Así comían los jugadores de tenis en los años 70

Allá por 1975, los tenistas comían de manera muy diferente antes de un gran partido. La dieta, otra gran evolución del tenis profesional.

Podríamos profundizar hasta el grado que deseáramos, desde las dietas personalizadas hasta los gramos al día de hidratos de carbono y proteína, dependiendo del peso, que cada jugador debería tomar, para ejemplificar hasta qué punto se ha profesionalizado el cuidado de la alimentación desde la figura del nutricionista, asentadísima en el tenis profesional como pieza y factor clave en el rendimiento del deportista. Una figura que ni existía hace 50 años.

Entre las mejoras o diferencias que existen entre épocas siempre se nombra a la cantidad de perfiles que integran equipos de trabajo, porque en ellos están representados las mejoras medicinales, la prevención de lesiones, el cuidado del aspecto mental y las equilibradas y cuidadosas dietas que llevan a rajatabla los tenistas profesionales y que hoy se ven como parte del decorado. Se dan por hecho.

Pero no siempre fue así. Y basta un vistazo al pasado para saber, al detalle, que comían los mejores y las mejores jugadoras del mundo cuando afrontaban un partido importante. Por ejemplo, una final de Grand Slam. ¿Se imaginan a un deportista o tenista de hoy comiendo, en la comida previa de un gran partido, filetes de ternera, coca-colas, cerveza, brownies o té caliente? Por lo menos, a día de hoy, sería visto como una verdadera excentricidad, cuanto menos.

Es sabido que Michael Phelps, uno de los mejores deportistas de la historia, basaba el desayuno en sus días de entrenamiento en comer una cantidad ingente de calorías basada en sandwiches, tortitas, tortillas y cuantas cosas más pudieran servirle para quemarlas después, pero es raro que un tenista o una tenista hoy en día cuente las horas para intentar ganar un título y decida por comerse un brownie de chocolate y helado.

La revista 'Tennis Magazine', en su edición de 1975, realizó un curioso reportaje sobre lo que comían Rod Laver, aún en activo en aquellos años, Jimmy Connors o Evonne Goolagong, tres de las grandes estrellas del tenis mundial por aquellas fechas. Y no van a encontrar en ese reportaje agua, pasta, arroz, pollo a la plancha o piezas de fruta.

Un filete de ternera o 'roast beef, una mazorca de maíz, un melocotón con helado y una copa de cerveza es lo que solía tomar Rod Laver antes de los partidos. ¿Jimmy Connors? Pues tan impactante es leer lo que elegía para prepararse como a su vez encaja con su personalidad. Allí iba 'Jimbo' con otra pieza de cerdo magro, dos tomates con ensalada, gajos de naranja, brownie con nueces y tres vasos de coca-cola. Nada mal para el que fuese ocho veces campeón de un Grand Slam. No iba tampoco muy ligera a la pista Evonne Goolagong, que optaba por una chuleta de ternera empanada, brócoli con salsa holandesa y una taza de té caliente.

Una dieta más propia de un fin de semana, de un día libre, muy alejado de todo lo que hoy se entiende por la comida que un profesional debe comer hoy, y que exponen otro de los inmensos cambios en la profesionalización del tenis durante estos últimos 50 años.

Comentarios recientes