Mi momento favorito de 2019

Los redactores de Punto de Break compartimos nuestro momento tenístico favorito ocurrido en 2019. ¿Nos cuentas cuál fue el tuyo?

Nuestro momento tenístico favorito en 2019. Foto: Getty
Nuestro momento tenístico favorito en 2019. Foto: Getty

Termina el año 2019 y siempre es buen momento para hacer un balance de lo sucedido en estos 12 meses y recordar todo lo vivido a nivel tenístico. No han sido pocos los momentos memorables que hemos podido presenciar y ha habido donde elegir. Los redactores de Punto de Break elegimos nuestro momento favorito de 2019 y quien guste, puede compartir el suyo en comentarios.

Alejandro Arroyo

No considero al 2019 un año de gran gran tenis aunque ha habido momentos muy trascendentes, sobre todo porque cada resbalón o victoria entre el Big3 a nivel de Grand Slam va cobrando una relevancia enorme con respecto a la lucha entre los tres por retirarse como el que más grandes tendrá. Y la final de Wimbledon es un momento absolutamente trascendental por la forma y por el significado. Las dos bolas de partido de Federer, después de haber tenido a Nole 'ganado', con 38 años, le dieron la oportunidad al suizo de establecer una diferencia de seis Grand Slams con Nole. Y ahora es de cuatro. Que Nadal pudiera un mes y medio después salir de la trampa de Medvedev en Nueva York combina dos momentos puede que muy determinantes en esa disputa a tres bandas. El contador de grandes podría ser ahora muy diferente.

Fernando Murciego

Más allá de los resultados, me voy a quedar con uno de los momentos más emocionantes del curso tenístico, la despedida de David Ferrer. Fueron seis últimos torneos, con lo que podría decirse que fueron seis despedidas individuales, pero la que vivimos en el Mutua Madrid Open fue diferente a las demás. Ganando a Roberto Bautista en primera ronda, demostrando esa competitividad que le acompañó para siempre, para terminar ocupando el turno estrella un día después en su duelo ante Alexander Zverev, a quien había superado meses atrás en Miami. No pudo con el alemán, pero eso es lo de menos. Aquello fue el punto y final a una trayectoria sobresaliente, cientos de gestos de cariño por parte de la organización, de los jugadores y del público español. Una retirada programada que no dolió tanto al ver a David feliz, orgulloso y tranquilo del legado que nos deja. Su abrazo con Sascha, la bandana, el speech, el apoyo de su familia, la ovación infinita... si estuviste presente en la Caja Mágica aquel 8 de mayo, estoy seguro de que también guardarás ese momento como uno de los más especiales de este 2019.

Carlos Coll

Si me tengo que quedar con un momento significativo del año, me decanto por la victoria de Roger Federer ante Novak Djokovic en las Nitto ATP Finals. Si bien es cierto que, a priori, cualquier final de Grand Slam o Masters 1000 posee una relevancia mucho mayor que un encuentro de Round Robin, también conviene valorar los factores que han condicionado mi elección:

  • Federer y Djokovic protagonizan una de las rivalidades más importantes de la historia de este deporte y cualquier enfrentamiento entre ellos adquiere un cariz especial.
  • Ambos se volvían a ver las caras después de la final de infarto que disputaron en Wimbledon, en la que Roger desperdició dos bolas de partido consecutivas con su servicio para terminar cediendo ante el balcánico en cinco apasionantes mangas.
  • El factor edad, conjugado con el hecho de que el tenista helvético había perdido ante Nole los últimos cuatro enfrentamientos que habían disputado (no ganaba precisamente desde la edición de este torneo del año 2015) y el duro varapalo psicológico de la final de Wimbledon, todo hacía pensar que Federer no estaba en condiciones para imponerse al serbio.
  • A tenor de cómo se habían desarrollado los acontecimientos en el grupo Björn Borg, sólo uno de los dos podía pasar a semifinales y este partido era el decisivo.
  • La combinación de precisión y agresividad que Federer exhibe a lo largo de todo el partido y la agilidad con la que se desplaza frente a un rival como Djokovic, es un claro síntoma de que si el suizo consigue canalizar su mejor tenis, está perfectamente capacitado para derrotar a cualquiera.

Diego Jiménez

En mi opinión, el deporte se nutre de historias de superación, de emociones incontrolables y capacidad de sacrificio para levantarse cuando parece que todo está perdido. Si hay alguien que ha representado eso en esta temporada ha sido Andy Murray. Su amago de retirada en el Open de Australia y el partido épico con el que parecía despedirse del tenis, contra Bautista, sumió a todos los aficionados en un desasosiego notable que hizo darnos cuenta de una realidad dolorosa y contundente: No habíamos valorado lo suficiente al británico y ahora le íbamos a perder mucho antes de lo previsto. Decidió luchar y arriesgarse a una delicada operación, para apenas unos meses después, ganar el título de Queen´s en dobles con una prótesis en la cadera. El nivel de juego del que hizo gala en el tramo final de año y la consecución del título en Amberes puso la guinda a una de las historias más increíbles de los últimos tiempos en el deporte y sitúa al de Dunblane en un estrato superior. Una lección de vida por parte de un auténtico campeón.

José Morón

Yo me quedo con lo vivido en Roland Garros. Hay que decir también que era la primera vez que viajaba a un Grand Slam pero lo que se vivió allí fue mágico. Durante toda la primera semana se hablaba de la posibilidad de ver un Federer-Nadal en semis y pocos lo creían hasta que finalmente se dio, después de que el suizo pasara todas esas rondas. La previa al encuentro se podía sentir en el ambiente, tanto en prensa como en el recinto. Se sabía que llegaba algo grande aunque al final, quedó un poco deslucido por culpa del viento. Semanas después pudimos volver a disfrutar de otro duelo entre los dos en Wimbledon, producido esta vez sí, sin la participación de este elemento, en lo que fue un partidazo, sin dudas.

Rubén Pérez

Por ser posiblemente el más reciente aunque no provisto tampoco de una gran carga significativa y emotiva, me quedo con la sexta Copa Davis conquistada por España en Madrid. Primera edición del nuevo formato, mucho más espectacular y vibrante aunque no exento de críticas. España recurrió a la épica en algunos cosas con un enorme Rafa Nadal que volvió a tirar del carro. Pero ante todo, esta nueva Copa Davis para la 'Armada' será muy recordada por lo vivido por Roberto Bautista. El castellonense experimentó una semana con todo tipo de sensaciones. De las más amargas con el fallecimiento de su padre que le obligó a ausentarse provisionalmente de la competición. Y más tarde, de las más dulces con la conquista de la Ensaladera jugando él y ganando uno de los puntos de la final. Un broche muy emotivo y fantástico a una semana muy intensa, especial e histórica de una competición tan añeja como la Davis.

Carlos Molins

El momento más emotivo de este 2019 es para Roberto Bautista. El tenista castellonense perdió a su padre tras una larga enfermedad que le impidió estar con sus compañeros de Copa Davis en las eliminatorias de cuartos y semifinales. Cuando parecía que las opciones de España para ganar este torneo pasaban por Rafael Nadal, ahí apareció Rober, para decirle a Bruguera que podría contar con él y lo daría todo por su país y obviamente por su padre. Tras un duro encuentro ante Aliassime, el español con el rostro emocionado por la gesta realizada fue portada en medio mundo tras lo logrado. Creo que él debe estar inscrito en este especial.

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