Portugal, una tierra de campeones que habla español

Repasamos los grandes campeones del torneo portugués, con una amplia representación española y la presencia de números uno

El famoso Centralito durante una eliminatoria de Copa Davis. Fuente: Getty
El famoso Centralito durante una eliminatoria de Copa Davis. Fuente: Getty

El llamado Portugal Open es un torneo difícil de definir. Por un lado, en la actualidad se disputa (y debería haberse disputado este año) en un complejo en Cascais de alto nivel adquisitivo, y ha sido creado por un personaje polémico de las altas esferas, el agente de futbolistas Jorge Mendes. Por otro lado, esa sensación de ser un torneo disputado en un enclave idílico, de lujo, con vistas a la costa (no obstante ha habido películas de James Bond que se han llegado a rodar en Estoril), contrasta (o más bien, contrastaba) con la imagen romántica de una pista que personalmente guardo con mucho cariño: el famoso Centralito, una construcción familiar, coqueta, una joya vintage dentro de los estadios de tenis que, con el traslado del torneo desde Oeiras hasta Estoril quedó extinta pero donde no hace mucho se volvió a disputar una eliminatoria de Copa Davis.

Es curioso, también, que el Abierto de Estoril (esta es su denominación actual) sea un torneo del escalafón más bajo del circuito ATP (250) y que, aún así, haya visto proclamarse campeón a los que para muchos son dos de los tres mejores jugadores de la historia. Roger Federer visitó el litoral portugués en el año 2008 y se alzó con el título ante Nikolay Davydenko, y le gustó tanto que volvió a probar suerte dos años después, aunque esta ocasión encajó una derrota ante Albert Montañés (aún sabiendo que el catalán era un jugador eminentemente terrícola, no deja de ser un resultado sorprendente). Novak Djokovic, por su parte, solo lo disputó en una ocasión, pero no necesitó más. En su temporada de despegue en el circuito (2007) y ocupando ya el top-5 del ranking ATP (venía de hacer final en Indian Wells y ganar en Miami), el serbio probó suerte en terreno portugués y tras evitar una derrota sorpresiva en primera ronda (un Andreev que estaba #177 del mundo lo llevó al tie-break del tercer set) se mostró imparable hasta añadir otro entorchado más a una carrera que en aquel momento no había hecho más que comenzar.

Portugal ha sido un vivero de campeones, puesto que para ser un torneo de la categoría más baja ha visto como otro número uno del mundo lo hacía suyo durante dos años consecutivos: Thomas Muster se convirtió en rey tanto en 1995 como en 1996. También Juan Martín del Potro encontró en Oeiras su refugio particular, siendo uno de sus primeros títulos tras su primera gran operación (en su año de regreso al circuito, 2011, derrotó con amplia superioridad en la final a Verdasco; un año después haría lo propio con Richard Gasquet), acompañado en la lista de campeones a otros argentinos ilustres como David Nalbandián (campeón en 2002 y 2006), Gastón Gaudio (ganador en 2005) y Juan Ignacio Chela (que batió a Marat Safin en la final de 2004).

Pero si por algo se caracteriza este evento es por tener un marcado aroma español. De las 29 ediciones disputadas, hasta en 13 de ellas un tenista nacido en nuestro país fue capaz de llevarse el gato al agua. Un porcentaje espectacular teniendo en cuenta de que no se trata de un torneo local, probablemente el mayor de todos los torneos del circuito. La lista incluye a ganadores de Grand Slams como Sergi Bruguera, Carlos Moyá o Juan Carlos Ferrero, además de a otros finalistas como Alberto Berasategui o Álex Corretja. No solo ha sido un amuleto de la fortuna para lo más selecto de la Armada, puesto que jugadores de segunda línea de nuestro tenis han encontrado aquí su mejor nivel. Como ya mencionamos antes, Albert Montañés es el mejor ejemplo de ello, sacando a relucir su mejor tenis; a base de martillo a través de su derecha invertida consiguió superar a Federer y alzarse como campeón en 2009 y 2010.

En 2018 podríamos decir que se cerró el círculo, puesto que un portugués puso sus manos en el trofeo por primera vez. La victoria de Joao Sousa le dio a este Open de Portugal ese héroe local que le faltaba, puesto que ya es con todas las de la ley uno de esos campeonatos con encanto que aumenta el pedigrí del circuito ATP. El año que viene lo veremos, y ojalá que más renovado que nunca. Y tú, ¿qué grandes recuerdos guardas de este torneo?

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