Dulgheru: “En mi situación, lo normal hubiera sido renunciar hace tiempo”

La rumana de 30 años intenta regresar al circuito después de cuatro operaciones de rodilla. “Quiero jugar dos años más, terminar bien con el tenis”.

Alexandre Dulgheru durante un encuentro. Fuente: Getty
Alexandre Dulgheru durante un encuentro. Fuente: Getty

El mundo del tenis está lleno de grandes historias, aunque no todas están relacionadas con la fama, el éxito y los títulos. Hay otras que, por los motivos que sean, toman un rumbo completamente opuesto, cargadas de dolor, frustración y dudas. El caso de Alexandra Dulgheru es, posiblemente, uno de los más crueles de nuestra época. A sus 30 años, la rumana está en la fase final de rehabilitación de su cuarta operación en la rodilla, un calvario que la lleva persiguiendo desde hace una década. Tirar la toalla no es una opción, así lo explica en una entrevista con la WTA, donde además detalla cómo ha logrado perseverar cada mañana con el objetivo de volverse a dar una oportunidad.

“He tenido una lesión difícil, no es fácil. Sin embargo, la recuperación ha ido muy bien, estoy tratando de reconstruir mi cuerpo e intentando regresar al 100%. Hubo momentos en los que me sentí mejor y traté de empujar un poco más, pero al día siguiente vi que se me había hinchado la rodilla. Ahí entendí que necesito dar tiempo a mi rehabilitación, no puedo apurar los plazos”, explica la de Bucarest, actualmente fuera de las 800 mejores del ranking.

Su rodilla izquierda, la última en darle problemas, dio la luz de alarma en el pasado torneo de Estambul (abril), momento en el que decidió parar una vez más. Un dolor que, según ella, viene originado desde su infancia. “Tenía cierta sensibilidad con esta rodilla, creo que viene provocado de un trabajo excesivo cuando era niña, de una mentalidad diferente desde pequeña. Cuando era más joven, en Europa del Este existía una mentalidad de trabajo muy dura. Los entrenadores te hacían trabajar mucho y las recuperaciones luego no eran óptimas. Allí nadie tenía la información sobre cómo recuperarse, o sobre lo que necesitabas después de un trabajo duro. Eso fue lo que pasó, empujé demasiado, incluso cuando gané Varsovia en 2009 ya tenia grandes problemas de rodilla”, recuerda la campeona de dos títulos WTA.

Dulgheru, que ya venía de una intervención el pasado mes de noviembre, vio cómo su sueño en 2019 apenas duraba cinco torneos. Tocaba volver a pasar por quirófano, resetear la mente, buscar nuevas inquietudes. En su caso, la pintura. “El arte ha sido mi pasión desde muy joven. Al principio hacía dibujos normales, nada especial, pero luego me di cuenta que podía dibujar con más precisión, me gustó, empezó a ser mi pasión. Nunca me apunté a ninguna escuela concreta, aunque me hubiera gustado aprender las técnicas. Tan solo tengo mi talento, con eso hago un poco de todo. He pintado sobre papiro, tela, papel normal, incluso en una pared”, repasa la rumana, quien tiene colgadas en su casa algunas de sus obras.

“Para mí, cuando no estoy jugando al tenis, hacer esto también resulta un desafío, requiere de mucha atención. Es una forma de completarme, sé que no soy solamente una jugadora de tenis, puedo hacer esto y aquello. Eso es lo que me hace feliz cuando dibujo, es como una terapia total. Siempre ha sido lo mío, mi pasatiempo, lo usé mucho durante mi carrera. Siempre me gustó hacer cosas diferentes, a veces la gente te considera solo un jugador de tenis, pero yo siempre he tenido esa inclinación hacia el arte. No todo es tenis”, manifiesta la que fuera Nº26 del mundo en 2011.

Durante todos estos años, casi una década de lucha contra las lesiones, la vida le ha permitido hacer otras cosas, por ejemplo, comentar en televisión. Eso sí, jamás llegó a olvidar cuál era su auténtica pasión. “Sé que no he tenido la mejor carrera hasta el momento. Me encanta jugar al tenis porque también es algo creativo, estás jugando y estás creando, por eso tengo ese estilo de juego. Sentí que podía construir algo nuevo en cada partido, a pesar de que hay momentos difíciles, donde no te gusta jugar o estás lesionada, pero aún con eso quería seguir. Cada vez que he regresado, y llevo cuatro cirugías, he tratado de hacerlo lo mejor posible. La pasión me ayudó a superar todos los obstáculos, sé que en mi situación lo normal hubiera sido renunciar hace mucho tiempo, pero no quise”, subraya una vez más.

Ahora los plazos apuntan a un regreso inminente, bien a final de esta temporada o a principios de la siguiente, pero Alexandra tiene claro dónde quiere estar. “Cada vez que volví me demostré que podía hacerlo, incluso que podría ser mejor de lo que era, aunque solo fuera por un corto espacio de tiempo. Esa fue la motivación que me mantuvo viva después de cada lesión. Espero que esta sea mi última lesión importante, así que voy a intentarlo de nuevo como la última vez. Quiero jugar dos años más, terminar bien con el tenis. Ese es mi plan, luego ya veré lo que hago”.

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