Barty y el mayúsculo reto de ser profeta en su tierra

La número 1 del mundo se enfrenta al reto de dar a su país el título en la Fed Cup. Su entrenador habla de ellas y radiografiamos su carácer.

Ashleigh Barty en final Fed Cup 2019. Foto: gettyimages
Ashleigh Barty en final Fed Cup 2019. Foto: gettyimages

"Es mucho mejor como persona que como jugadora de tenis". Así es como define Craig Tyzzer a su pupila Ashleigh Barty, y esta frase adquiere un sentido especial al referirse a la número 1 del mundo. La australiana de 23 años ofrece una imagen cándida, una mezcla de timidez y bondad que no parece estar en sintonía con el aplomo con el que se desenvuelve en la pista. Ashleigh es una mente diseñada para el deporte, una mujer tremendamente competitiva que disecciona cada palmo de la pista y tiene la habilidad natural para escoger el golpe adecuado en el momento preciso. Dejó el tenis por hastío cuando era joven y se fue a jugar al crícket, y ya cumplidos los 20 años retornó al deporte rey de la raqueta como quien se ha ido de vacaciones y regresa a su puesto de trabajo. Su eclosión es imparable desde ese momento y ya ha hecho historia en un 2019 que puede cerrar por todo lo alto: ganando la Fed Cup 2019 con Australia.

Del 9 al 10 de noviembre el RAC Arena de Perth acogerá la gran final de un torneo muy especial. A pesar de que Australia es un país amante del tenis y ostenta una de las Federaciones más potentes del mundo, eso no se ha plasmado en lo que a dominio del tenis femenino se refiere. Tanto es así, que el último título de Fed Cup de las oceánicos se remonta a 1974. Fue el último de una década dorada en la que Australia ganó 7 títulos entre 1964 y 1974 de la mano de jugadoras como Evanne Goolagong, Kerry Melville o Margaret Court. Han tenido que pasar décadas para volver a ver al equipo australiano en disposición de sumar el que sería su octavo entorchado y Ashleigh Barty es la punta de lanza de un equipo que completan Alja Tomljanovic, Samantha Stosur, Astra Sharma y Priscilla Hon.

El compromiso de Barty con esta competición es innegable (ha jugado cuartos y semifinales este año) y lo es aún más su éxito. Tanto es así que de los 19 partidos que ha disputado a lo largo de su carrera, ha conseguido ganar 17. Su única derrota en un partido de dobles se produjo en 2013, en una eliminatoria contra la República Checa que ya estaba perdida, mientras que en singles la única que ha sido capaz de vencerla fue Elina Svitolina, en 2017. "Mucha gente habla de su gran talento, pero lo que ha llevado a Ashleigh a la cima es su personalidad, su carácter y el respeto que profesa a los demás", señala en TheAge su entrenador. La número 1 del mundo quizá no sea una de las tenistas que más transmiten con sus gestos en la pista, pero tiene algo especial.

"Mis padres me inculcaron unos valores que debían marcar mi vida y me siento muy apoyada por ellos y el resto de mi familia y amigos. Siento que todos los días aprendo algo y trato de interesarme por las cosas que pueden ofrecerme todas las personas que voy conociendo en este proceso. En los últimos tres años he mejorado mucho a nivel tenístico, pero creo que esa mejora ha estado relacionada con la gran evolución como persona que he tenido. Estoy motivada para seguir dando lo mejor de mí misma, tanto dentro como fuera de la pista" reflexiona una Ashleigh Barty que podría culminar una temporada histórica si es capaz de ser importante en la batalla por la Fed Cup 2019 frente a Francia.

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