La suspensión de los Juegos Olímpicos libera una semana repleta de incógnitas

La suspensión de la cita olímpica descongestiona el calendario y hace pensar en torneos que podrían aprovechar esa semana para disputarse.

Semana liberada en el calendario. Foto: gettyimages
Semana liberada en el calendario. Foto: gettyimages

Todo son incógnitas, teorías, rumores. El optimismo deja paso al estupor y al desarraigo en pocos minutos en la mente de aficionados, tenistas y directivos, mientras la pandemia mundial del coronavirus sigue cobrándose vidas y alterando el discurrir habitual del planeta. El calendario tenístico es un puzzle que no hace más que cambiar su morfología en los últimos tiempos, desconcertando por completo a los encargados de hacer que encaje. Ya son muchas las voces que consideran posible que no se vuelva a jugar a tenis en 2020, pero mientras hay vida hay esperanza, pensarán otros. Con ambos circuitos parados hasta el 7 de junio y la vista puesta en la evolución del coronavirus, la suspensión de los Juegos Olímpicos Tokio 2020 ha abierto un espacio en ese complejo puzzle que muchos torneos ya se plantean ocupar.

Atendiendo a las informaciones oficiales que llegan de Wimbledon, en las que se señala la posibilidad fehaciente de que el torneo tenga que cancelarse, tener una semana libre en verano puede dar una alternativa interesante. En caso de que la próxima semana el torneo londinense decidiera la cancelación, podría tener el as en la manga de la semana que estaba planteado que se disputara la cita olímpica (del 26 de julio al 4 de agosto), empleando la anterior y posterior. Los oficiales del torneo londinense desecharon la opción de aplazar el evento a septiembre ya que consideran que las temperaturas y precipitaciones habituales de este mes en Londres hacen inviable la celebración del evento. Pero a finales de julio sigue habiendo muchas horas de luz y la meteorología es benigna en la capital británica.

Los que seguro no podrán hacer eso de esa opción son los organizadores de Roland Garros. Su predisposición a la hora de tomar unilateralmente la controvertida decisión de jugarse el torneo en septiembre, se ha vuelto en su contra aún más después del aplazamiento de Tokio 2021. Y es que posiblemente si Guy Forget y compañía hubieran establecido conversaciones y esperado a ver cómo se desarrollaban los acontecimientos, podrían haber tenido preponderancia a la hora de establecer el torneo en las fechas liberadas por los Juegos.

Tampoco hay que olvidar el empeño del torneo de Roma por encontrar un hueco en el calendario para disputar el evento, aunque jugarse esta semana parece complicado ya que supondría tener un contacto con la tierra batida, disputar luego la gira en superficie dura estadounidense y volver después a Roland Garros, en caso de que todo discurra según lo previsto, o según los más optimistas prevén. En definitiva, se avecina una lucha de poder entre varios torneos sin que tengan nada asegurado ya que el avance del coronavirus será lo que marque la viabilidad de sus pretensiones a corto y medio plazo. El mundo del tenis sigue más amenazado que nunca.

Comentarios recientes