Rublev y los problemas físicos amargan una vez más a Tsitsipas

Stefanos Tsitsipas quedó eliminado a las primeras de cambio de este US Open 2019, al caer en cuatro sets ante el ruso Andrey Rublev.

Stefanos Tsitsipas. Foto: Getty Images
Stefanos Tsitsipas. Foto: Getty Images

Intermitente como un semáforo. Así se está mostrando en este 2019 un Stefanos Tsitsipas que pasa de la imbatibilidad a la endeblez en cuestión de meses. Tras una pésima actuación en los Masters 1000 de Montreal y Cincinnati donde cayó a las primeras de cambio, el jugador heleno solo se salva por las semifinales alcanzadas en Washington hace algo más de un mes.

Pero en el US Open, las expectativas eran altas, y más aún tras lo que ocurrió en Wimbledon hace unos meses, donde contra todo pronóstico sucumbió en primera ronda. Tsitsipas quería en Flushing Meadows demostrar nuevamente su valía, pero no lo pudo hacer. Por muy buen saque que se tenga, es imposible ganar partidos si se está parado de piernas y con poca intensidad mental, y mucho más cuando enfrente hay un jugador del nivel de Andrey Rublev, que al contrario de Tsitsipas sí ha hecho unas últimas semanas fantásticas (6-4, 6-7 (5), 7-6 (7) y 7-5).

Se puede tener un mal día, alguna molestia física como las que tuvo Stefanos en el cuarto set, con bolas que se escapaban por poco. Pero lo que no es admisible es que un jugador de la talla de Tsitsipas se venga abajo en determinados momentos del partido, viéndose superado en determinados momentos ante el buen hacer de Rublev. El jugador griego corre el riesgo de amilanarse y no demostrar su valía en torneos de este calibre. Todo un sacrilegio para un jugador de su gran categoría, pero quitando el Open de Australia, el papel de Tsitsipas en los Grand Slams deja bastante que desear.

No le funcionó el segundo saque en Flushing Meadows al tenista griego, y eso en este tipo de partidos lo acabas pagando. Rublev llegó a estar cómodo al resto incluso, aceptando gustoso los regalos de fondo de pista de Tsitsipas. De los 84 puntos que jugó Tsitsipas con segundo saque, tan solo pudo ganar 42 (50% de éxito). El ruso estuvo muy vivo al resto, y fue una tortura para Stefanos que su cara era un auténtico poema al verse como su sueño de hacer un buen papel en New York se alejaba poco a poco. Llegó incluso a romper el servicio de Andrey en el cuarto set, pero el jugador ruso sabía cuando tenía que empujar nuevamente para ponerse con break arriba de nuevo y cerrar el partido.

Protagonista en estas últimas semanas y actor cuaternario en la gira estadounidense, Rublev pretender volver a hacerse visible en este último Grand Slam de la temporada. Ha comenzado de la mejor manera posible, e intentará dar continuidad a su buen juego contra el ganador del duelo entre el estadounidense Bjorn Fratangelo y el francés Gilles Simon

LA APUESTA del día

Comentarios recientes