Carla se une a la fiesta

España se irá a la cama con un 2-0 sobre Japón gracias al triunfo de la canaria ante Misaki Doi. Un triunfo más y estaremos en la Fase Final de Budapest.

Carla Suárez no falló ante Misaki Doi. Fuente: Getty
Carla Suárez no falló ante Misaki Doi. Fuente: Getty

En su decimosexta eliminatoria de FedCup defendiendo los colores de España, Carla Suárez dejó constancia de que no quiere que ésta sea la última. La canaria tenía la responsabilidad de colocar el 2-0 ante Japón y no falló en su victoria sobre Misaki Doi (6-3, 6-4). Dos sets que no empezaron bien para ella pero que pudo doblegar a su favor para traer la calma a Cartagena, donde está en juego un lugar para la Fase Final que se celebrará el próximo mes de abril en Budapest. De momento, este viernes reflejó una superioridad notable de un equipo sobre el otro, aunque ya sabemos lo traicioneras que pueden llegar a ser las series en esta competición. A un paso del objetivo, las chicas de Anabel Medina pueden irse esta noche a la cama muy orgullosas del rendimiento ofrecido.

No hubiera sido la primera vez en su carrera que la canaria tuviera que entrar en pista con una situación adversa, pero es verdad que si esa entrada se hace con cierto colchón, todo es mucho más sencillo. Ese colchón lo había colocado Sara Sorribes hacía unos minutos en el Centro de Tenis La Manga Club, firmando un triunfo sobresaliente ante Naomi Osaka por 6-0 y 6-3. En principio, ese era el partido en el que menos fe teníamos si tomábamos como referencia el ranking de las jugadoras, pero la ex número 1 del mundo no encontró la manera de escapar viva de la tierra batida y desbloquear la solidez defensiva de su rival. En este segundo asalto, de nuevo los rankings nos llevaban a pensar que lo más difícil ya estaba hecho, solo que en esta ocasión la favorita sí coincidía con las condiciones que mejor le venían. Pese a ello, se respiraba máxima cautela ante una eliminatoria que apenas había empezado a caminar.

Carla buscaba traer la calma total al conjunto español siempre y cuando consiguiera derrotar a Misaki Doi, una jugadora que se vuelve peligrosa si las condiciones cogen velocidad. No sería esta la ocasión, pero su experiencia le daría esas virtudes necesarias para competir. Lo hizo al principio, colocándose con un break de salida que hacía rebajar la emoción del momento, aunque en apenas unos minutos iba a llegar la reacción de Carla, demostrando que tan solo habían sido los clásicos nervios de entrada en una competición que siempre soñó con ganar. Poco a poco fue exponiendo su táctica, enredando a la japonesa en situaciones incómodas y abrochando un 6-3 que, sin llegar a ser definitivo, hacía que el colchón fuese todavía más mullido. De reojo veíamos un vendaje aparatoso en su tobillo derecho, aunque durante todo el primer set pasó desapercibido.

Al comienzo del segundo parcial, de nuevo Misaki sacó sus mejores golpes para intentar poner freno a una tendencia que apuntaba a favor de las locales. Llegó a tener hasta una bola para colocar el 3-0 en apenas quince minutos, pero se le escapó. La jugadora asiática navegaba con break a favor, pero eso mismo ya lo había hecho en la primera manga y resultó ser insuficiente para que sus planes terminaran en buen puerto. Aun así, el partido seguía teniendo esos momentos de máxima igualdad donde la nipona demostraba tener las armas para luchar por la victoria. El problema es que esos tirones, si no vienen acompañados de regularidad, lo normal es que todo vuelva a su lugar. Así fue cómo Carla recorrió la misma ruta en el segundo set, dándole la vuelta al parcial y anotándose su segundo triunfo de la temporada. La tierra batida nos vuelve a sonreír, así que Japón necesitará mañana un pequeño milagro si quiere mantener sus opciones. Si España lograr un triunfo más, tendrá billete a Budapest.

Comentarios recientes