Nadal claudica ante un imperial Goffin

El belga fue mejor y se mereció el triunfo ante un Nadal falto de chispa que no pudo aprovechar sus buenos momentos en el partido.

Nunca puede darse nada por hecho en el deporte ya que incluso los mejores puede tener días aciagos. Rafael Nadal no encontró las sensaciones esperadas en su duelo ante David Goffin correspondiente a los cuartos de final de la ATP Cup 2020. Atenazado por la gran humedad imperante en Sidney y sin apenas tiempo para aclimatarse después de haber jugado en Perth los encuentros precedentes, una ciudad con condiciones muy diferentes, el balear se topó con un rival tremendamente inspirado y al que se debe otorgar todo el mérito del triunfo. Lo intentó todo Rafa, emergiendo de sus propias cenizas en el segundo set, pero no pudo desbordar en su mejor tramo del partido a un Goffin merecedor del triunfo. La eliminatoria se decidirá en el punto del dobles y esta derrota puede generar un poso de desconfianza en Nadal de cara al Open de Australia 2020. El resultado final fue de 6-4 7-6 (3).

Desde el inicio del encuentro en el primer set se pudo percibir una determinación especial en el juego del belga. Sus virtudes habituales, como son la excelsa movilidad y sus tiros limpios y agresivos, eran completadas con una clarividencia táctica despampanante y una potencia en sus golpes sensiblemente superior a la habitual en otras citas de este calado. Ya avisó con un 0-40 en el tercer juego, que Nadal remontó con oficio, pero a su turno siguiente de saque el español terminó cediendo el servicio. El choque estaba muy igualado y Rafa consiguió equilibrarlo con un incremento notable de su intensidad de piernas. Llegó a situarse con una ventaja de 4-3 0-40 que hacía presagiar una reacción apabullante, pero David hizo un ejercicio de escapismo en esa situación y encadenó cinco juegos consecutivos, haciendo que el de Manacor perdiera totalmente el rumbo en la pista.

Hubo momentos de auténtico agobio para Nadal y todo su séquito en la segunda manga. Incapaz de encontrarse a sí mismo, parecía fatigafo y carente de la potencia necesaria para hacer frente a un jugador como Goffin. Resurgió cual ave fénix cuando todo parecía perdido, recuperando el break cedido y poniéndose con 5-4. En esos juegos fue donde se vio su mejor versión, pero no consiguió hacer añicos la resistencia de David, que aguantó el tipo y consiguió llevar el set al tiebreak. Allí, volvieron a verse las costuras de Nadal, que cometió errores y perdió iniciativa en la pista. Triunfo final para un David Goffin a un estelar nivel, que hace que la eliminatoria tenga que resolverse en un dobles que vaticina grandes emociones. Habrá que estar atentos a cómo asimila este duro revés Rafael Nadal, que tendrá que subir sus prestaciones si quiere optar a algo importante en Melbourne.

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