Marin Cilic crece y apea a Roberto Bautista de Australia

Roberto Bautista cede en un partido ajustadísimo, cerrado en cinco mangas, ante un Cilic que manda un mensaje de vigencia tras un mal 2019.

Marin Cilic. Foto: Getty
Marin Cilic. Foto: Getty

Presumido como uno de los grandes partidos de la jornada, el encuentro que ha medido a Marin Cilic y Roberto Bautista no ha decepcionado. Cerrado más allá de las 4 horas por el tenista de Medjugorje, el encuentro tuvo de todo, incluso un arreón final de Roberto en el cuarto set cuando todo parecía visto para sentencia. Fue ahí donde el encuentro subió un peldaño, ganó en drama y con ello en la emoción de su desenlace, resuelto por el campeón del US Open 2014 por 6-7 6-4 6-0 5-7 6-3.

El primer set nace con una gran igualdad en lo táctico y lo psicológico, con ambos jugadores entrando rodados, golpeando bien, intensos y con un Bautista que parece tener un punto más de consistencia cuando el croata abre la pista y juega con paralelos. Se construye en todo el primer set pero sobre todo en el tie break un primer acercamiento entre ambos en el que mentalmente parece superior un Rober invicto en 2020, que no solo aguanta sino que presiona y se defiende realmente bien de un Cilic que quiere la iniciativa pero encuentra muchos errores viendo como cruzando golpes de alta intensidad y casi tocando las líneas no le es suficiente ante el español.

La tónica se convierte en dinámica general cuando, tras lograr firmar el desempate, Roberto tiene varias bolas de break, dos '15-40' en dos turnos diferentes sobre el servicio de Marin que agudizan las sensaciones del partido. Pero esto va a condicionar y condenar a Bautista en los siguientes sets. Cilic salva todas las bolas de break, incluidas las siete primeras que dispone Bautista, y va a cerrar un parcial de un gran impacto psicológico en el ánimo y confianza de ambas raquetas. Cilic desbloquea la parte más comprometida del encuentro y comienza a abrir puertas en la defensa de su rival.

Creado el espacio en la mente de Rober, Cilic somete a un vendaval de juego ofensivo, característico de un tipo de enorme envergadura, que golpea con gran anticipación, con continuos golpes paralelos y con una calidad en su mano que es difícil de sostener cuando rema a favor y entra en trance a nivel de ritmo y golpeo. Rober, que no puede igualar ese ritmo tan alto y borrando los límites de la pista, no encuentra la forma de incomodar a Marin. No puede levantarle la pelota porque Cilic golpea cómodo y montado sobre ella si el bote es alto, y Rober tampoco está comodo jugando con el cortado para bajarle la pelota. El parcial es cada vez más amplio, más si cabe con el break a favor del cuarto por parte de Marin.

Pero Rober no se rinde. Fruto de su naturaleza como competidor y de la confianza que atraviesa tras tantos triunfos, Bautista insiste, espera su momento y no desfallece, esperando también dudas mentales en su rival a la hora de cerrar. El español grita, cierra el cuarto y ve a su oponente pedir el fisioterapeuta para tratar molestias en su espalda. Va a durar poco ese efecto, porque Marin abre la quinta manga con break a favor, consolidando la ventaja y estirando de nuevo la goma que Rober había logrado destensar. En un tira y afloja final, Cilic se eleva para clausurar un encuentro de más de cuatro horas y cinco mangas, creciendo en el torneo y recuperando las sensaciones cedidas en 2019.

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