Adiós a Alexander Volkov, un icono del tenis ruso

Tras su reciente fallecimiento, recordamos los números y logros más importantes del jugador de Kaliningrado a lo largo de su carrera deportiva.

Adiós a Alexander Volkov, un icono del tenis ruso. Foto: Getty
Adiós a Alexander Volkov, un icono del tenis ruso. Foto: Getty

Diez días después de que nos dejara nuestro querido Andrés Gimeno, el mundo del tenis vuelve a lamentar otra pérdida significativa. Alexander Volkov ha fallecido con tan sólo 52 años. Aunque el ruso no llegó a estar dentro del top 10, jugó un papel muy importante en la consecución de las dos finales de Copa Davis que Rusia disputó consecutivamente en los años 1994 y 1995.

Ya que muchos no le pudimos ver en directo porque aún éramos pequeños en su periodo de actividad, conviene recordar que Volkov consiguió coronarse en 3 torneos ATP. Su primer título llegaba en la moqueta de Milán, en febrero de 1991, cuando se impuso en la final al Wild Card italiano Cristiano Caratti, al que derrotaba en dos sets, 6-1 7-5. Al año siguiente, en Auckland, ganaría su segundo título al deshacerse del estadounidense Malivai Washington por 7-6 y 6-4. Su tercer y último trofeo llegaría en Moscú, al deshacerse en la final de Chuck Adams en dos parciales, 6-2 y 6-4.

Además de esas finales que logró ganar, Volkov se quedó a un suspiro de adjudicarse el título en 8 finales más. Los rivales más significativos que le privaron de la gloria fueron Boris Becker en dos ocasiones (Milán 1989 y Rotterdam 1992), Yevgeny Kafelnikov en Adelaida 1994 y Aaron Krickstein en Johannesburgo 1992. Ninguna de las finales que disputó en su carrera fue sobre tierra batida.

Sobre arcilla, el tenis del ruso no lució demasiado; su porcentaje de victorias fue de un discreto 39,8% (37-56). Sin embargo, en el resto de pistas, Volkov ganaba más que perdía; en pista dura vencía en un 56,3% de los encuentros (125-97); sobre hierba, un 58,2% (39-28) y en moqueta un 58% (102-74).

En Grand Slams, su registro también fue positivo, logrando ganar en el 57,3% de sus encuentros (51-38). En los torneos de lo que hoy conoceríamos como categoría Masters 1000, Volkov perdía más que ganaba, registrando un escaso 45,5% (40-48), mientras que en Copa Davis, su porcentaje se elevaba hasta el 71,4% (15-6). Tan sólo disputó un partido de Juegos Olímpicos, en Seúl 1988, cuando cayó a la primera de cambio con el alemán Carl Uwe Steeb.

El ruso también puede presumir de haber ganado a un número uno del mundo y, además, en un escenario como el US Open. Sucedió en 1990, cuando dejó fuera de combate a Stefan Edberg en la primera ronda del major americano, 6-3 7-6 6-2. De hecho, en Flushing Meadows fue donde mejor se desenvolvió en torneos de máxima categoría, alcanzando semifinales en 1993 - cayó ante Pete Sampras, que fue el campeón a la postre - y llegando a cuartos de final en 1992, cediendo también ante el estadounidense.

Sus víctimas favoritas en el circuito fueron Cedric Pioline, al que derrotó en 6 ocasiones, y Karel Novacek, Nicklas Kulti y Marcos Ondruska, a los que se impuso en 5 encuentros. Sus bestias negras fueron Boris Becker, ante el que perdió en 10 ocasiones; Michael Stich, al que sólo pudo ganar 3 veces en 12 encuentros y Pete Sampras, contra el que perdió en 9 ocasiones y venció en tan sólo 2 partidos.

A lo largo de su carrera deportiva, Volkov conectó 1898 aces y cometió 1387 dobles faltas en 558 partidos. Estadísticas discretas para un jugador cuyas superficies favoritas eran la moqueta y la hierba.

No obstante, fue un tenista que supo hacerse un hueco en el top 20, en una época en la que abundaban grandes talentos de la raqueta. Por eso, merece todo nuestro reconocimiento. Descanse en paz.

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