Federer, la retirada y el paradigma de los Juegos Olímpicos

Con el aplazamiento de los Juegos Olímpicos hasta 2021, todo hace indicar que la presencia de Federer en el circuito estará asegurada un año más.

Roger Federer podría alterar sus planes de retirada. Fuente: Getty
Roger Federer podría alterar sus planes de retirada. Fuente: Getty

La crisis mundial del coronavirus se ha cobrado hoy su siguiente víctima. Los Juegos Olímpicos de Tokio, que debían tener lugar el verano de 2020, año par, se ven aplazados hasta el año 2021 por la pandemia que ha puesto al mundo en jaque. Esto, por consiguiente, quiere decir que tardaremos un año más en ver tenis olímpico, una cita en el calendario que para algunos tenistas está marcada en rojo. Entre ellos, Roger Federer.

Los rumores de retirada del suizo, años atrás, siempre apuntaron a los Juegos Olímpicos como un escenario más que posible para dar un paso al costado. La medalla de oro en individuales es ese entorchado que elude al suizo, y el abordaje a dicha medalla siempre ha supuesto un asunto de máxima prioridad para aficionados. Sin embargo, en ese ejercicio de tenis ficción que supone teorizar sobre la fecha de retirada, Roger siempre nos ha quitado la razón. Lo hizo tras Londres, demostrando que aún le quedaban muchas temporadas al máximo nivel, e incluso tras Río. El hecho de no decir presente en la cita brasileña podría haber significado el final de la andadura de Federer en la competición, pero el suizo se encargó siempre de esquivar los rumores. Llegados al 2020, cuatro años después, su presencia en Tokio estaba totalmente garantizada: el verano era máxima prioridad, y Federer lo tuvo en cuenta a la hora de operarse. Los tiempos de recuperación eran claros: llegar recuperado en el apartado físico tanto a Wimbledon como a la cita olímpica.

Ahora el panorama ha cambiado. Este vacío de tenis perjudica a muchísimos jugadores del circuito, pero para Roger y sus fans podría ser un auténtico blessing in disguise. Remarco el apartado de sus aficionados, puesto que todo hace indicar que Federer, en pos de estar en la cita olímpica, disputará con normalidad la temporada de 2021. Lo contrario significaría quedarse fuera de Tokio, y eso es algo que no entraba en la cabeza del suizo. Este nuevo paradigma, coincide, además, con las últimas declaraciones que el suizo ha hecho sobre el tema, de carácter más bien optimista. Tuvieron lugar en la previa a su partido de exhibición contra Nadal en Ciudad del Cabo, Sudáfrica.

"No tengo ninguna novedad sobre mi retirada, ni intención de parar", señaló el suizo. "Creo que aún puedo competir al máximo nivel, como demostré en Australia. Nunca se sabe, pero de momento no tengo planes de retirada. Estoy feliz, de hecho, con cómo comenzó mi temporada".

Algunos tenistas que tuvieron la suerte de entrenar con él han podido sugerir que los Juegos Olímpicos de Tokio podrían ser un punto tras el que evaluar, tomar una posible decisión. Fue el caso de Thanasi Kokkinakis, quien compartió entrenamientos en Dubai sobre el mes de enero con Roger. El australiano comentó que el suizo "vería qué hacer" tras el evento olímpico. Con la cita olímpica experimentando este retraso en fechas, lo más probable es que Federer vuelva al circuito (si la pandemia lo permite, en 2020; si no, en 2021) y tenga muchos torneos y giras en los que ponerse a punto de cara al tramo de la temporada más importante: Wimbledon y los Juegos Olímpicos. Ahora sí, ese posible verano de 2021 se antoja absolutamente vital en los planes de futuro del suizo. Su amigo del alma, Stan Wawrinka, apuntaba aún más a la cita olímpica y dejaba la última prueba de que, con casi toda seguridad, Roger estará ahí:

Hecha la hipótesis de que Roger, independientemente de sus posibles planes de retirada, seguirá jugando en 2021 para darse una nueva oportunidad en Tokio, debemos repasar lo último que dijo el tenista de Basilea sobre cómo se imagina su vida después del tenis, en una entrevista para la BBC. El suizo describió qué es lo que más le aterra cuando se aleje de las pistas: "Creo que esa no es la palabra más adecuada. Pero quizás, lo que más echaré de menos serán los subidones de adrenalina, todo eso. Al mismo tiempo está bien alejarse de ello. Sí, a veces tienes esas mariposas en el estómago, y son increíbles, pero cuando se acabe todo está bien no tenerlas, tener toda esa presión de tener que rendir al máximo". Parece, eso sí, que Roger deberá convivir con ella al menos un año más. Hasta llegar a Tokio 2021.

Comentarios recientes