Badosa: "Mucha gente sufre en silencio lo que tuve que pasar yo"

Paula, que acaba de estrenar su cuenta de victorias en Slam relata en una entrevista lo que le ha costado llegar hasta aquí tras un enorme bache en sus inicios.

Paula Badosa estrenando su cuenta de victorias en Grand Slam.
Paula Badosa estrenando su cuenta de victorias en Grand Slam.

Las victorias, las metas, las alegrías, los objetivos y los sueños cumplidos llegan cuando tienen que llegar, no necesariamente cuando uno quiere. Y si no, que se lo digan a la catalana Paula Badosa. La neoyorquina de nacimiento ha conseguido en este Abierto de Australia 2020 su primera victoria en Grand Slam ya con 22 años. Desde que ganara Roland Garros júnior en 2015, Paula, más que explotar tenísticamente, ha sufrido un sinfín ansiedades, depresiones y dudas respecto a si estaba haciendo lo correcto jugando al tenis. Ahora, cuenta en una interesante entrevista para El País algunos detalles de aquel calvario del que salió enormemente ayudada por su actual entrenador, Xavi Budó.

Nunca podremos decir que Paula Badosa ha hecho gala de una gran precocidad, ni siquiera que ha explotado cuando debería. Pero cada jugador o jugadora tiene sus propios ritmos y su propia experiencia vital y la catalana seguro que aprende mucho de todo lo que ha tenido que pasar y le hará mejor jugadora para el futuro. En 2015 ganaba la prueba júnior de Roland Garros tras hacer tercera ronda en Miami y pasar la previa en Madrid donde acabó ganando casi a la pata coja su choque de esa fase de clasificación. A partir de ahí empezaron a venir las dudas, las odiosas comparaciones y Badosa se fue sumiendo en un oscuro agujero del que cada vez parecía más complicado que saliera.

"Me ví cayendo en picado", relata Paula. "Se generaron unas expectativas muy elevadas en torno a mí comparándome con jugadoras de la talla de Sharapova o Garbiñe. Ellas eran ya grandes tenistas que habían ganado Grand Slams y yo apenas contaba con 17 años", recuerda la gerundense que por estilo de juego e imagen sí es verdad que daba ese perfil. Pero a una edad tan tierna aún lo normal es verse abrumada por unas aspiraciones tan elevadas de la gente y los medios.

La española pasó de ser etiquetada como la siguiente Muguruza o Sharapova a recibir el calificativo de 'juguete roto'. Muchos daban por hecho que la presión la había superado y que no sería capaz de dar el salto necesario a nivel mental para establecerse entre las 100 mejores del mundo y poder verla con asiduidad en los torneos WTA. "Escuchaba que al año siguiente a 2015 tenía que estar ya entre las mejores, pero yo no me veía preparada para dar ese salto. El entorno que tuve no me lo puso fácil. La gente me metió muchas cosas en la cabeza y todo se me hizo muy grande de asimilar. Pasé de que nadie me conociera a que tuviera que ganar todos los partidos. Una época muy dura, tuve mucha ansiedad a causa de que me inflasen la cabeza y todo esto trajo consigo que entrara en depresión.

Muy joven, exitosa hasta la fecha, bien parecida... Unos elementos muy atractivos para el espectador y para los medios pero que para el jugador de tenis son a menudo una losa que te obliga a fortalecerte enormemente a una tierna edad para así poder levantarla. "Me metí en un agujero. No estaba preparada ni mental ni físicamente para lo que me pedían. Tenía ya buenos golpes pero en lo demás me quedaba mucho aún. Llegué a pensar que nada de lo que estaba haciendo tenía sentido", se sincera Paula.

Recurrir a alguien que cree tan firmemente en el trabajo duro, la disciplina y la paciencia como es el barcelonés Xavi Budó, fue una de las mejores cosas que pudo hacer la joven Badosa. Previamente entrenador de Carla Suárez, Budó supo reconducir con calma y tesón los pasos de Paula y darle un nuevo rumbo y ayudarla en definitiva a levantar y quitarse de enmedio esa losa que llevaba consigo. "Era muy autodestructiva y emocional. Le hice ver que el alto rendimiento no era solo entrenar si no un estilo de vida. Venía de una falta de cultura del esfuerzo", cuenta Budó.

Paula Badosa y su actual entrenador forman un binomio más que unido como puede verse tanto en persona como en las redes sociales. Una relación tremendamente sana y positiva que ya está dando sus frutos. Badosa sabe que su trance no es algo aislado sino bastante común entre las jóvenes. "No se nos prepara suficiente lo a los jóvenes. Con ganar unos pocos partidos ya se infla una burbuja que muchos no estamos preparados para soportar. He decidido contar todo esto porque mucha gente sufre en silencio lo que yo pasé y creo que es bueno que se normalice esto. Intento ahora ir paso a paso y no escuchar mucho a la gente", expresa la catalana que por fin sonríe de verdad en una pista de tenis. Ojalá que el 2020 le aporte mucho tras tanto sufrir.

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