Nadal y las ATP Finals, una difícil relación que quiere darse otra oportunidad

Repasamos la trayectoria del español en el torneo más importante del que carece su palmarés y recordamos momentos cumbre.

Rafael Nadal, trayectoria en ATP Finals. Foto: gettyimages
Rafael Nadal, trayectoria en ATP Finals. Foto: gettyimages

Incluso los más grandes de la historia tienen alguna espinita clavada, algún objetivo prioritario que les ha sido esquivo y se ha convertido en una especie de maldición. El de Rafael Nadal son las ATP Finals, no hay duda. El español es uno de los tenistas más estables de la historia en la élite, habiendo acabado todas las temporadas regulares desde el 2005 entre los ocho mejores del mundo. Ni siquiera la odisea de lesiones que ha atravesado a lo largo de su carrera ha sido óbice para que Rafa se haya perpetuado en la cima de una manera que desafía las leyes de la naturaleza, pero lo que sí han hecho ha sido diezmar las posibilidades de éxito del español en el torneo final de temporada. Las molestias han sido múltiples y variadas, impidiendo que disputara varias ediciones o mermando su rendimiento en algunas en las que estuvo presente.

Nadal necesita el 200% para poder ganar en un contexto que no es el idóneo para él. Su capacidad de adaptación es admirable y a lo largo de su carrera ha ido encontrando soluciones para vencer en pistas que, a priori, no se adaptaban a sus condiciones. Sus éxitos en pista dura e indoor no son boyantes, encontrando en el lejano título de Madrid 2005 uno de los partidos más memorables de toda la historia de Nadal. Precisamente ese sobreesfuerzo realizado en el tramo final de año privó al español de disputar las ATP Finals de esta temporada. Tampoco pudo participar en 2008, 2012, 2014, 2016 y 2018. Llama la atención la alternancia de participaciones y ausencias, pero merece la pena bucear en la historia del español en este torneo.

Su primera comparecencia se produjo en 2006 y el primer encuentro lo perdió; premonitoria derrota la sufrida ante James Blake, aunque luego consiguió meterse en semifinales, donde cayó ante Federer por 6-4 7-5. El suizo ha sido la bestia negra de Nadal en este torneo, imponiendo su ley también en las semifinales del 2007, cuando se impuso con autoridad en semifinales por 6-4 6-1. Muy doloroso fue el balance de la edición de 2009, donde se vio a un Nadal totalmente desdibujado, falto de ritmo y argumentos. No fue capaz de ganar ni un solo set, cayendo en el round robin ante Robin Soderling, Nikolay Davydenko y Novak Djokovic. Tan solo un año después todo cambió y llegaron los mejores momentos de tenis del español en este torneo.

Fue en la edición de 2010 cuando el balear más cerca se vio de la gloria en el torneo que ya se disputaba en el O2 Arena. Salió indemne de un exigente round robin al ganar a Andy Roddick, Novak Djokovic y Tomas Berdych, para llegar a una semifinal que puede ser considerada uno de los mejores partidos de la historia reciente de este evento. Fueron 3 horas y 12 minutos de intensa batalla frente a Andy Murray, que terminó decantándose del lado del español por un marcador de 7-6 (5) 3-6 7-6 (6). Era la segunda semifinal y el poco tiempo para recuperarse de un esfuerzo físico y mental de tal envergadura impidió que Rafa pudiera desplegar su mejor versión en la final, diluyéndose tras un inicio prometedor y perdiendo, de nuevo, ante Roger Federer, por 6-3 3-6 6-1.

Las cosas no fluyeron en 2011, cuando Rafa cayó eliminado en el round robin al perder ante Federer y Tsonga, pero volvería a brillar en 2013. Consiguió la misión imposible que parecía ser ganar a Roger en esta pista. Ferrer, Wawrinka, Berdych y el helvético, en semifinales, claudicaron ante el catedralicio tenis de Nadal, que no pudo culminar la faena en la final al caer con Novak Djokovic por 6-3 6-4. Lo intentó en 2015, pero volvió a ser frenado por el serbio, esta vez en semifinales, y la última comparecencia del balear en este evento supuso un gran dolor por no haber podido disputar más de un partido, que perdió ante David Goffin.

El balance global de Rafael Nadal en este torneo es de 16 victorias y 13 derrotas. Si atendemos a sus duelos con los otros miembros del Big3 la conclusión es evidente: 2-3 ante Djokovic y 1-4 contra Federer. Las expectativas eran muy altas de cara a las Nitto ATP Finals 2019 pero el imprevisto en forma de molestia física en el abdomen ha rebajado un poco las esperanzas. De nuevo vuelven los fantasmas de las lesiones para impedir que el español llegue en plena forma a un torneo que, en caso de ganarlo, elevaría su carrera a un estatus superior, si eso aún es posible. ¿Podrá levantar el título alguna vez Nadal o le perseguirá la maldición de las ATP Finals?

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