El potente alegato de Mouratoglou a favor de los jugadores más allá del top-100

El entrenador reclama ayuda de ATP y WTA para buscar una solución económica al parón, poniendo el énfasis en los jugadores con menos ingresos

Patrick Mouratoglou. Fuente: Getty
Patrick Mouratoglou. Fuente: Getty

El parón tenístico provocado por el coronavirus empieza a hacerse notar a nivel económico. No solo se ha suspendido toda actividad sobre las pistas, también cualquier tipo de pago que refleja la naturaleza meritocrática de este deporte. ¿Pueden los mejores jugadores del mundo sobrevivir sin los cheques que obtendrían en Grand Slams y Masters 1000? Seguramente sí. ¿Pueden sobrevivir durante varios meses aquellos tenistas cuyos ingresos dependen de conseguir entrar en el cuadro final de un Grand Slam, por ejemplo Wimbledon, ahora suspendido? El diagnóstico cambia.

Los grandes perjudicados son, sin dudas, aquellos jornaleros del circuito que sufren para que el balance ingresos-gastos no esté totalmente desnivelado a final de año. Los jugadores más allá del top-100, que se quedan sin la oportunidad de tener algún salvavidas en forma de un gran torneo. En un deporte que emplea a tantísimos tenistas, la gran mayoría de ellos sufre. De ello son conscientes muchos profesionales.

Patrick Mouratoglou es uno de ellos. El dueño de la Academia Mouratoglou, situada en territorio francés, ha firmado una carta en Twitter que pone de manifiesto quiénes son las verdaderas víctimas del parón, echando mano de algunos testimonios y llamando a ATP, WTA, ITF y Grand Slams a establecer una mesa conjunta que busque garantizar la viabilidad económica de los jugadores más allá del top-100. Este es el desgarrador texto del famoso entrenador:

"Querida comunidad tenística: nuestro deporte es genial. Aún así, el turbulento periodo por el que estamos pasando pone de manifiesto su disfuncionalidad. Los jugadores fuera del top-100 apenas pueden tienen equilibrio económico; muchos de ellos se ven forzados a autofinanciarse para jugar profesionalmente.

Al contrario de los jugadores de baloncesto o fútbol, los tenistas no se ven salvaguardados por unos salarios anuales establecidos. Son trabajadores independientes. Pagan sus viajes y pagan salarios a la gente de su equipo, mientras que los suyos propios dependen de los partidos que ganen. Es un sistema basado en la meritocracia con el que estoy de acuerdo: los mejores jugadores merecen al 100% sus ganancias.

Sin embargo, me parece insultante que el 100º mejor jugador de uno de los deportes más populares del mundo, seguido por alrededor de un billón de aficionados, apenas pueda vivir del mismo. Según el extop-10 Tim Mayotte, tendrías que ganar en torno a 200,000 dólares al año para conseguir un sueldo base. Según Noah Rubin, 225 del mundo, los tenistas fuera del top-50 o del top-100 no tienen muchos patrocinadores fuera de la pista y los que existen son de carácter menor, no puedes vivir gracias a ellos; si no trabajas, no ganas nada.

¿Qué pasa cuando los jugadores se ven obligados a no trabajar durante un periodo indefinido de tiempo? No ganan dinero. Algunos de ellos están diciendo adiós a sus sueños, retirándose. Este ha sido el caso durante mucho tiempo. Aunque hemos eliminado la supremacía masculina a nivel económico, el tenis aún posee uno de los mayores niveles de desigualdad en cualquier deporte. El tenis necesita a los tenistas para sobrevivir. No puede vivir solo de sus élites; los circuitos se deteriorarían.

La reforma de la ITF el año pasado, que por suerte se canceló meses después de su puesta en marcha, hizo la vida imposible a los tenistas fuera del top-100. Muchos de ellos decidieron dejar el tenis porque no tenían otra opción. Ahora nos enfrentamos a un un nuevo reto. Ya que el circuito está parado por las razones que ya sabemos, estos jugadores no obtienen niguna ganancia, y al contrario que la mayoría de los top-100, no tienen ningún dinero de patrocinadores con los que poder subsistir.

Es hora de pensar en estos jugadores y ayudarlos. En el más inmediato futuro, y luego a largo plazo. Por este motivo, me encantaría que ATP, WTA, ITF y Grand Slams se reuniesen (aunque de forma virtual) para encontrar una solución sostenible. Todos dependemos de estas entidades, que tienen el poder para proteger la economía del tenis profesional y ejercer una responsabilidad social.

Me encantaría que estas instituticiones dijeran SE ACABÓ. No podemos dejar a los jugadores de menor ranking desprotegidos. No es lo correcto. El tenis necesita un cambio. Aprovechemos este tiempo libre para empezar el diálogo".

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