Djokovic gana por inercia y mantiene vivo el sueño de Serbia

Tiró de esos intangibles que definen a los grandes y resolvió el partido ante Khachanov en dos mangas, sin necesidad de su mejor tenis.

Novak Djokovic gana a Karen Khachanov en Copa Davis 2019. Foto: gettyimages
Novak Djokovic gana a Karen Khachanov en Copa Davis 2019. Foto: gettyimages

¿Se puede ganar un partido antes de empezar a jugarlo? Es la pregunta que sobrevuela la mente de muchos aficionados cuando ven el aplomo de leyendas como Novak Djokovic. No tenía margen de error, su triunfo era innegociable para que Serbia continuara viva en las Finales Copa Davis 2019, pero pareció tan seguro de sí mismo que esa actitud fue la que empezó a desarbolar a Karen Khachanov, antes incluso de que la bola se pusiera en juego. Este tipo de jugadores es capaz de ganar partidos vitales ante tenistas de enorme nivel sin necesidad de desplegar un gran tenis, sin grandes aspavientos ni alharacas y resolviendo cada atisbo de rebelión por parte del rival con pasmosa suficiencia. El resultado final fue de 6-3 6-3 en favor de un Novak que después de permitir la supervivencia de su equipo, es muy probable que forme parte de la pareja de dobles llamada a determinar el éxito o el fracaso en esta eliminatoria.

Ser agresivo y tener margen de error, defenderse con la solidez necesaria para pasar al contraataque y elevar el nivel de juego en situaciones cumbre son tres de los ingredientes que sazonan la receta mágica de los mejores de la historia. Djokovic la sacó a relucir desde los primeros compases del partido y diluyó el sueño de un Karen que recibió un castigo mayor del merecido. Tanto es así que el ruso llegó a disponer de dos bolas de rotura a su favor en el primer parcial y posiblemente, cuando se dirigía al banquillo y en el marcador campeaba un 6-3 en su contra, se preguntaría qué es lo que había ocurrido, qué había hecho mal como para perder así. La respuesta es lo más doloroso que se puede recibir: nada. Simplemente al otro lado de la red había un jugador mejor con unas condiciones que él, en estos momentos no posee.

Novak solventó cada problema sin despeinarse y se puso en modo "no fallar" en momentos cumbre. Fue un muro inexpugnable que no perdía la pista y obligaba a Karen a asumir excesivo riesgos. No parecía tener todas consigo para destapar el tarro de las esencias, pero le sirvió escoger bien cada golpe y minimizar errores. En la segunda manga sí metió una marcha más, sobre todo, a partir del séptimo juego. Fue ahí donde decidió que era el momento de dar un paso al frente e irse con todo a por el triunfo. Hizo el break y culminó el partido al resto, teniendo claro que lo más difícil está por venir. Empate a uno en la eliminatoria de cuartos de final de las Finales Copa Davis 2019 y sensación de que Novak Djokovic tiene una bala en la recámara de cara al dobles. Sorprendería mucho que no formara parte de la pareja destinada a jugarse el futuro de Serbia en esta competición.

LA APUESTA del día

Comentarios recientes