SoonWoo Kwon, un diamante con sello asiático

Con Hyeon Chung saliendo de una grave lesión de espalda y Duckhee Lee sin poder dar el salto, ¿será Kwon la esperanza del tenis coreano?

Soonwoo Kwon. Fuente: Getty
Soonwoo Kwon. Fuente: Getty

El circuito Challenger está lleno de diamantes por descubrir. Es una mezcla excitante, un nivel del circuito ATP en el que se dan cita todo tipo de veteranos que quieren reverdecer laureles, miembros de la #NextGen en busca de dar el salto a la ATP, y currantes natos del circuito que siempre dejan varias semanas de magia al año. Uno de los escenarios predominantes de esta categoría es Asia, con torneos que van desde Uzbekistán a Japón, pasando por Vietnam, Tailandia, China... y Corea del Sur.

Soonwoo Kwon es un sospechoso habitual de dicho circuito y un ejemplo de aquella máxima que tanto se enseñaba en los colegios: "progresa adecuadamente". No se ha dado a conocer por ningún gran resultado en un Grand Slam, por un resultado fuera de lo común en un torneo ATP o porque salga en los medios por cualquier asunto de fuera de las pistas. Fiel a la filosofía del trabajo y el esfuerzo, Kwon ha dado pequeños pasos, sin hacer ruido, mientras su compatriota Chung se llevaba todos los titulares. Entre 2015 y 2016 ganó 5 Futures, todos ellos dentro de Asia; después llegó el momento de despegar hacia el circuito Challenger, donde llegó a 3 finales entre 2017 y 2018 (perdidas ante rivales de peso en el circuito: Sugita, Fabbiano... y Gaël Monfils). En 2019, Kwon ha vivido su año de consagración, estrenando su palmarés en esta categoría con trofeos en Yokohama y Seúl.

Pero si volvemos a echar un vistazo a las giras asiáticas del circuito Challenger, encontramos las listas plagadas de jugadores asiáticos o en menor medida australianos: no desvirtúan la competición, pero es difícil ver a jugadores no asiáticos tratar de dar el salto ATP a través de dicho continente. La duda siempre está ahí: ¿es el rendimiento de Kwon solo un espejismo fruto de un motivo geográfico o de verdad tiene capacidad para dar el salto? El coreano, sin embargo, está ganándose a los escépticos y ha alcanzado los cuartos de final de un torneo ATP por primera vez, y eso que su primera victoria a este nivel vino... la semana pasada, en Atlanta.

¿Lo mejor de todo? Kwon solo tiene 21 años. Su progresión ha sido el ejemplo perfecto de cómo no quemar etapas, maximizar las ventajas que te da tu país -y continente- y saber dar el salto justo en el momento adecuado. La semana que viene, el coreano amanecerá dentro del top-100, un hito que lo coloca a la altura del pionero tenístico de su país, Hyung-Taik Lee (el único coreano capaz de ganar un título ATP) y de quien, hasta el momento, ostenta el mejor ranking histórico: Hyeon Chung. ¿Son comparables ambos tenistas?

Se suele decir que el tenis asiático produce gotas de agua, jugadores envueltos como paquetes de factoría que siguen patrones muy parecidos. A la hora de desgranar el juego de Kwon, es difícil no trazar similitudes con Hyeon: ninguno de los dos tiene un gran saque (aunque ojo, tienen mecánicas parecidas) y ambos son muy equilibrados. Las estadísticas nos dan una idea del arsenal tan completo que ambos poseen: quitando las diferencias de nivel entre ambos (Kwon solo lleva un puñado de partidos a nivel ATP, mientras que Chung disputó torneos ATP en la muestra comparativa), las stats en sus mejores años son idénticas.

En este 2019, el año de eclosión de Soonwoo, ha ganado un nada desdeñable 65,5% de puntos al saque, que sin ser una estadística propia de un sacador, no está nada mal, mientras que al resto sus números se van a un 42,7%, un porcentaje muy muy bueno cercano a la mitad de puntos ganados al resto que nos dan una idea de su equilibrio. Por otro lado, en 2018, el año en el que Hyeon asombró al mundo (incluyendo la victoria vs Djokovic en Australia), el otrora #19 del ranking consiguió un 63,3% de puntos ganados al saque por un 40,2% al resto. Como digo, estas estadísticas han de ser tomadas con pinzas por la diferencia de nivel de los competidores que ambos enfrentaron, pero el margen de error que nos dejan muestran las similitudes en el juego de los dos asiáticos: son sacadores estables, pero no llegarán en ningún momento a estar en el top-10 de los mejores del circuito en esta lista, mientras que su porcentaje al resto es bastante bueno, dejando ver que su fuerte, al fin y al cabo, es el fondo de la pista.

Alejándonos un poco de los números y entrando en sensaciones, el tenis de Kwon es una auténtica delicia. No es un jugador especialmente potente (ni alto, mide 1,80m), así que su juego es puro feel con la pelota. Aprovecha la velocidad de la bola para redirigir bien su trayectoria, es un maestro de los boteprontos y posee un revés paralelo espectacular. En cierto modo, la progresión de Soon va dirigida hacia un lugar: ser ese típico "ballstriker" capaz de tirar ganadores desde cualquier lado de la pista.

En ese sentido, es algo más ofensivo que Chung, al que hemos visto parapetarse en muchos partidos ATP atrás y hacer de muro de contención, algo que raramente puedes ver en los patrones que sigue Kwon, siempre decidido a coger la pelota en su punto más alto para lanzarse al ataque. Recalco, de nuevo, el revés paralelo que posee, uno de los mejores de todo el circuito Challenger. Por último, es muy capaz de flexionar las piernas, bajar y "rasear" el intercambio (no obstante, en su primera incursión por la hierba este año consiguió victorias en todo los Challengers que disputó y le robó un set a Khachanov en Wimbledon).

A veces, sus características le juegan como arma de doble filo. La calma y el temple propios de la filosofía asiática provocan que el coreano peque de inocente, de no finalizar los puntos, de ese "instinto killer" que muchos otros tenistas tienen en el circuito. No tener un "gran golpe" definido también le perjudica, y que su derecha esté lejos de ser top puede hacer que su llegada al top-50 se retrase un poco, pero lo que no falta es ética de trabajo. "Contra Khachanov estaba perdiendo, pero nunca me rendí en ninguno de los sets, seguía peleando tratando de remontar. Aprendí mucho de esa experiencia, de nunca rendirse en ningún punto. Nunca me rindo ante ningún oponente, peleo hasta que nos damos la mano al final del encuentro", dice un Kwon que, en el ámbito personal, es fanático de los videojuegos y cuyos ídolos son... Roger Federer y Rafael Nadal.

No son malos espejos para Soonwoo Kwon, el hombre que quiere desafiar al circuito ATP y que ha entrado al top-100 sin hacer ruido. Esta madrugada tendrá en Los Cabos el partido más importante de su carrera, su primera aparición en los cuartos final de un torneo ATP ante uno de los mejores jugadores del año: Guido Pella. Nadie sabe si será mejor que Chung, pero teniendo en cuenta su estilo de juego y su sensibilidad y tacto con la pelota, pueden apostar que verle hará las delicias de muchos. No solo juega para él: lo hace para Corea. Y no hay mejor motivación que tratar de ser el mejor tenista histórico de tu país.

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