Medvedev abre la puerta

Lo que hizo el ruso en la final del US Open ayudará al resto de chicos de la Next Gen a creerse que de verdad pueden derrotar al Big 3 si les "pierden el respeto".

Opinión - Daniil Medvedev abre la puerta. Foto: Getty
Opinión - Daniil Medvedev abre la puerta. Foto: Getty

Reconozco que dudaba un poco de lo que Danill Medvedev pudiera hacer en la final del US Open, sobre todo por toda la tralla que llevaba en sus piernas tras un verano de locos, donde venía de hacer final de forma consecutiva en Washington, Canadá y Cincinnati, pero creo que como muchos otros, quedé sorprendido, no solo por la capacidad de sufrimiento y de agarrarse a un clavo ardiendo a pesar de ir muy por detrás en el marcador, sino por la fortaleza mental que demostró en un escenario como la Arthur Ashe y frente a un rival como Rafa Nadal. Lo que hizo Daniil el pasado domingo va a suponer un antes y un después en la historia reciente del tenis.

Porque desde hace unos años, la ATP está vendiendo a la Next Gen como la nueva generación que -al fin- tomará el relevo de la que ahora todos conocemos. El Big 3, así como otros grandes jugadores como Wawrinka o Murray, se han ventilado a varias generaciones de tenistas que se han quedado totalmente de manos vacías ya que hablamos de que en pleno 2019 todavía no hay ningún ganador de Grand Slam nacido en los años 90. Ningún tenista nacido en esa década o posterior sabe lo que es levantar un título de Grand Slam. Es decir, ningún jugador de 29 o menos años tiene un major en su palmarés. El más joven es Marin Cilic, nacido el 28 de septiembre de 1988.

La ATP esperaba "vender" a la Next Gen como la buena, la que garantice un relevo. Lo cierto es que no empezaron mal. Alexander Zverev empezó a despuntar desde muy pequeño y con solo 20 años ya ganaba Masters 1000. Se esperaba de él que hiciera lo mismo en los Slams pero todavía estamos esperando que el de Hamburgo pase de cuartos de final en un grande y parece haberse estancado este año, consiguiendo peores resultados en las dos campañas anteriores. Stefanos Tsitsipas fue el segundo jugador de los jóvenes que también pisó finales de Masters 1000 y él ya ha ganado a Federer en un Slam, pero también ha sufrido los estragos de la presión y tras un gran comienzo de 2019, ha pegado un gran bajón en la segunda mitad de año.

Coric, Khachanov, Shapovalov, Aliassime, De Miñaur (estos dos últimos aún son muy pequeños, quizá), son otros de los Next Gen situados en el Top 25, top 20 o top 15 de la clasificación y de ellos se espera que algún día sean capaces de hacer lo que ha hecho Medvedev es este verano, plantarle cara a los grandes. Se ha hablado mucho de que estos chicos les tienen mucho respeto a los Nadal, Federer y Djokovic, como es normal. Han crecido viéndoles jugar. No debe ser fácil tenerles al otro lado de la red. Y es precisamente ahí donde fallan. En ese respeto.

Lo que hace que Kyrgios ya tenga victorias sobre todo el Big 3 es precisamente en que al australiano le da todo igual. Tener a uno de ellos tres delante le motiva, mientras que al resto le impone. Los jóvenes, cuando enfrentan en un Masters 1000 a cualquiera de los Roger, Rafa o Novak, sí se lo creen más al ser al mejor de tres sets y ahí sí hemos visto más igualdad, pero en los Grand Slams es otra historia. No terminan de creerse que pueden ganarles y esa falta de hambre es lo que les impide hacerlo. Medvedev abrió el otro día una nueva puerta para todos ellos.

Seguro que muchos de esos chicos estaban viendo la tele el otro día y vieron cómo Medvedev pasó de estar prácticamente derrotado a poder dar la mayor campanada del tenis masculino en dos décadas. El ruso no le perdió la cara al partido en ningún momento y a pesar de estar roto físicamente, luchó cada punto y empezó a remontar, hasta el punto de colocarse por delante en el marcador en el quinto set, donde tuvo incluso bola de break para abrir brecha en el marcador.

Terminó perdiendo, pero su obra quedó ahí. Les hizo ver a todos esos jóvenes que es posible. Que por muy mal que estén las cosas, aunque estén muy por detrás en el marcador y al otro lado de la red esté alguien de la talla de Nadal, si se lucha, se puede. Estoy seguro que esta final va a ayudar al resto de la Next Gen a dar un paso adelante a partir de ahora. Solo necesitan eso: Creérselo de una vez.

LA APUESTA del día

Comentarios recientes

¡No te pierdas ni una publicacion! X

Dale a "me gusta" en Facebook
Siguenos en Twitter