Shapovalov: "Ver mi nombre en el palmarés de este torneo me hace muy feliz"

El canadiense habla de lo que supone ganar su primer título ATP y confirmar la tendencia al alza que se apreciaba desde hacía semanas.

Denis Shapovalov, campeón en Estocolmo 2019. Foto: gettyimages
Denis Shapovalov, campeón en Estocolmo 2019. Foto: gettyimages

Una de las grandes maravillas del deporte es que todo puede cambiar cuando menos te lo esperas y en el momento en que crees que tocas fondo, emerges con más fuerza que nunca. Denis Shapovalov puede dar fe de esta afirmación a tenor de su trayectoria esta temporada. El joven canadiense empezó la temporada con buenas sensaciones, ganando partidos en torneos de relevancia y mostrándose competitivo contra todos los rivales. Sin embargo, las luces se apagaron. La gira de tierra batida y la de hierba fueron terroríficas para un Denis que tan solo ganó dos partidos en arcilla y no pudo sumar ningún triunfo en el pasto. Perdió por completo el esquema en su juego, se precipitaba constantemente en la búsqueda del golpe ganador e incurría en permanentes errores no forzados que diluían su confianza por completo.

Pocos meses después todo ha cambiado y lo ha hecho merced a un ímprobo trabajo por su parte. Shapovalov aceptó la situación y supo que era necesario reconstruir por completo su tenis. La potencia de golpes que atesora el canadiense es tal que a veces torna en su contra. Eléctrico de piernas y repleto de ambición, su margen de mejora se centra claramente en la capacidad para aceptar situaciones adversas y tener el aplomo para resolverlas en la pista. Su primer paso adelante se produjo con el calor de su público, en el Masters 1000 Toronto 2019, donde cuajó un excelente partido frente a Thiem después de vencer a Herbert. Perdió frente al austriaco, pero era evidente que el paso adelante necesario estaba dado. Supuso los cimientos a partir de los cuales construir un edificio que ha alcanzado una altura inaudita para él en este ATP 250 Estocolmo 2019.

Rindió a gran nivel en el US Open 2019 perdiendo por muy poco frente a Monfils, hizo semifinale en Winston-Salem y Chengdu, y supo ver que aunque en partidos apretados no coseguía decantar la balanza de su lado, la dinámica era positiva y solo era necesario continuar en el proceso. El premio ha llegado esta semana en forma de título que le hace entrar en la nómina de jóvenes jugadores ya con un entorchado ATP, algo que coetáneos como Tsitsipas, De Miñaur, Fritz, Hurkacz, Rublev o Tiafoe ya habían conseguido. "Me invade una gran felicidad. Estoy muy orgulloso del trabajo que ha hecho todo mi equipo junto a mi y que me ha permitido ganar este torneo", señaló Denis a la web de la ATP después de poner la guinda a una semana esplendorosa, en la que no ha dejado escapar ni un solo set ante Alexei Popyrin, Cedrik-Marcel Stebe, Yuichi Sugita y Filip Krajinovic.

"Este torneo tiene una gran historia. Me ha sorprendido comprobar que empezó a celebrarse el año que nació mi madre (1969) y ver mi nombre en el palmarés junto al de grandes campeones históricos me hace muchísima ilusión". Y es que el evento sueco respira historia por todos los poros. Sus gradas de madero y el coqueto club en que se disputa han visto a ilustres de la raqueta como Arthur Ashe, Sam Smith, John McEnroe, Björn Borg, Mats Wilander, Stefan Edberg, Boris Becker, Ivan Lendl o Roger Federer (ganó en 2010) triunfar en sus instalaciones. "Me dije a mí mismo que debía ser agresivo e ir a por el partido. Tuve paciencia para no desesperarme por las oportunidades perdidas al resto y permanecí con actitud positiva y luchadora hasta que conseguí el break. No puedo estar más feliz", aseveró un Denis Shapovalov que con este triunfo se sitúa como 27 del ranking ATP.

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