Djokovic como ejemplo para la Next Gen

Aunque pocos se acuerden ya, el serbio también pasó por unos años de dudas al inicio de su carrera hasta que trabajó para ganar a Federer y Nadal.

Djokovic como ejemplo para la Next Gen. Foto: Getty
Djokovic como ejemplo para la Next Gen. Foto: Getty

"Cuando eres joven lo quieres todo de inmediato", son las palabras de Novak Djokovic hace un par de semanas cuando accedió a la final del Open de Australia. Allí, a pie de pista en la Rod Laver Arena y entrevistado por Jim Courier, el serbio ofreció toda una lección a los tenistas más jóvenes que en los últimos tiempos han aparecido en el circuito masculino sin poder mantener una estabilidad a lo largo de la temporada y sin poder derrotar a los miembros del Big Three en una final de Grand Slam.

Porque nadie mejor que él para enseñar a estos chicos cuál es el camino a seguir. Nole ganó en Australia en el año 2008 y se mostró como una alternativa al duopolio formado por Federer y Nadal, que por aquel entonces lo ganaban prácticamente todo pero las expectativas que se crearon a su alrededor a raíz de ese título provocaron que sufriera una presión extra que sumada a su inmadurez y falta de experiencia, le llevaron a pasar tres años complicados en su carrera, algo similar a lo que pueden estar viviendo tenistas como Alexander Zverev, Dominic Thiem, Stefanos Tsitsipas o Daniil Medvedev.

"Cuando era joven, una de las cosas que más falta me hacía era paciencia. En ciertos momentos, quería las cosas demasiado deprisa y me frustraban ciertas cosas pero esto es lo que te hace aprender", relataba Djokovic aquella noche. "Roger y Rafa provocaron una diferencia significativa en mi mente para entender mi propio juego y lo que necesitaba para poder ganarles. Recuerdo cuando gané en Australia 2008, después de aquello pasé unos tres años muy duros porque cada vez que llegaba a semis o a la final de un Slam y me enfrentaba a uno de los dos, perdía. Tuve mucho tiempo de reflexión, de creer y trabajar para perfeccionar mi juego y desafiarles en las grandes rondas", añadía.

¿Les suena de algo? En pleno 2020, con un Federer a apenas seis meses de cumplir 39 años, con Djokovic a punto de cumplir los 33 años y Nadal los 34, los jóvenes siguen cayendo ante ellos y se quedan a varios pasos de la meta de ganar un Slam. Mientras en el circuito femenino tenemos a 11 ganadoras de Grand Slam que han nacido después de septiembre de 1988, en el masculino no hay nadie con 31 años o menos que sepa lo que es ganar un major. Un dato, cuanto menos, escalofriante. El más joven es Marin Cilic, que tiene 31 años y 4 meses.

La irrupción de Zverev en 2017 hizo pensar que quizá el alemán podría ser el primer joven en muchos años en ganar un Slam pero el de Hamburgo ha cumplido en torneos de Masters 1000, levantando varios de ellos y mostrando un gran nivel cuando se juega al mejor de tres sets pero le cuesta rendir en los grandes y solo en Australia este año ha conseguido pasar a semifinales. Su mayor problema es, quizá, el aspecto mental, yéndose muy fácil en estos partidos largos.

Tsitsipas, por su parte, tuvo un gran 2019 que culminó ganando el torneo de Maestros en Londres pero su inicio de 2020 ha sido bastante decepcionante con solo tres victorias en siete partidos. Otro que ha mostrado un bajón importante respecto al nivel por el que asombró a todos es Daniil Medvedev, que tras su espectacular verano de 2019, tampoco ha cumplido las expectativas que se esperaban de él y esta misma semana en Rotterdam le vimos caer en primera ronda, pareciendo un tenista totalmente distinto.

Como le pasó a Djokovic, al haber unos referentes tan importantes en el circuito masculino, eso provoca cierta presión añadida a los jóvenes que les impide trabajar de la forma adecuada. A diferencia del femenino, donde cualquier chica cree que puede ganar a las top, entre los hombres saben que para ganar un Grand Slam necesitas hacer un esfuerzo brutal, ganando al menos a dos miembros del Big Three, en uno de los mayores desafíos que puede existir en este deporte.

Nole hablaba de paciencia y mucho trabajo tanto dentro como fuera de la pista. El problema que tienen estos chicos es que las marcas empiezan a pelearse por ellos y su cuenta del banco empieza a crecer y crecer y en alguien tan joven, es normal que esto llegue a despistar. También, la prensa los señalan como favoritos en los torneos grandes y eso les añade mucha presión. Del "llego sin nada que perder" al "me exigen ganar" existe una diferencia brutal y para alguien inexperto puede suponer un problema a nivel mental. Y, también, que al ver a los del BIg Three ganando todo el rato, eso les hace creer que son invencibles y en ocasiones, el propio respeto que se le tiene al rival que tienes enfrente te hace ser peor de lo que eres.

Se hablaba de que 2020 sería el año donde por fin veríamos a un Next Gen ganando un título de Grand Slam. Esto es algo que venimos comentando desde hace ya varios años pero sigue sin llegar. Si estos chicos quieren dar un paso al frente, harán a bien el escuchar estas palabras de Djokovic y analizarlas con sus respectivos equipos para trabajar en lo que necesitan hacer. Como decíamos, nadie mejor que el serbio como ejemplo de superación. Porque nada en esta vida es imposible pero si no se trabaja, los éxitos no lloverán del cielo.

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