Djokovic se pone serio

El serbio sigue sin brillar sobre la pista pero se muestra más fresco y resolutivo. Denis Kudla, parcial de 0-10 en partidos ante jugadores del top10.

Novak Djokovic golpeando la pelota. Fuente: Getty
Novak Djokovic golpeando la pelota. Fuente: Getty

Llegaba Novak Djokovic con muchas tareas pendientes a esta segunda ronda de Wimbledon 2019, pero la más importante era sanear su nivel de tenis para así poder marcharse aliviado de la pista. Con una leve mejoría evidente y un versión bastante gris de Denis Kudla, el objetivo se vio cumplido sin apenas sudar la camiseta (6-3, 6-2, 6-2). El serbio ya está entre los 32 mejores del cuadro masculino, donde le espera el polaco Hubert Hurkacz. Una nueva oportunidad para seguir creciendo y llegar con más confianza a las rondas importantes.

El examen de hoy era quizá más fácil que el del lunes, siendo un Denis Kudla un jugador que lucha por entrar al top100 y Kohlscreiber un habitual del top30. Sin embargo, ya sabemos que en los Grand Slams no siempre puede uno fiarse del ranking. Aquí mismo lo demostró Goran Ivanisevic hace casi 20 años. El mismo que hoy estaba sentado en el banquillo del número 1 del mundo, el hombre que deberá señalarle el camino a su pupilo para que defienda su título en Londres. No sé si a estas alturas necesitará muchos consejos el de Belgrado, lo que está claro es que la mejoría respecto a la primera ronda es intachable. Con mucha mordiente desde el principio, moviéndose mucho mejor desde el fondo y empezado a caer algo más por la red, el serbio apenas le dejó respirar un instante al americano.

Superaba le reloj la hora de partido y Djokovic ya dominaba dos sets arriba y break en el tercero. Solo el primero juego duró ocho minutos, momento en el que el campeón aprovechó para tomar impulso y empezar su función maestra. No estuvo cómodo Kudla, cometiendo regalos cuando no tocaba y sacando su mejor versión cuando ya nadie le esperaba. De hecho, podrá contar que tanto en el primer set como en el segundo pudo romperle el saque a su rival, demostrando que ninguno de los dos estaba hoy rindiendo a un nivel excelso. Pero a Novak no le hizo falta, bastaba con marcar la diferencia al inicio de cada parcial y luego ya ir remando.

Ya con el partido tan desarrollado, el desenlace parecía definitivo. Kudla empezó a pensar en ese parcial de 0-9 que ostenta cada vez que juega contra los top10, entendiendo que algo le falta todavía a su juego para cruzar esa barrera. En el otro lado, Djokovic encendió el interruptor de de aceleración para abandonar cuanto antes la pista, no había que regalar ni un solo minuto de descanso. Lo cierto es que el objetivo de brillar tampoco llegó esta vez, pero los que conocen a Novak sabrán que su motor va carburando poco a poco con el paso de las rondas, guardándose los mejores hits para la hora de la verdad. Veremos si ante Hurkacz le sirve con esta versión descafeinada o tiene que aumentar la categoría.

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