Argentina Open: entre las bajas de las figuras y las atracciones para los espectadores

El torneo, que cumple 20 años, mermó en su nivel por las ausencias de destacados tenistas, pero aumentó en la conexión con el público.

Marco Cecchinato participó de una entrevista realizada por chicos de escuelitas de tenis. Foto: Sergio Llamera / Argentina Open
Marco Cecchinato participó de una entrevista realizada por chicos de escuelitas de tenis. Foto: Sergio Llamera / Argentina Open

Tradición y constancia. Esas son dos de las palabras con las que se puede calificar al Argentina Open, un evento que cumple 20 años y que se mantiene firme a pesar de los inconvenientes económicos que sufre el país. Si bien sufrió las bajas de figuras de alto calibre como Dominic Thiem, Matteo Berrettini, Cristian Garín y Fernando Verdasco, el torneo no se rinde y sueña con armar una fiesta que incluya tanto al espectáculo dentro como fuera de la cancha.

No bien el austríaco y el italiano habían desertado de venir a Buenos Aires, Martín Jaite, director del evento, había señalado: “Tenemos un cuadro espectacular, con 5 top 30 y 12 top 50, algo que no muchos ATP 250 sobre polvo de ladrillo pueden tener. Así que estoy convencido de que tendremos un torneo fantástico”. Actualmente y con la baja del chileno y del español, el número cayó a 4 top 30. Más allá de que muchos fanáticos no podrán ver a sus ídolos, cada jornada presenta un orden de juego interesante con grandes partidos para ver tanto en las canchas secundarias como en el Estadio Central Guillermo Vilas, que luce renovado para la ocasión.

A pesar de eso, lo destacado está fuera de la tierra batida. ¿Cómo? El torneo adquirió en este año una visión más abierta: realiza constantes sorteos para interactuar con mayor fluidez con el público, presenta la oportunidad de escuchar música en vivo con bandas y DJ’s que le ponen sonido a la noche. Además, se sumaron los famosos food trucks con cervezas artesanales y parrilla para que los espectadores disfruten un trago mientras se permiten bailar mientras observan el partido en una pantalla en las afueras del estadio. Ah, también tienen la chance de preguntarle a algún tenista, como pasó con Marco Cecchinato.

En consecuencia, la experiencia abarca más que observar un encuentro en primera persona. Tanto es así que son actividades totalmente complementarias. Según pudo charlar Punto de Break con varios asistentes, la mayoría argumenta que deseaba presenciar un partido de Thiem, pero que están contentos con la oferta que propone el torneo. Además, muchos están expectantes de contemplar al Peque Schwartzman y a Guido Pella, los dos primeros preclasificados del Argentina Open que intentarán gritar campeón en su casa.

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