Tsitsipas se desmelena

La victoria ante Zverev le da al griego el pase a semifinales. Nadal tendrá que ganarle el viernes, pero dependerá también de lo que haga el alemán.

Tsitsipas aseguró su pase a semifinales. Fuente. Getty
Tsitsipas aseguró su pase a semifinales. Fuente. Getty

El pulso entre rubios de oro de las Nitto ATP Finals acabó con victoria de un Stefanos Tsitsipas que todavía no sabe lo que es perder en este torneo. En su primera participación como maestro y después de tumbar a Medvedev hace dos días, este miércoles su víctima fue Alexander Zverev (6-3, 6-2), el vigente campeón. De poco le sirvió al alemán su gran victoria del primer día ante Nadal, estando hoy mucho más desdibujado, estéril y dominado por su rival. Con esta secuencia, el Grupo Andre Agassi queda totalmente abierto, teniendo sus cuatro miembros todavía opciones de meterse en semifinales.

Visto desde la cámara de televisión, lo primero que me vino a la mente al conectar la señal del encuentro fue ese meme tan célebre de los dos Spiderman apuntándose entre ellos. Dos jugadores altos, esbeltos, de melena rubia, con la misma indumentaria, había que ver un par de bolas en juego para diferenciar quién era el alemán y quién el griego. Por juego, exceptuando la manera de golpear el revés, también coincidían en potencia y agresividad, aunque esta noche fue Tsitsipas el más fluido de los dos. Mirando el H2H uno lo puede llegar a entender, habiendo ganado el de 21 años los tres últimos precedentes. No utilizaremos la clásica expresión de ‘tener tomada la medida’, pero tampoco anda muy lejos.

De hecho, el primer set estuvo completamente igualado exceptuando un par de registros. El primero, en la red, donde Alexander fue un auténtico drama (1/6). Su rival lo sabía y solo tenía que esperar a que el alemán cometiera el fallo. Escondido entre la grada, seguro que alguno pudo ver ruborizándose a Boris Becker, siempre atento a los pasos de su compatriota. El ateniense, por su parte, dibujaba obras de arte cerca de la cinta, demostrando que tiene un punto extra en su arsenal, sobre todo en este tipo de canchas. Aunque el auténtico agujero estuvo en los segundos saques, donde Zverev ganó el 17% de sus saques. Aun así, todo se decidió en un suspiro. Una bola de break para cada uno: Sascha la dejó escapar y Tsitsipas la amarró. Eso le dio alas para cerrar el primer parcial con un 6-3 que escondía una superioridad mayor.

Por si acaso había alguna duda, el jugador heleno comenzó rompiendo el saque de nuevo y colocándose 2-0. El marcador era preocupante, pero mucho más fue ver a Zverev juguetear con su móvil en el siguiente descanso. No piensen que estuvo diez minutos mirando Twitter, pero sí lo buscó en la mochila y consultó alguna información, suficiente maniobra de despiste para confirmar que hoy el viento no estaba a su favor. Su cara indicaba la poca fe que le guardaba al desenlace, pero no se confundan, lo que esta noche desconectó por completo al alemán fue el juego de Tsitsipas. El griego estuvo impecable hasta en los momentos donde corría el riesgo de marearse viendo el resultado, pero no cayó en la tentación. Paso hacia delante en el torneo, donde ya tiene asegurado un lugar en semifinales.

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