Balance de la nueva Copa Davis: Amor y odio a partes iguales

Los aficionados se reparten casi en un 50-50 entre los que sí les ha gustado el nuevo formato de la Davis y los que no. Hacemos balance de todo.

Los ganadores de la Copa Davis 2019. Foto: Getty
Los ganadores de la Copa Davis 2019. Foto: Getty

Terminada la Copa Davis, es momento de hacer balance de lo que ha sido una semana súper intensa de tenis de principio a fin, donde los comentarios han sido de todo tipo y es que se esperaba que ante un cambio tan radical del formato de toda la vida se produjera críticas y alabanzas casi a partes iguales y es que se podría decir que casi en un 50-50, la nueva Copa Davis produce amor y odio a partes iguales. Ayer, realicé una encuesta en Twitter donde pedí opiniones y un 53% se mostró favorable el cambio, siendo un 47% el que no le ha gustado el nuevo formato.

Obviamente, había nostálgicos y románticos del tenis de toda la vida que no han dejado de vociferar su descontento ante el cambio y no han dejado de lanzar comentarios negativos a la mínima ocasión que tenían. No solo aficionados o periodistas, sino personalidades del mundo del tenis como tenistas o ex-tenistas, que intercambiaron tuits con Piqué sobre el aspecto de las gradas, sobre todo. En los primeros días de competición, las gradas no lucían con demasiados espectadores y, por ejemplo, Alizé Cornet, se quejaba de que eso no era la Davis o más recientemente, Greg Rusedski decía que Federer en un partido en México trajo casi la mitad de público que la Davis en toda la semana.

Como cualquier cambio, siempre se requiere del clásico prueba-error para ver dónde están los aspectos a mejorar y Kosmos seguro que ha tomado buena nota de las cosas que no han ido bien en esta primera edición. Hablamos de que este formato es inviable a siete días. Todo está demasiado comprimido y resulta matador para los países finalistas que deben empalmar casi a diario eliminatorias que acaban pasada la madrugada, yéndose a dormir a las 3 o 4 de la mañana para volver a jugar al día siguiente.

Este es un formato que pide, como mínimo, 10 días de competición. Tenistas y aficionados agradecerían unos horarios mucho más confortables, que acaben en torno a las 11 de la noche para que todos puedan irse a casa a una hora normal. La peor imagen se dio en el dobles entre Estados Unidos e Italia, que acabó a las 4 de la mañana y que se dio entre apenas 100 personas en la grada y con varios periodistas siendo asaltados a la salida de la Caja Mágica por unos ladrones, que les dejaron sin móvil y sin ordenador portátil, así como sin equipo fotográfico. A esas horas nadie debería estar allí.

En eso coincide prácticamente el 100% de los aficionados, que piden un cambio en los horarios aunque entre los comentarios positivos se destaca la electricidad que gana la competición con este formato. Parece que ha gustado el hecho de que las eliminatorias se decidan en el mismo día y el hecho de que el dobles gane protagonismo, siendo decisivo casi en la mayoría de ellas. Esos tiebreaks decisivos generan mucha expectación y todo gana en emoción.

Algo a mejorar es precisamente eso del dobles. En algunas eliminatorias, el dobles resultaba innecesario al estar ya decidido con el 2-0 de los singles y alguna selección como Canadá se negó a jugarlo por las horas, produciendo un 6-0 6-0 para el rival que no jugaba en favor de la competición. Debería hacerse algo respecto a eso, ya que son muchas las críticas vertidas por lo ocurrido en algunos dobles.

Respecto a las entradas, también se ha criticado bastante que alguien de pista central no pudiera acudir a los otros estadios donde jugaban otras selecciones a pesar de no estar lleno y haber bastantes huecos. Acostumbrados a lo vivido en el M1000, donde uno puede moverse libremente por otros estadios con entrada para la central, este tema ha generado bastante controversia así como el precio de las entradas, siendo bastante desorbitado en algunos días concretos, algo que hizo que el propio equipo británico de Copa Davis regalara entradas a los aficionados que quisieran ir a apoyarles contra España el sábado.

Algo que no ha pasado por alto mucha gente es que opinan que el formato debería rotar de sede año a año ya que esto da mucha ventaja al país organizador y más, si tienen a un top como es España con Nadal. La grandísima mayoría de espectadores durante esta semana eran españoles y en los partidos de España, se pudo ver el apoyo que tenían a diferencia del resto de selecciones.

En definitiva, casi un 50-50, como vemos, y donde lo peor y lo mejor ya ha quedado claro lo que es. Queda ver si de cara a 2020, donde se repetirá en La Caja Mágica, hacen los retoques necesarios siempre que puedan, porque el tema de horarios solo dependerá de si pueden o no pueden alargar el evento a más de una semana. Lo que sí es una obviedad es que la nueva Copa Davis ha llegado para quedarse y con algunos cambios concretos, todo quedará listo para el futuro y es que todo apunta a que ATP Cup y Copa Davis se unirán siendo uno solo dentro de unos años, algo que aficionados y tenistas agradecerán enormemente.

Comentarios recientes