"Si trabaja bien, es imposible que acabe su carrera sin ganar un Grand Slam"

Ricardo Piatti habla en una entrevista sobre su pupilo de oro antes de arrancar una temporada clave en su evolución. “¿Presión? ¡Si todavía no ha ganado nada!”.

Jannik Sinner entrenando en la Academia de Ricardo Piatti. Fuente: Sportface
Jannik Sinner entrenando en la Academia de Ricardo Piatti. Fuente: Sportface

Leyendo las quinielas de los expertos en la materia, son muchos los que coinciden en que 2020 puede ser el año de la explosión definitiva de Jannik Sinner. Y eso que 2019 ya significó un salto bestia, donde el italiano escaló más de 500 posiciones hasta colocarse dentro del top80 mundial con apenas 18 primaveras. Es el chico de moda, la perla del circuito masculino y el gran protegido de Ricardo Piatti. “Todavía no ha ganado nada”, insiste el técnico en una entrevista en Corriere dello Sport. Antes de que arranque su aventura en el calendario conviene escuchar al hombre que guiará sus pasos.

Para empezar por lo más actual, Piatti comienza repasando en qué factores se han centrado más esta pretemporada. “Hemos trabajado la derecha, a veces la golpea estando demasiado cerca, necesita ganar un poco de distancia. También el servicio, ahora mismo sin este golpe no vas a ningún lado. Pusimos mucho empeño en todas las acciones de aproximación a la red, algo sobre lo que tiene un amplio margen de crecimiento. Por supuesto, también el apartado físico, con Dalibor Sirola: hemos destinado tres horas en pista y tres horas de gimnasio durante los últimos 29 días de trabajo. Cantidad y calidad a partes iguales”, señala el coach.

“Jannik estuvo entrenando estas semanas con Stan Wawrinka, David Goffin, Albert Ramos, Grigor Dimitrov y Félix-Auger Aliassime”, enumera Ricardo sobre el nivel de entrenamientos que tuvieron estas semanas en su Academia. “Todas las personas que tuvo enfrente eran de mejor ranking. El objetivo era verificar lo lejos que estamos de ellos teniendo en cuenta algunos puntos clave: cambiar los ángulos con el servicio, jugar mucho desde el resto, tratar de presionar, construir el punto y mantener el orden. La respuesta de Jannik era siempre aumentar el ritmo, entrenando bien desde la primera hasta la última bola, eso es un regalo natural. Es un chico muy atento y exigente consigo mismo y con los demás”, afirma.

En algunos de esos entrenamientos, también estuvo Maria Sharapova, la otra jugadora que entrenará Piatti esta temporada. Un ejemplo de dedicación para los más jóvenes. “Maria me pidió que la ayudara a ganar otro Grand Slam a los 33 años con un problema grave en el hombro. Es la mejor trabajadora con la que he entrenado, incluidos los hombres. Incluso cuando está cansada sabe jugar con calidad. Tiene mucho en común con Jannik, ambos son muy competitivos, muy exigentes, ponen el tenis como la máxima prioridad”, asegura el italiano, uno de los técnicos con más experiencia del circuito.

Es precisamente esa veteranía la que le hace mirar con calma al futuro inmediato de Sinner. “¿Presión? ¡Pero qué presión, si todavía no ha ganado nada! Todavía está lejos de Ljubicic y Raonic, que a su edad ya estaban arriba. Cuando llegue a la élite sentirá la verdadera presión, pero estará listo. Si trabaja bien y está bien físicamente, es imposible que acabe su carrera sin ganar un Grand Slam, pero no se puede decir algo así. Sin embargo, las grandes verdades, si son compartidas, deben escribirse”, subraya con garantías.

Entonces ¿dónde puede estar la meta de Jannik en este 2020? “En el período de los dos próximos años creo que debe jugar cerca de 150 partidos importantes, unos 70 por cada temporada, pasando por derrotas abrasadoras y malos momentos, esos serán más trascendentales que los buenos. Si pierde en una primera ronda, se quedará en el torneo para entrenar, viendo a los demás ganar. Solo sufriendo se puede mejorar”, confiesa su entrenador, transparente cada vez que toma la palabra.

Basta un simple ejemplo para entender que Jannik está en las mejores manos en esta etapa de su carrera. El ATP 250 de Doha le ofreció una WC para disputar el primer torneo del año, pero Piatti decidió que era mucho mejor irse a Canberra a jugar un Challenger. “Lo pensé, pero prefiero que Jannik pase mucho más tiempo bajo el calor australiano, que conozca las altas temperaturas y se acostumbre a la zona horaria. Será su primera vez en Australia, quiero que la disfrute. Hay enormes expectativas puestas sobre él, pero no debemos tener prisa”, concluye.

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