Victoria por abrasión de un Nadal mayúsculo

El español accede por la puerta grande a la final del US Open 2019 tras imponerse a un gran Berrettini en un partido vibrante.

Rafael Nadal, finalista en US Open 2019. Foto: gettyimages
Rafael Nadal, finalista en US Open 2019. Foto: gettyimages

Hay cosas en la vida que no se pueden explicar, hazañas que no merecen más que ser glosadas y escapan a la lógica. La carrera deportiva de Rafael Nadal es una de ellas y su capacidad para elevar el nivel en momentos complicados formarán parte de la historia del deporte. Matteo Berrettini hizo gala de un tenis sublime y una actitud intachable; perdió el partido, pero ganó una experiencia que si es capaz de interiorizarla bien, puede ser el mejor aprendizaje de cara al futuro. Nadal le mostró el camino de la gloria, le enseñó cómo se ganan partidos leyendo las situaciones con tremenda clarividencia y amoldando su tenis a lo que requería un partido muy complejo. No se desesperó por no poder aprovechar bolas de break, se vio 4-0 abajo en el tiebreak del primer set y luego 6-4. Pero la sensación para todos de que iba a ganar era tan poderosa que esa previsión se convirtió en realidad. Nadal gana, Nadal emociona. El resultado final fue de 7-6 (6) 6-4 6-1 y el balear está ya en la final del US Open 2019.

La consigna del italiano era clara; llevar a la práctica lo que con mimo y dedicación había diseñado en el plano táctico. Su potencial es enorme y sacó todo el arsenal en la primera manga. Aguantó los constantes envistes del español, que dispuso de seis bolas de rotura solventadas con maestría por parte de Matteo. Rafa buscaba el revés de su rival constantemente y abría interesantes ángulos con el revés para que éste no se acomodara invirtiéndose. El italiano tiraba sin rubor con su drive y encontraba la manera de cambiar el ritmo con atinadas dejadas. El alto porcentaje de primeros servicios por parte de Berrettini le permitieron encontrar la manera de mantener el marcador igualado y llegar a un tiebreak en el que acarició la gloria.

Empezó Rafa con una inoportuna doble falta y vio cómo su rival elevaba su agresividad y se situaba con 4-0 arriba. En ese momento, algo cambió. Como si una mano invisible que condujera el destino de los hombres empezara a actuar en forma de aura ganadora, el español se las arregló para aprovechar un par de errores a destiempo del italiano. Se hubieran quedado en mera anécdota con cualquier otro jugador, pero ante Nadal supusieron el inicio del fin para él. Parecía desafiar a los designios tenísticos poniéndose con ventaja de 6-4, pero Nadal tiró de oficio para meter una bola más y provocar los errores por precipitación de su contrincante.

Jarro de agua fría y lección magistral de cara al futuro. Berrettini mostró una gran gallardía y potencial a nivel mental al no venirse abajo. Siguió compitiendo de tú a tú aunque no pudo evitar ver cómo el cántaro ses rompía de tanto ir a la fuente. Llegó el ansiado break que fue maximizado por la grandeza del español al servicio, lo que le permitió cerrar el segundo parcial sin sobresaltos. Con una dilatada ventaja en el marcador, llegó el momento de disfrutar, de destapar el tarro de las esencias en el tercer set y meterse en la final henchido de confianza. Exhibición de poderío en el tramo final del encuentro que permite al español presentar sus credenciales al decimonoveno título de Grand Slam. Rafael Nadal ha dado una lección tenística, competitiva y mental como es difícil encontrar en alguien más. Solo queda un partido para alcanzar la gloria, otra vez. Espera Daniil Medvedev en la gran final del US Open 2019.

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