Osaka se hunde en la arcilla española

Victoria de mucho prestigio de Sara Sorribes ante la número 10 del mundo para darle el primer punto de la eliminatoria al conjunto español en La Manga.

Sara Sorribes tumba a Osaka en La Manga. Fuente: Getty
Sara Sorribes tumba a Osaka en La Manga. Fuente: Getty

Sara Sorribes firmó este viernes en La Manga una de las victorias más especiales en su joven carrera. Por un resultado de 6-0 y 6-3, la tenista de Castellón desconectó por completo a Naomi Osaka, una rival que no estuvo cómoda en ningún momento sobre la tierra batida. Una superficie que sigue dándole serios problemas de cabeza, la misma superficie que saca lo mejor de la raqueta de la vencedora. Un ejercicio de constancia y templanza que coloca a España 1-0 arriba y deja a Japón en una situación de máximo riesgo. Un inicio rodado, sorprendente, pero justo con la tenista que aprovechó mejor su talento para adaptarse a las condiciones que hoy se proponían.

Un 6-0 en 27 minutos nunca es fácil de explicar, mucho menos si se da entre la Nº10 del mundo y la Nº78. No tan complicado si estamos en Copa Federación. Siempre existe ese miedo a la hora de abrir una eliminatoria, sobre todo si te toca medirte ante la mejor jugadora del lugar, pero esa presión no la sintió en ningún momento Sara Sorribes. Es cierto que estando sobre tierra batida, nadie esperaba aquí la mejor versión de la japonesa, pero tampoco esperábamos que firmara 24 errores no forzados solamente en el primer set. La española, sin ningún tipo de lujo, se dedicó a poner la bola dentro y variar mucho con su revés, utilizando continuamente el cortado. Ese golpe marcó la diferencia entre una jugadora que estaba dispuesta a pelear el tiempo que hiciera falta sobre la arcilla, frente a otra que no estaba dispuesta a sudar en intercambios de más de ocho bolas. Digamos que ambas pusieron mucho de su parte para que el encuentro comenzara con un rosco sorprendente.

Curiosamente, la última vez que se habían enfrentado (Mutua Madrid Open 2019), Naomi se había impuesto a la de Castellón por 7-6, 3-6 y 6-0. Por lo tanto, la venganza por ese último parcial tan doloroso ya estaba resuelta, ahora faltaba rematar un inicio tan prometedor. Podemos hablar de tenis, podemos hablar de suerte, de pensamiento táctico si quieren, pero donde realmente existía un abismo entre las dos era en la actitud. Sorribes, enfocada desde el inicio, era un torbellino que pisaba con fuerza y rugía en cada bola. Al otro lado, una Osaka dubitativa, incapaz de sonreír, vagaba desde el fondo de la pista, mostraba cero entusiasmo por competir y defender a su país hoy en La Manga. Ya la conocemos, sabemos que no es la alegría de la huerta, pero su rostro serio se acentuaba este viernes mucho más que otros días.

Reaccionará en el segundo set, seguro”, pensamos la mayoría. Hombre, si por reacción entendemos mejorar lo visto en la primera media hora, por supuesto. Osaka salió con break de salida pero ponerse 3-0 arriba ya le vino grande. No le dejó Sorribes, que rápidamente recuperó el control del marcador para devolver la igualdad. Ese fue el único momento de sufrimiento por el que pasó el equipo español, muy lejos del nivel que hoy podríamos esperar de una bicampeona de Grand Slam como es Osaka. No estaba cómoda y menos que lo iba a estar cuando se encontró con un break en contra que casi la dejaba contra las cuerdas. Con 5-3 abajo en el segundo parcial, Naomi vio cómo su vaso de agua se desbordaba. Rompió a llorar, se dirigió a su entrenador y a punto estuvo de tirar la toalla. Be better, decía una escritura en su mano, pero hoy no era posible. La japonesa se llevó una ovación, pero la victoria ya tenía dueña. Primer triunfo de Sara Sorribes ante una top10 en su carrera y primer punto de la eliminatoria para España (1-0). Esto no ha podido empezar mejor.

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