Pliskova: “Necesito desconectar un poco el cerebro del tenis”

La checa, una de las favoritas de cara al Open de Australia, afirma que se le hacen demasiado largos los quince días de duración de los Grand Slam.

Karolina Pliskova posa con su tercer título en Brisbane. Fuente: Getty
Karolina Pliskova posa con su tercer título en Brisbane. Fuente: Getty

Hay cosa que no cambian ni aun cambiando el calendario. Hablamos de Karolina Pliskova y esa magia que siempre muestra durante las primeras semanas del curso. En este 2020, Brisbane volvió a verle tocar el cielo, un perfecto trampolín para llegar al Open de Australia cargada de optimismo. Sin embargo, esta ecuación ya la probó en otras ocasiones y no siempre resultó. La checa explica en una entrevista con la WTA cuáles son los retos sueña con abordar y dónde se encuentran las dificultades para que a sus 27 años todavía no haya conquistado un Grand Slam.

Pero antes de hablar de Melbourne, es necesario contar lo que pasó en Brisbane, donde la tenista de Louny capturó su tercer título. “Es un gran registro. Mi idea es volver todos los años, siempre me hace salir con mucha confianza. Todas las temporadas juego grandes partidos allí, no importa lo buenas que sean mis rivales o la ronda en la que las enfrente, de alguna manera siento que este es mi torneo. Aquí siento que puedo vencer a cualquiera. Este año creo fue más difícil que el anterior, aunque no estoy diciendo que el anterior fuese fácil, pero veo que esta vez subí un poco mi nivel. Sin llegar a jugar perfecto, quitando algunos juegos en los que sí lo hice, logré salir adelante desde el principio. Por supuesto, el mejor partido fue ante Naomi, pero siempre he tenido grandes partidos contra ella”, relata la actual número 2 mundial.

En la final, donde venció a Madison Keys, no hizo faltar tocar su mejor sinfonía para terminar llevándose el trofeo. “No fue el mejor partido, quizá las dos estábamos un poco nerviosas y el juego no fue tan vistoso. Madison es una jugadora que puede golpear muy fuerte la pelota, muy rápido y hacia cualquier lugar. Es capaz de aniquilarte, pero también puede fallar, cualquier cosa puede pasar, así que fue complicado gestionar eso. Estoy contenta y orgullosa de haber encontrado la manera de luchar, ya que no me sentía bien físicamente, apenas tuve tiempo para descansar tras jugar cuatro días seguidos. Ha sido una semana difícil con mucho tenis, pero me llevo muchas cosas positivas”, garantiza la mujer que ostenta ya 16 títulos individuales en su palmarés.

Fue precisamente durante esa final donde pudimos comprobar el buen feeling que existe entre Pliskova y Olga Savchuk, entrenadora que añadió a su equipo de trabajo en la gira asiática de 2019. “El partido estaba siendo extraño, sin apenas peloteos, no había un momento de tensión donde poder gritar, era todo muy plano. Tampoco ningún rally donde pudiera atraparme, la mayoría eran errores. Estaba un poco chata, así que Olga bajó para ayudarme. Seguro que me ayudó, luego se pudo ver, creo que quizá estaba nerviosa al ser el último partido, las dos queríamos ganar. Muchas veces no se trata de jugar un gran tenis para avanzar, sino de ponerle pelea y actitud”, señala Karolina.

Ganar en Brisbane antes de Australia, ganar Roma antes de París o ganar Eastbourne antes de Londres. Parece un recorrido perfecto, pero a veces es contraproducente. “Después de todo, creo que no es lo ideal empezar así, me ha pasado ya muchas veces. Para las rivales sí, ven que estás jugando bien y saben que será difícil si les toca enfrentarte contra ti, pero eso también agrega un extra de presión en mi persona. Quiero ganar, quiero jugar muchos partidos, especialmente a principio de año, esto siempre es diferente si lo comparamos con mitad de temporada. Ahora he ganado Brisbane de nuevo y todo el mundo espera que haga algo grande en Melbourne, esperan incluso que gane allí, o al menos que haga final. Esto siempre sucede en las semanas antes de un Grand Slam, así que igual cambio mi táctica”, responde entre risas la checa.

Pero la gran respuesta de Pliskova llega cuando le preguntan pos sus hábitos durante los torneos de Grand Slam. Especialmente, por los hábitos que le han impedido ganar alguno hasta el momento. “Todavía tengo que lidiar con esto de alguna manera, acostumbrarme a ello. Mi mayor problema es que estos torneos duran quince días, es demasiado tiempo contando los días libres, por lo que mi cerebro está constantemente pensando y funcionando. Necesito cambiar eso, la forma en la que me preparo los partidos y lo que hago en los días libres. Necesito desconectar un poco el cerebro del tenis, pensar en tenis durante dos semanas seguidas es demasiado. Siempre he tenido grandes equipos, así que es imposible escapar de alguna manera del tenis. Pero todavía tengo que hacer algunos cosas con las que disfruto, cosas que me ayuden a relajarme y no pensar continuamente en el partido que tengo dentro de 40 horas. Ese será mi objetivo para este Grand Slam”, confiesa la nueva pupila de Dani Vallverdú.

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