La intensa batalla entre Francia, España y Estados Unidos por el dominio del tenis masculino

Analizamos la tendencia de las mayores potencias mundiales del tenis y la presencia de sus jugadores en el top-100 del ranking ATP.

Lucas Pouille, jugador top-100 de Francia. Foto: gettyimages
Lucas Pouille, jugador top-100 de Francia. Foto: gettyimages

El éxito de un país en el tenis no debe medirse tanto por la existencia de genios puntuales como por una densidad de jugadores competitivos que hayan sido capaces de encontrar el apoyo logístico y económico para desarrollarse al amparo de su Federación y llegar a la élite. Uno de los mejores termómetro para medirse eso es el top-100. Es bien sabido por todos que las cuatro federaciones nacionales qué más recursos disponen para invertir en formación de jugadores y difusión del tenis entre los jóvenes son las organizadoras de torneos de Grand Slam: TennisAustralia, FFT, LTA y USTA. Resulta curioso comprobar cómo tan solo Andy Murray ha sido capaz de ser profeta en su tierra en los últimos lustros y el británico se ha erigido en la única estrella de estos países. Si bien es cierto que todos ellos empiezan a salir de situaciones complicadas y tienen jugadores importantes en la zona noble del ranking ya, solo dos pueden competir en estos meses por acabar como la nación con más jugadores entre los 100 primeros del ranking ATP.

La globalización y democratización del deporte ha hecho que nuevos países hayan sido capaces de infiltrarse con jugadores destacados en la élite. Los talentos innatos pueden surgir ya casi en cualquier parte y encontrar la manera de desarrollarse en cualquier gran academia de ámbito internacional. Sin embargo, siguen siendo los países con más tradición los que quieren perpetuar su dominio. Canadá es una potencia emergente con jóvenes destacados, Italia ha recuperado la ilusión por el futuro con un proyecto a largo plazo con notable inversión público y España sigue afincada en un cuento de hadas. Ni siquiera la crisis económica con todos los recortes que generó ha podido frenar una tendencia al alza impresionante de un país con un poderoso know-how, que ha sabido ser resiliente y mira con más esperanza que temor a la generación que debería dar relevo a la mejor etapa de la historia de su tenis.

Argentina sigue siendo mina de jugadores, con seis entre los 100 mejores, mismo número que Australia, con jóvenes de gran proyección como Álex de Miñaur. Por delante de ellos está la ya mencionada Italia, con siete jugadores afincados en este selecto grupo y la posibilidad de sumar próximamente a un resurgido de sus cenizas Paolo Lorenzi, a Salvatore Caruso, a un Gianluca Mager que mira con optimismo el futuro y a los jóvenes Jannik Sinner y Lorenzo Giustino. No es descartable que pudieran infiltrarse en la batalla que mantendrán de aquí a final de año los tres países que siguen dominando el tenis mundial: Francia, España y Estados Unidos.

El tenis galo sigue gozando de una excelente salud a pesar de la sequía de grandes títulos. Una clase medio acomodada desde hace años ve cómo se han sabido sumar jugadores como Pierre-Hugues Herbert así como jóvenes prometedores tales como Corentin Moutet y Ugo Humbert. Actualmente hay 12 jugadores franceses en el top-100, teniendo a Moutet al borde de salir pero a otros como Antoine Hoang que podrían entrar. Parece difícil que pueda terminar el año con más de 13 jugadores en dicho grupo, y vería seriamente amenazado su dominio si España o Estados Unidos incrementan el grupo de tenistas que se encuentran entre los mejores.

Y es que tanto los norteamericanos como los ibéricos tienen 9 jugadores en el top-100. España ve cómo Jaume Munar podría salir de este grupo si su rendimiento no sube, ya que es 99 del mundo, pero también ve cómo Alejandro Davidovich y Marcel Granollers optan seriamente a terminar en este grupo a final de año. Algo más lejos están el veterano Guillermo García-López y el joven Nicola Kuhn o Pedro Martínez-Portero, ambos llamados a seguir evolucionando. Da la sensación de que es muy factible la posibilidad de que haya 11 españoles entre los 100 mejores del mundo a final del 2019, algo que sería todo un éxito para este país.

Por su parte, Estados Unidos sigue buscando fórmulas para incrementar el flujo y, sobre todo, el potencial de los jóvenes jugadores que salen. Fritz ilusiona, Tiafoe deja dudas y Opelka y Paul se han consolidado en la élite este año. Sus posibilidades de incrementar su presencia en el top-100 de aquí a final de año no son muchas, ya que McKenzie McDonald está lesionado. Solo Denis Kudla podría sumarse al top-100 próximamente, o una evolución notable de Marcos Giron y Bjorn Fratangelo. ¿Quién conseguirá finalizar la temporada con más jugadores en el top-100 del ranking ATP?

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