Nadal recupera las mejores sensaciones

El español demostró estar cómodo en condiciones de calor y su juego brilló con luz propia. Triunfo en tres sets sin conceder ni una bola de break.

Rafael Nadal gana a Pablo Carreño en Open de Australia 2020. Foto: gettyimages
Rafael Nadal gana a Pablo Carreño en Open de Australia 2020. Foto: gettyimages

Resulta complicado para los que no han jugado nunca a tenis a gran nivel entender hasta qué punto influyen las condiciones climáticas en la velocidad de la pelota y en las sensaciones de un jugador. Rafael Nadal volvió a demostrar en el Open de Australia 2020 que su juego brilla con luz propia en condiciones calurosas, con un sol incipiente que provoca que la pelota adquiera una mayor velocidad y se dispare al botar. Habitualmente, después de un partido con ciertas dudas leyendas del deporte como el español reaccionan de manera contundente, elevando sobremanera su nivel, y eso es lo que hizo Nadal frente a su compatriota Pablo Carreño, carente de argumentos para poder contrarrestar el caudal inagotable de tenis que se le vino encima. El resultado final fue de 6-1 6-2 6-4 para meterse en octavos de final repleto de confianza.

Era mucha la expectación por comprobar si Nadal sería capaz de dejar atrás las sensaciones negativas que vivió en algunos tramos de su partido ante Delbonis y discernir cómo podría influir el clima caldeado en su tenis. La respuesta ha sido contundente, aunque es preciso recordar que las rondas finales del torneo se disputan siempre en sesión nocturna por lo que el balear deberá ser capaz de desplegar este excelso nivel también cuando la bola esté más pesada. En el primer set, Nadal solo cedió tres puntos al servicio y metió presión al resto a un Carreño totalmente desbordado. Agresivo y preciso a partes iguales, Rafa cometió tres errores no forzados y conectó nueve ganadores, datos que reflejan su clarividencia de ideas.

La dinámica siguió igual en el segundo parcial. Pablo intentó jugar más directo al concienciarse de que al ritmo habitual no hacía daño a su contrincante, pero el break de salida que encajó hizo que no hubiera esperanza para él. Nadal mejoró aún más, si cabe, terminando el set con tan solo dos errores no forzados y ofreciendo una exhibición absoluta con su juego. Vivo de piernas y con una velocidad de pelota que asfixiaba a Carreño, el español impuso su ley de principio a fin y cuajó su mejor set en lo que va de torneo. Cuando el balear está con este nivel de confianza resulta casi imposible hacerle daño y esperar que amaine el chaparrón parece la única salida.

Es lo que ocurrió en los primeros compases de la tercera manga, donde Pablo encontró la manera de engancharse al partido e ir ganando turnos al servicio, pero no fue más que un espejismo ya que en cuanto el de Manacor apretó, consiguió abrir hueco en el marcador. Fue en el quinto juego, con puntos inconmensurables y una poderosa sensación de confianza que le catapultó a cerrar el partido con solvencia. No cedió el saque en ninguna ocasión durante todo el partido Nadal, y ni siquiera tuvo que hacer frente a una oportunidad de rotura. Rafael Nadal terminó el partido con la friolera de 42 golpes ganadores y 7 errores no forzados y está en la segunda semana del Open de Australia 2020 y se erige en firme candidato a la gloria. Su siguiente rival saldrá del duelo entre Kyrgios y Khachanov.

Comentarios recientes