Maria Sharapova anuncia su retirada del tenis profesional

La rusa cuelga la raqueta a los 32 años después de luchar durante mucho tiempo con las lesiones. No habrá gira despedida, pero sí una carta muy emotiva diciendo adiós.

Maria Sharapova se retira del tenis profesional. Fuente: BBC
Maria Sharapova se retira del tenis profesional. Fuente: BBC

“¿Cómo dejar atrás la única vida que has conocido? ¿Cómo alejarte de las canchas en las que has entrenado desde que eras una niña, el juego que ambas, ese que te hizo llorar de manera indescriptible? ¿Cómo decir adiós a un deporte donde encontraste una familia, unos fans que estuvieron a tu lado durante 28 años? Soy nueva en esto así que, por favor, perdonadme. Tenis, me estoy despidiendo de ti”

Con este párrafo arranca Maria Sharapova su carta de despedida. La rusa de 32 años, afectada desde 2016 por factores externos como aquella sanción por dopaje, muchos meses de inactividad y la carga de las lesiones, ha llegado a tomar la decisión más drástica, pero también la más lógica. Se cansó de luchar, castigada una y otra vez por el dolor, obligada a convivir bajo unas limitaciones que no son fáciles de soportar. No ella, campeona de cinco Grand Slams y ex número 1 del mundo. De su puño y letra ha salido esta carta en Vanity Fair donde deja atrás el deporte que se lo dio toda en la vida. Ahora, es momento de disfrutar de otras cosas.

A lo largo de la carta, Maria va recordando todas sus etapas desde que agarró por primera vez en una raqueta, los primeros viajes con su padre, la fantasía de dejar Sochi atrás para conocer nuevos lugares o su preocupación por no ser lo suficientemente alta para dedicarse a este deporte. Luego, acabó siendo la más alta del top100 durante prácticamente toda su carrera. Una mentalidad a prueba de balas que tuvo que pasar por muchos obstáculos para llegar a su objetivo, empezando por jugar ante el resto de niñas, todas ellas más altas, más fuertes, pero no mejores que ella.

Jamás en mi vida llegué a pensar que sería capaz de ganar en los escenarios más grandes de este deporte, y en todas las superficies. Ni en mis sueños más salvajes lo pude llegar a imaginar”, recuerda Maria. A día de hoy, la rusa sigue siendo de las pocas jugadoras en la historia que han conquistado el Open de Australia (2008), Roland Garros (2012, 2014), Wimbledon (2004) y el Abierto de Estados Unidos (2006). Es decir, los cuatro Grand Slams, además de un evento en las WTA Finals (2004) y una medalla de plata individual en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Por si le faltaba algo, no nos olvidamos de la Copa Federación que levantó con sus compañeras en 2008 o las 21 semanas que estuvo liderando el ranking WTA como número uno del mundo.

¿Cuál fue el secreto del éxito para Sharapova? Ella misma lo subraya en su carta de despedida. “Mi ventaja nunca fue sentirme superior a otras jugadoras, todo lo contrario. Se trataba de sentirme continuamente cayendo por un acantilado, una sensación que me hacía volver a la cancha constantemente para descubrir cómo seguir escalando. Fueron las pistas más importantes las que revelaron mi esencia. Una de mis claves, sobre todo, fue nunca mirar atrás y nunca mirar hacia delante. El tenis no hay forma de dominarlo, simplemente hay que seguir atentamente cada bola que te llega en la pista al mismo tiempo que tratas de calmar todos esos pensamientos incesantes en tu mente”, declara la de Niagan.

Finalmente, fueron las lesiones quien terminaron por destruir toda esa felicidad, las que terminaron por convertir a su cuerpo en una distracción que no ayudaba a concentrarse en lo que pasaba en la pista. Operaciones, parones, vueltas al quirófano, dolores, angustias, inseguridades, ni siquiera una de las jugadoras que más ha perseverado en su carrera ha sido capaz de vencer todos estos males. Sharapova disfrutó su éxito pero también ha sabido aceptar su fracaso al ver que el reloj ya estaba fuera de hora. Era el momento de abandonar.

El tenis me ha dado la vida y lo extrañaré todos los días. Echaré de menos cada entrenamiento, mi rutina diaria, atarme el zapato izquierdo antes que el derecho, cerrar la puerta de la cancha antes de golpear mi primera bola, extrañaré a mis entrenadores, los momentos con mi padre, los apretones de manos en la red y todas aquellas rivales que me hicieron ser mejor. El tenis ha sido como una montaña llena de valles y desvíos, pero con unas vistas increíbles desde arriba, desde la cima. Después de 28 años y cinco títulos de Grand Slam, estoy lista para escalar otra montaña, para competir en un terreno diferente

Es el adiós de una leyenda inexpugnable, alguien que, haga lo que haga a partir de ahora, lo afrontará con el mismo enfoque, la misma ética de trabajo y con todas las lecciones aprendidas a la espalda como eje. Por supuesto, también habrá momento de formar una familia, descansar por las mañanas o escaparse un fin de semana donde sea. Seguirá escalando lo que se proponga, de eso no tengáis ninguna duda. Feliz retirada, Masha.

Comentarios recientes