Amanda Anisimova, una estrella que se cuece en redes sociales

La tenista estadounidense y su agente subrayan la importancia de las redes sociales a la hora de construir una identidad ganadora

Amanda Anisimova. Fuente: Getty
Amanda Anisimova. Fuente: Getty

Amanda Anisimova es una de las niñas prodigio de la WTA. Su 2019 está siendo para enmarcar, brillando con luz propia tras alcanzar las semifinales de Roland Garros, derrotar a inicios de año a Sabalenka para llegar a octavos del Open de Australia y ganar su primer título profesional en la tierra batida de Bogotá. Su background es para muchos una razón de peso para trazar comparaciones con Sharapova: ambas son rubias, talentosas, tienen raíces rusas (los padres de Amanda son inmigrantes rusos que viajaron a Estados Unidos), han pasado por la academia IMG... y, además, han tenido al mismo agente en un punto de sus carreras: Max Eisenbud.

Eisenbud trazó un plan perfecto para llevar a Maria al estrellato cuando ésta empezaba a dar sus primeros pasos en el circuito. Maestro del marketing, aprendió de los errores que su compatriota, Kournikova, podía haber cometido y esperó a que el tenis de Sharapova hablase por sí solo, evitando las portadas del corazón y tratando de construir una identidad de forma gradual. Cuando Maria empezó a ganar, el trabajo fue mucho más fácil. Ahora, Max intenta que las comparaciones entre Maria y Amanda se eviten y tiene un plan muy diferente al anterior para que Anisimova sea una estrella por sí misma. Esa estrategia, que explica en un reportaje para ESPN, pone el foco en un lugar que puede ser un arma de doble filo: las redes sociales.

"Una vez Amanda ganó a Halep (en cuartos de final de Roland Garros), dispuse un equipo para asegurarnos de que sus redes sociales están perfectas. No puedes conseguir buenos negocios y promoción sin tener buenas redes sociales. Ese es el mundo en el que vivimos hoy en día. He hablado muchas veces con ella sobre cuántas veces subir algo al día y que puede parecer algo extraño, pero la gente tiene interés en qué desayunaste o cuándo estás entrenando. Una mala publicación puede arruinarlo todo". Amanda también es consciente de la importancia que, desde el punto de vista económico, pueden tener las redes sociales y asume su papel con naturalidad: "A veces también tuiteo sobre política. Por ejemplo, las leyes sobre las armas me resultan cercanas por el tiroteo en el instituto de Parkland. Tengo un amigo que iba a esa escuela, me asustó. Conozco a gente que no quiere que sus hijos vayan a la escuela porque están asustados".

Para Anisimova, el 2019 está siendo un año en el que ha tomado constancia de todo lo que le rodea. Por primera vez, el tenis es la principal y única ocupación en la mente de la prodigio estadounidense, con una ambición que le llevará lejos y una mirada mucho más profesional hacia el deporte. "No me gustan mucho las comparaciones. Quiero ser mi propia persona, con mis propias características. Realmente ha sido este año cuando he empezado a ver al tenis como mi trabajo. Ha sido un año de primeras ocasiones, y todavía me estoy acostumbrando a jugar en el circuito durante todas las semanas. El año pasado tuve grandes momentos, como en Indian Wells, y fueron una sorpresa. Pero este año ha sido como, esto es a lo que me dedico ahora. No quiero sorprenderme cuando consiga algo grande".

Pero Amanda no está sola en el circuito. Su grupo de confianza la ha acompañado en cada paso del camino, y es vital para ella. ¿La pieza capital? Su madre, que es mentora, entrenadora, mánager y fisio. Todo a la vez. Incluso ambas llevan una pieza roja de cuerda alrededor de sus muñecas izquierdas, para "mantenernos en un círculo seguro y alejar las cosas negativas", dice Amanda. No solo su círculo cercano es importante para ella, también todas las personas que forman, como piezas de un engranaje, un conjunto perfecto que quiere llevarla hacia lo más alto. "Conozco a Amanda y sé que es un gran proyecto. Puedo convertirla en la número 1 del mundo, y necesito asegurarme de que estamos creando un gran equipo para maximizar sus facultades. Cuando pierdes noción de la realidad, siendo una chica tan joven... tenemos que mantenerla con los pies en el suelo. Eso es lo más importante" asegura su entrenador, Jaime Cortés, un extenista que vio a Amanda levantar su corona en su ciudad natal, en lo que bien podría ser un guiño del destino. "Amanda aún tiene 17 años, así que tengo tiempo para construir. Tengo la oportunidad de crear, dar forma y desarrollar, estoy muy emocionado con este proyecto. Creo que Amanda puede ser la elegida", declara también Yutaka Nakamura, el jefe de condición física de la Academia IMG. Todos los que la conocen confían en las facultades de Amanda y saben que con cautela, tiempo y trabajo, la americana llegará lejos.

"Ellos quieren que sea feliz, y buscan que me relaje, pero yo siempre intento llevarme al límite. Me gusta la gente sorprendente. Cuando la gente duda de mí, me gusta demostrar que puedo hacer cosas que nunca creyeron posible", sentencia Anisimova. En un año de explosión, dejando a las claras que la edad no va a limitar su talento, la americana tiene a un equipo detrás que vela por sus intereses y mima cualquier mínimo detalle. Saben que entre sus manos se encuentra un prodigio que tendrá que llevar a sus espaldas la presión de todo un país. ¿La próxima parada? Flushing Meadows.

LA APUESTA del día

Comentarios recientes