Djokovic calienta motores

El número 1 del mundo, Novak Djokovic, mejora en sus dudas físicas y avanza a cuartos tras derrotar a Kyle Edmund (7-6 6-1).

Novak Djokovic. Foto: Getty
Novak Djokovic. Foto: Getty

Superado el susto del debut ante Corentin Moutet, el serbio Novak Djokovic dio hoy un paso al frente en su encuentro ante el británico Kyle Edmund. El número 1 del mundo volvió a necesitar recurrir a un tie break en el parcial de apertura pero sus sensaciones fueron diametralmente opuestas a las que transmitió en la jornada de ayer. El serbio siempre supo cómo jugarle a su rival y aunque estuvo cerca de perder la muerte súbita, su juego se acercó más a sus estándares.

De entre todas las situaciones que se fueron dando, la primera variable a despejar fue comprobar en qué estado físico estaba Djokovic. SI bien tampoco se sintió como en sus mejores días, su movilidad le permitió cambiar de dirección la pelota con mucha más facilidad e ir cargando, con su revés y con la derecha, la zona de revés de Edmund, su lado más débil, para después moverlo y desplazarlo a pegar la derecha en carrera. Desde esos dos parámetros, el partido y el rendimiento de Novak evidenció mejoría.

DJOKOVIC NO CEDIÓ UNA SOLA BOLA DE BREAK

Fue en la muerte súbita donde compareció el mayor susto. Edmund conectó algunos golpes fantásticos y aunque llegó a ir 6-3 abajo, llego a igualar a 7 y rozar la ventaja momentánea. Tras tanta lucha, y con el marcador a favor, situación claramente repetida en tantas otros ejemplos, facilitó a Nole el trabajo a la hora de derribar posteriores resistencias por parte de su rival. El británico arrancó la segunda manga cediendo su servicio al poco de comenzar, síntoma de que las fuerzas, el ánimo y la continuidad de juego fueron una montaña muy difícil de escalar para alguien que tiene tan poca confianza como Edmund en estos momentos.

Abrazado el primer break, todo fue ya sobre ruedas para el de Belgrado, que solo tuvo que aprovechar la inercia y terminar soltando el brazo para agarrar mejores sensaciones. De menos a más, el número 1 del mundo sumó ritmo y mejores sensaciones físicas, necesarias y a tiempo para elevar el nivel en próximos compromisos. Salvado el debut, las perspectivas se aclaran para el jugador serbio, que hoy no cedió una sola bola de break y ganó el 89% de sus puntos con primer saque.

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