Kokkinakis revela su sufrimiento: "Mientras dormía, dejé de respirar"

El australiano revela lo mal que lo ha pasado en los últimos meses por una mononucleosis que se agravó, lo que le obligó a ser operado de urgencia.

Kokkinakis revela su sufrimiento: "Mientras dormía, dejé de respirar". Foto: Getty
Kokkinakis revela su sufrimiento: "Mientras dormía, dejé de respirar". Foto: Getty

En sus inicios como profesional, Thanasi Kokkinakis acaparó mucha atención en Australia junto al resto de tenistas de su generación y junto a Kyrgios, parecía que Australia tenía de nuevo a dos posibles Top 10 de futuro y candidatos serios a ganar Grand Slams. Mientras el bueno de Nick se pone serio cuando le apetece, Kokkinakis ha sufrido los estragos de las lesiones y la mala suerte. Son incontables ya los problemas físicos que ha tenido en sus rodillas y su hombro (el más perjudicado) y a sus 24 años todavía no ha podido encontrar una regularidad que le permita competir en el circuito con garantías y a eso se ha sumado en los últimos meses una nueva complicación más, la mononucleosis.

Por si le faltara algo más, Thanasi empezó a jugar torneos en 2019 pero desapareció del circuito a finales de año y luego, se bajó de la gira australiana alegando asuntos personales en cuanto a salud, sin dar más detalles. El australiano había sufrido una mononucleosis de la que estaba recuperándose todavía. Hablando para The Australian, el tenista ofrece más detalles de lo que le ha ocurrido y es que su caso se agravó y tuvo que ser hospitalizado y operado de urgencia para que le extirparan sus amígdalas y adenoides.

Todo viene ya desde finales de agosto, mientras Kokkinakis se encontraba jugando en el US Open, cuando se retiró ante Rafa Nadal antes de su jugar su partido de segunda ronda pero por aquel entonces, no sabía lo que tenía. "Me dijeron que mientras dormía, dejé de respirar porque tenía la garganta muy inflamada. No podía comer por la inflamación y llegué a perder hasta 10 kilos", explica el tenista, que tuvo que parar para poder recuperarse y cuando parecía que dejaba atrás ese problema, la infección regresó más fuerte todavía.

"A finales de diciembre intenté volver a las pistas, antes de saber que tenía algo. Me cansaba enseguida y no tenía fuerzas y pensé que podría ser por la calidad del aire de Australia, por el tema de los incendios y todo lo que estaba pasando pero empecé a tener mucha fiebre por las noches. Me cambiaba cuatro o cinco veces de camiseta durante la noche. La cama estaba empapada y cuando llegué a Melbourne, en cuanto empezaba a pelotear, me cansaba", cuenta.

"Mi garganta me estaba matando. Sentía como si tuviera varias cuchillas por dentro cada vez que tragaba, hasta que me decidí ir al hospital. La cosa empeoró cuando volví a Adelaida. Allí no podía comer ni beber agua. Fue entonces cuando tuve que ir de nuevo al hospital", asegura el australiano, que fue operado para quitarle esas partes que le estaban provocando la infección. "Ya me siento mejor, relativamente sano, pero ha sido algo frustrante. Ahora no miro demasiado hacia adelante, solo intento mantenerme en forma y recuperarme, estando sano. No me presiono mucho, cuando me ponga bien, remontaré", sentenció Kokkinakis.

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