Sin embargo, hubo tres derrotas que dolieron especialmente: contra Tomas Berdych en 2006 (con el checo mandando callar al público cuando ganó y reprendido por Rafa), ante Gilles Simon en 2008 (totalmente inesperado que el francés ganara ese encuentro) y ante Stefanos Tsitsipas en 2017. Mención aparte merece lo que fue capaz de hacer Fernando Verdasco, imponiéndose al balear en la tierra azul de la edición de 2012.

7. Las "casi" proezas de Feliciano López en 2002 y 2011

El ahora director del torneo ha sido uno de los jugadores que más pasión ha desatado en las gradas y que quizá habría merecido algún resultado más lustroso. Capaz de llegar a cuartos de final en 2003, 2007, 2008 y 2014, el toledano tiene dos espinitas clavadas en su corazón. La primera corresponde al duelo contra André Agassi en 2002, resuelto por pequeños detalles como atestigua el marcador (7-6 (6) 6-7 (8) y 7-5). Aún más doloroso fue lo acaecido ante Roger Federer en 2011. Llegó a tener 5-2 de ventaja en el tiebreak definitivo, pero se le escapó el partido por 7-6 (13) 6-7 (1) 7-6 (7). El público vibró en ambos encuentros y llevó en volandas a un Feli que a punto estuvo de ganar a dos de los mejores de la historia y que, con su esfuerzo y buen tenis, se ganó el corazón de todos.

8. El enfado de Djokovic por los abucheos del público en 2013

Jornada nocturna de una noche de miércoles, partido de tremendo nivel y un público sobreexcitado. Fueron los ingredientes del duelo entre Djokovic y Dimitrov, único triunfo del búlgaro en los diez partidos que han disputado. La grada se posicionó claramente a favor del joven búlgaro, gran promesa en aquella época, comportándose de manera algo irrespetuosa con un Djokovic que no era tan carismático como ahora. Si bien es cierto que el balcánico se ha ganado el cariño de los aficionados madrileños, en esa etapa era visto como el rival a batir por un público bastante menos "civilizado" que ahora, con más años de bagaje del torneo. Novak no dudó en recriminar a la gente su actitud y terminó perdiendo el partido en medio de un ambiente más propio de una plaza de toros que de una pista de tenis.

9. El regreso de Roger Federer a la arcilla en 2019

Llevaba cuatro años sin comparecer en el torneo madrileño y tres sin pisar una pista de tierra batida para competir. Su retorno generó una expectación sin precedentes por parte de un público deseoso por rendir un ¿último? tributo a la leyenda suiza. Su victoria ante Monfils levantando bolas de partido provocó unas emociones incontenibles en la grada, así como un gran tenis mostrado ante Thiem a pesar de terminar cayendo derrotado. Para la historia, quedan sus entrañables intentos por hablar español como ese "estaba nervoooso" que cautivó a los presentes.

10. La despedida definitiva de David Ferrer

Pocos episodios se recuerdan en los últimos tiempos tan emocionantes como la última batalla de un gran guerrero de las pistas. Zverev se deshizo en elogios hacia un Ferru que vio cómo todo un país le rendía el merecido homenaje. Los gritos de "Gracias Ferru" fueron constantes desde la grada, provocando que no pudiera reprimir las lágrimas. No se fue ni un alma de la pista durante la ceremonia de homenaje, en la que saltaron todos sus seres queridos. Simplemente inolvidable.

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