Muguruza presenta su candidatura en Doha

La española fue un auténtico vendaval de juego ante Tomljanovic, cediendo únicamente tres juegos  en lo que fue uno de sus mejores partidos del año 

Garbiñe Muguruza durante su duelo. Fuente: Getty Images
Garbiñe Muguruza durante su duelo. Fuente: Getty Images

Garbiñe Muguruza desplegó su mejor versión bajo la noche catarí y se impuso con suma facilidad a la australiana Ajla Tomljanovic (6-1, 6-2). El duelo, desigual en todo momento, certifica el gran estado de forma y confianza de la pupila de Conchita Martínez, dando un claro aviso de lo que puede ser capaz de hacer esta semana.

Y es que si en su anterior duelo ante Kasatkina Garbiñe parecía haber notado la resaca post final en Australia, en esta ocasión la tenista nacida en Venezuela mostró su versión convincente ya desde el inicio. Tras salvar dos bolas de break en su primer juego al saque, pocos preveían los cauces que el duelo iba a tomar. A partir de ahí Garbiñe mostró sus garras y marcó territorio, iniciando el duelo con un break esperanzador y desplegando el arsenal de golpes que tanto echamos de menos el año pasado. Significativo, en especial, fue el punto con el que Tomljanovic cedió un nuevo break para poner el 5-1, jugándose una dejada de una forma inusual al verse ampliamente superada desde el fondo. El set quedaba sellado con un ace a la T.

Las estadísticas no mentían: más de 65% de efectividad tanto con el primer como con el segundo saque y, sobre todo, un nivel de concentración que hablaba a las claras de las intenciones de Garbiñe. La española no quería alargar el duelo más de lo previsto, atacando todas las bolas cortas sin piedad y variando de forma excelente golpes cruzados y paralelos. El segundo set comenzaba de forma parecida, con break y su consiguiente certificación en blanco. Solo acababa de comenzar y, sin embargo, el partido parecía estar más que visto para sentencia, con una Tomljanovic que parecía un juguete roto en manos de la tenista española.

Solo una pequeña reacción de la tenista australiana en forma de dos juegos seguidos al final del duelo evitó lo que estuvo muy cerca de ser un 6-1, 6-0. Finalmente Garbiñe selló el segundo set por 6-2 y certificó la victoria en tan solo 57 minutos, dando una versión muy distinta de la ofrecida ante Kasatkina en su duelo de primera ronda: si contra la rusa cedió hasta 30 bolas de break, esos guarismos se vieron recortados hasta únicamente 3 en la noche de hoy, lo que habla bastante a las claras de cómo protegió el servicio hoy. Lo que parece bastante claro es que la confianza es el principal detonante para que Muguruza cierre estos partidos con tal mano de hierro: solo así se explica baja cantidad de errores no forzados y la precisión en los golpes de ataque que brillaron por su ausencia en los últimos meses. Con Yastremska asomando ya en la ronda de octavos, pocos pueden descartar a una Garbiñe victoriosa esta semana; lo de hoy fue toda una declaración de intenciones.

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