El rey bate al príncipe en sus lares

El suizo Roger Federer consiguió el pase a la gran final del ATP 500 de Basilea 2019, al derrotar al griego Stefanos Tsitsipas en dos sets.

Roger Federer en Basilea. Foto: Getty Images
Roger Federer en Basilea. Foto: Getty Images

Está pletórico Roger Federer. Capaz de reinar en todo tipo de territorios y en todo tipo de circunstancias. El contexto no incomoda al helvético, cuyo tenis fluye claro y limpio cual manantial de agua. Ni la juventud y la ausencia de ritmo a los que tuvo que afrontar frente a Stefanos Tsitsipas, restaron magia al tenis del de Basilea, que a sus 38 años parece estar en uno de los mejores momentos de la temporada y claramente candidato a todo lo que queda por disputarse hasta finales de año.

No tuvo reparos en ponerse el mono de trabajo Roger, y plantear un encuentro en el que no sería él quien llevara la iniciativa continuamente. Pero no cometió el error de jugar pasivo, sino que con su servicio se mostró igual de agresivo que habitualmente, imposibilitando cualquier opción de rebelión por parte del tenista heleno que no pudo hacer nada más que aplaudir ante el vendaval que se le vino encima, cayendo por 6-4 y 6-4 en una hora y 19 minutos de juego.

La igualdad es lo único que puede esperarse de un partido contra Stefanos Tsitsipas. Es preciso ostentar una enorme capacidad de concentración para imponerse al griego, que somete a sus rivales a un duro castigo con su saque, y se muestra como un jugador peligroso al resto, especialmente con ese revés a una mano espectacular que puede crearle problemas a cualquier tenista.

Sin embargo, Federer hizo que el griego fuera un placebo cuando no sacaba. Su agresividad al servicio condenaron a un Tsitsipas que bastante tuvo con mantener su servicio y aguantar como pudo el chaparrón que se le venía desde el otro lado de la pista. En el ecuador del primer set, Federer apretó y consiguió romperle el servicio a un Tsitsipas que nada pudo hacer para entrar de nuevo en el partido, viéndose rápidamente con 6-4 abajo.

Ya con viento a favor, la solvencia de Tsitsipas flaqueó nada más comenzar el segundo set; despojado de toda opción al servicio. Con mucha solidez y ganando el 80% de los puntos jugados con el primer servicio, Federer cerraba el segundo set por 6-4 y certificaba así su acceso a la gran final del ATP 500 de Basilea 2019.

Mañana su rival será el australiano Alex de Miñaur, en lo que será un auténtico partidazo y donde el jugador suizo espera poder sumar su décimo entorchado en casa.

LA APUESTA del día

Comentarios recientes