Un monumental Rublev golpea primero

Andrey Rublev cuaja un partido absolutamente sensacional para doblegar a Bautista y abrir favorablemente para Rusia el cruce ante España.

Andrey Rublev. Foto: Getty
Andrey Rublev. Foto: Getty

No pueden reprocharse nada Andrey Rublev y Roberto Bautista después de ofrecer un partido absolutamente sensacional para abrir la serie que hoy disputan Rusia y España. Ganó Rublev, pero el juego y la narrativa fue completamente compartida por dos jugadores que dieron el 120% durante casi tres horas (3-6 6-3 7-6), las que pusieron contra las cuerdas el físico de Andrey, acalambrado cerca del desenlace del encuentro, pero insuficiente ante su carácter y mordiente.

Fue un partido que recordó al espíritu y detalles que identificaron a la antigua Davis, por más que su formato se haya acortado. La insolencia de Rublev, llena de arrojo y potencia, delante de una afición local volcada con un Bautista que comenzó pletórico pero que terminó siendo abrumado por un Rublev primero acalambrado pero siempre 'martillo'. El ruso, que ya arrancó muy bien contra Croacia, dejó su impronta a base de seguir remando y poner en valor un golpe que bajo techo es impresionante: su derecha invertida o al contragolpe.

No obstante, el partido comenzó de manera muy diferente, con Bautista brillando en todo tipo de jugadas. El castellonense saltó a la pista con ideas muy claras y pegando a la pelota con una continuidad ganadora, hasta el punto de cerrar en la red con muchísima mano y controlar el ímpetu de Andrey a base de concentración, mucho trabajo de piernas y una dosis extra de frialdad cuando tuvo bola de break en contra con 5-3. Cerrada la primera manga, vino la remontada.

El segundo set fue avanzando juego a juego, con cierta igualdad, pero con un ritmo algo más interrumpido, no tan vibrante, hasta que Rublev asestó un golpe de gracia en el octavo juego, logrando la rotura y cerrando la segunda manga cuando mejor respondía su servicio. Todo por decidir, el tercer set, a riesgo de romperse, vio a ambos competir con todo. Ahí se vio la Davis sin escaparate ni vitrina.

Tuvo Bautista un 3-1 y bola de 4-1 que parecía el principio del fin, pero Rublev encontró el antídoto: romper la pelota desde la zona del revés. Escondido y atemperado durante todo el encuentro, Rublev sacó el revés paralelo y dejó paralizado a Rober, que cargaba con su derecha cruzada invertida a una zona que hasta ese momento sólo buscaba construir, hasta que de repente, pasó a destruir.

Desde ahí, el partido entró en una fase delicadísima, que además vio al ruso acalambrarse durante 7-8 puntos consecutivos. Lejos de concretarse estas molestias, Rublev se calmó, se recuperó y en mitad de un tie break a modo de colofón, explotó en una sucesión de golpes brutales para cerrar con un 7-0 implacable un encuentro que eleva su figura como una de las más preparadas para dinamitar esta Copa Davis.

LA APUESTA del día

Comentarios recientes