Nalbandián: "Hoy los jóvenes tienen un tenis con mucha más potencia, pero menos táctica"

David trata diversos temas en su última entrevista, desde una posible vuelta al circuito como entrenador o la vida tras la retirada

David Nalbandián disfruta de la retirada. Fuente: Getty
David Nalbandián disfruta de la retirada. Fuente: Getty

El Rey David. Pocos tenistas se ganaron un apelativo real gracias a su tenis. Todos los que vieron jugar a Nalbandián sabían que de aquel menudo argentino brotaban auténticas dosis de talento. Ganador de la Copa de Maestros en Shanghai, de 11 títulos ATP y finalista de Wimbledon, la punta de lanza del tenis argentino durante muchísimos años descansa a siete años vista de su retiro del tenis.

Ha pasado el tiempo y las prioridades de Nalbandián ya son otras muy distintas. En su última entrevista, concedida a Líbero, David se muestra comedido y tranquilo. De momento no tiene prisa por volver a estar relacionado con el tenis y disfruta de su familia y amigos. "La familia está muy bien, los chicos crecen perfecto. Hoy disfruto de otros deportes, como el pádel. Es un deporte muy distinto del tenis en cuanto a lo técnico: me amoldé fácil porque no hay que correr demasiado". Es fácil, quizás, hablar con la sabiduría que te dan años fuera del circuito. Pero nadie como David sabe lo que es estar metido de lleno en la vorágine del deporte de la raqueta; en especial si provienes del continente sudamericano. "El circuito te satura muy rápido y es muy difícil mantenerlo con el tiempo, sobre todo cuando eres sudamericano y vives tan lejos de donde se mueve el circuito habitualmente. Los europeos y americanos tienen más ventajas que nosotros; todos los viajes para nosotros son muy largos, a ellos se les hacen más cortos. Por eso al pasar doce, quince años en circuito, todo se hace mucho más pesado".

Alejado de las canchas, Nalbandián enfoca el presente desde otra óptica bien distinta. Eso sí, deja bien claro que todo lo que te da el tenis no es sustituible por nada años más tarde: "La presión y responsabilidad que tienes cuando juegas es muy grande. Representas a tu país, compites y te entrenas todos los días, es un trabajo. Después del retiro bajas totalmente los decibeles y arrancas otro estilo de vida, otra historia. Yo corro en rallies y con eso puedo reemplazar un poco la adrenalina de la competencia, pero desde un lado mucho más amateur; es una cosa muy distinta en comparación con el deporte profesional".

Centrado en el día a día y en sus pasiones, Nalbandián no sigue con tanta frecuencia los entresijos del circuito. Aún así, con la experiencia que le da estar fuera de las canchas, hace una valoración del momento que atraviesa el tenis actual. "En realidad yo lo dejé porque el hombro no me dejó seguir jugando. (...) No viajé demasiado después de retirarme, así que es difícil hacer una comparativa. Lo que sí veo es que los jóvenes tienen un tenis con mucha más potencia pero con mucha menos táctica y mucha menos cabeza. Ahí es donde hacen la diferencia con los más grandes". Tras haber convivido con los tres monstruos y haber sido capaz de batir a ambos (llevando a cabo la hazaña, de hecho, en el mismo torneo), pocas voces más autorizadas que la de David para desvelar qué los hace diferentes. "Federer, Nadal y Djokovic son únicos. Por la cantidad de años deben ser los únicos tres de la historia que llevan tanto tiempo jugando a ese nivel. Uno ha estado ahí dentro y sabe del sacrificio que eso requiere. Han tenido suerte con las lesiones, porque han tenido relativamente pocas. Rafa sufrió más que Nole y Roger pero sigue ahí, también con un calendario más acotado. Lo más admirable son la motivación y las ganas que tienen por seguir metidos ahí arriba".

Para finalizar, el tenista de Unquillo descarta una posible vuelta al circuito como entrenador: "No tengo muchas ganas de volver a ponerme a viajar. Siempre digo que para ser entrenador tienes que hacer prácticamente la misma vida que haces como jugador, y no puedes hacer un trabajo serio si eres entrenador solo ocho semanas al año. Ahí tengo una ambigüedad: creo que podría ayudar a alguien pero si lo quiero hacer bien tengo que pasar mucho tiempo. Y hoy estoy bien, disfrutando de la familia".

Comentarios recientes