Arruabarrena: “Cada temporada es una oportunidad para remontar”

La jugadora vasca estrenará equipo en 2020 y solo piensa en recuperar todo el terreno perdido esta temporada. “Creo que todavía no he dado mi mejor nivel”.

Lara Arruabarrena junto a sus nuevas entrenadoras, Lourdes Domínguez y Ana Alcázar.
Lara Arruabarrena junto a sus nuevas entrenadoras, Lourdes Domínguez y Ana Alcázar.

Cuando una película no te gusta, lo mejor es que acabe y poner otra. Pues con las temporadas pasa lo mismo. Lo sabe Lara Arruabarrena, atacada en 2019 por una lesión grave de cadera y una falta de confianza provocada por la falta de victorias. El borrón y cuenta nueva era innegociable, así que la tolosarra se puso manos a la obra hasta encontrar un nuevo equipo que le devolviera la fe. Lourdes Domínguez y Ana Alcázar será finalmente la pareja de entrenadoras que empuje a la ex número 52 del mundo a recuperar su mejor tenis. Una aventura emocionante que comenzó hace unas semanas y que la propia Lara nos cuenta en exclusiva en Punto de Break.

“Empezamos hace dos semanas la pretemporada. A Lourdes la conozco desde hace mucho tiempo porque coincidimos varios años estando en activo, mientras que a Ana la conozco de mi etapa en el CAR, aunque no coincidimos mucho. Este año, al verla más por el circuito, sí que la he ido viendo más. Ambas están muy ilusionadas y entregadas con este proyecto que tienen entre manos, muy motivadas, igual que yo desde el primer momento que decidí ir a hablar con ellas”, repasa una Arruabarrena que viajó sola en sus últimos torneos del año. “Al no tener entrenador, me acerqué a proponerles que me acogieran en el grupo, junto a Aliona Bolsova y Guiomar Maristany. Aceptaron sin problema y ahora ya estamos en marcha”.

Pero nada de esto se hubiera dado de no haber sufrido un contratiempo inesperado en primavera. “La lesión de cadera me pilló en el peor momento, ya que los resultados del primer trimestre de la temporada habían sido malos. Este año no me he encontrado bien en pista, ni siquiera conmigo misma, no estaba disfrutando compitiendo y la verdad es que lo pasé bastante mal. Además, las victorias tampoco llegaban. Paré de entrenar con Andoni Vivanco, con quien guardo una relación súper especial y siempre me ayudó cuando se lo pedí, así que le estoy súper agradecida”, relata la de San Sebastián.

“Necesitaba ir un tiempo sola y volver a disfrutar en pista, del tenis en general. De hecho, llegué a sufrir un poco de ansiedad, por eso me enfoqué en volver a disfrutar del tenis, veía que me lo estaba llevando también fuera. Seguía sin ganar partidos pero poco a poco le fui dando la vuelta, me fui sintiendo más competitiva, empecé a ganar algunos encuentros buenos en la gira de tierra, hasta que en Madrid llegó la lesión, justo en el peor momento, cuando le estaba dando la vuelta a la situación y tenía ganas. Aquello me cortó la dinámica y me obligó a parar dos meses para la recuperación Volví, pero me faltaba ritmo, jugaba insegura, evitando volver a hacerme daño, siempre cuesta. En la segunda mitad de año ya había recuperado las ganas de empezar de cero con alguien”, subraya la campeona de dos títulos WTA.

Ahora, bajo el foco de un nuevo grupo de competición (WCA) cercano y repleto de objetivos, Lara sueña con empaparse de los métodos y la ilusión del resto del equipo. “Con Aliona será con la que más coincida durante el año porque tenemos un ranking más cercano. Cada una tendrá su calendario, pero siempre habrá semana donde coincidamos dos, viajando algunas veces con Ana y otras con Lourdes, se irán turnando para que nos llegue ese mismo mensaje de maneras diferentes y que así no estén cada semana con las mismas”, indica la vasca, quien no fue la única española que sufrió este curso el mal de ojo con las lesiones. Carla Suárez y Garbiñe Muguruza, dos mujeres con las que lleva toda la vida compartiendo vestuario, también pasaron por lo mismo.

“Cada temporada es una oportunidad para remontar, está claro que el tenis es muy difícil, te obliga a ser muy constante cada semana, siempre habrá años que lo hagas un poco mejor y otras que sean un poco peor. A lo mejor 2019 no ha sido la temporada soñada de las tres, seguramente. Si me lo preguntas a mí, te diría que ha sido mi peor temporada de los últimos ocho años. Pero esto no me desanima, ahora con este proyecto he empezado con muchísima ilusión y muy motivada. En cuanto a Carla y Garbiñe, habría que preguntarles a ellas, pero seguro que les hubiera gustado acabar un poco mejor”, asegura la actual número 154 del mundo.

Más de una década compitiendo con las mejores, una carga intensa de experiencia que por momentos nos hace olvidar que Lara todavía tiene 27 primaveras. No es una junior, pero por delante pueden quedarle todavía los momentos más brillantes de su carrera. “Tengo 27 años pero llevo ya muchísimo tiempo en este circuito, haciendo cada temporada lo mismo. Sin embargo, siempre tengo esa sensación de que lo mejor está por llegar, sé que todavía no he dado mi máximo nivel. Esto lo he hablado mucho con Ana y con Lourdes, así que el objetivo es sacarlo. Sé que tengo mucho más por ofrecer y estoy motivada para poder sacarlo”, concluye mostrando una vez más su esperanza por regresar a la élite.

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