Ante las dudas, títulos

Novak Djokovic levanta en Tokyo su cuarto título de la temporada. El serbio, cuestionado por su apartosa lesión de hombro, no ha cedido un set en toda la semana.

Novak Djokovic, imparable en Tokyo. Fuente: Getty
Novak Djokovic, imparable en Tokyo. Fuente: Getty

No tuvo que ser una decisión fácil para Novak Djokovic borrar del calendario uno de sus torneos favoritos. Su querido Beijing, un lugar donde no conoce la derrota (29-0), no vería esta temporada al serbio en acción. Un cuadro con seis top10 quizá no fuera el mejor plan después de haberse retirado del US Open por lesión, no haber competido desde entonces y andar todavía en busca de las sensaciones positivas. ¿Y cómo se generan las sensaciones positivas? Exacto, ganando partidos. El de Belgrado escogió el ATP 500 de Tokyo esta vez y, siete días después, el cambio no ha podido salir mejor. Sin ceder un solo set en toda la semana, el número 1 del mundo remató la faena esta domingo ante John Millman (6-3, 6-2) para conquistar su cuarto título del año y cerrar la puerta a todas las dudas que se originaban a su espalda.

Mientras en Pekín la final se disputaba entre el número 5 y el número 7 del mundo, Djokovic saltaba hoy a la cancha sabiendo que enfrente se hallaba el número 80 de la clasificación, un hombre que a sus 30 años todavía no conoce la sensación de levantar un título ATP. No siempre estos datos se manifiestan en una final de este calibre, pero sin duda son factores que nos ayudan a entender el devenir de muchos acontecimientos. Los primeros juegos, por ejemplo, en los que Novak simplemente pone a prueba a su oponente para analizar la verdadera dificultad del encuentro. Una vez pasaron esos tres juegos, comenzó el baile. Aún así fue un 6-3 discreto, con una sola de break en la media hora que tuvo de duración, pero con un Djokovic superior en los intercambios desde la línea de fondo. Por suerte para él, hoy todos los puntos se jugarían desde ahí.

Al australiano se le empezó a torcer el gesto, y eso que es uno de los jugadores más intensos y aguerridos del circuito. Empezó a tirar de archivo y quizá se acordó de aquel 6-2, 6-1 que se llevó el año pasado en Wimbledon ante el serbio. O la que le cayó dos meses después en Nueva York ante el mismo rival (6-3, 6-4, 6-4). No podía engañarse, en seis parciales frente a Nole jamás había logrado hacerle cosquillas, ¿sería capaz de tumbarlo en toda una final de ATP 500? Es cierto que la historia de Millman, aunque solo sea por vigencia, es merecedora de contar con al menos un título en sus vitrinas. No lo ha querido el destino hasta el momento… y no sería hoy el día que cambiaría la historia.

Por si acaso le daba la inspiración al oceánico, Djokovic se encargó de tapiar cualquier ruta hacia la inspiración desde su regreso al terreno de juego. En Tokyo no servía con ganar había que arrasar. Doble break de salida para el número 1 del mundo y alfombra roja hasta la meta. La distancia era insalvable y el momento de forma del balcánico, indudable. Cinco partidos esta semana, cinco exhibiciones. Ningún jugador pudo forzarle siquiera un tiebreak, una fiereza que el de Belgrado había activado para enterrar los comentarios vertidos acerca de su lesión de hombro, su hipotética baja para lo que restaba de temporada o su más que posible pérdida del número 1 del mundo a corto plazo. De momento, nada de esto lo verán ustedes en pantalla. El ‘Djoker’ sigue estando de moda y todavía opta a convertirse en la película del año.

LA APUESTA del día

Comentarios recientes

¡No te pierdas ni una publicacion! X

Dale a "me gusta" en Facebook
Siguenos en Twitter