Decepción absoluta para un Tsitsipas impotente ante Raonic

El griego sufre un nuevo traspiés en Grand Slam al caer ante Raonic en tres mangas y sin tener ni una sola pelota de break a su favor.

Stefanos Tsitsipas pierde con Milos Raonic en Open Australia 2020. Foto: gettyiamges
Stefanos Tsitsipas pierde con Milos Raonic en Open Australia 2020. Foto: gettyiamges

Nada podía hacer presagiar que el camino de Stefanos Tsitsipas en este Open de Australia 2020 fuera a ser sencillo, pero ni en los peores sueños el heleno preveía caer en tercera ronda y de una manera tan contundente como lo ha hecho ante Milos Raonic. En un partido trampa ante un jugador de tremenda enjundia que ocupa una posición en el ranking incompatible con su potencial, Stefanos sufrió un nuevo revés en sus aspiraciones por liderar el relevo generacional en torneos de Grand Slams y ve además cómo pierde una ingente cantidad de puntos fruto de las semifinales cosechadas el pasado año y que han supuesto un pesado lastre en esta edición. El resultado final fue de 7-5 6-4 7-6 (1) en favor de un Raonic que parece haber recuperado su mejor nivel y promete emociones fuertes en este torneo.

Hay una estadística que resume a la perfección lo acaecido durante todo el partido. Tsitsipas no dispuso ni de una sola oportunidad de break. Imperial al servicio el canadiense y falto de recursos al resto el griego, que no encontró la manera de menguar la incontenible confianza de su rival. Voló sobre la pista Milos desde el primer set, en el que a pesar de jugar con un bajo porcentaje de primer servicio (58%), dominaba el punto metido en pista. Ni siquiera en los largos peloteos era capaz el griego de imponer su ritmo por lo que fue a remolque en todo momento, viéndose abocado a jugar a lo que quiso Raonic. Aguantó el tipo con más corazón que tenis hasta el undécimo juego, cuando se produjo la ruptura.

La dinámica siguió exactamente igual en la segunda manga. Raonic salió a tumba abierta y en un juego de gran inspiración, rompió el servicio de su rival, que caminaba sin brújula por la pista. Despojado del aliciente de ir con el marcador equilibrado, Tsitsipas era fruto de la desesperación al comprobar en cada turno de saque de su rival, que no veía ni el más mínimo resquicio para la esperanza. La renta de saques directos del canadiense fue exigua, pero no así la ventaja que obtenía de ellos. Uno de los detalles principales que explican su hegemonía fue el buen hacer con el segundo saque, con el que apenas perdió 14 puntos en todo el encuentro.

En el tercer set, Tsitsipas subió algo sus prestaciones pero eso no se tradujo en nada positivo sino al resto. Lo máximo que logró fue llevar el parcial a un tiebreak donde terminó cayendo como fruta de madura. La supremacía de Milos Raonic en este encuentro se hizo evidente en una muerte súbita donde no hubo lugar para el amago de remontada. Decepción notable la que tiene que digerir Stefanos Tsitsipas al ver que, una vez más, y ya van tres Grand Slams consecutivos, es incapaz de pisar la segunda semana. Por su parte, el canadiense es un jugador a tener en cuenta en este Open de Australia 2020, donde parece haber llegado con energías renovadas. Su siguiente rival será Marin Cilic, otro renacido que quiere reverdecer laureles.

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