Wimbledon y los cabezas de serie, el día en el que todo cambió

Finales de junio del año 2000. Wimbledon elegía a dedo a los cabezas de serie y Alex Corretja se rebela contra la organización por dejarle fuera de la lista.

Tim Phillips, presidente del All England Tennis Club. Foto: Getty
Tim Phillips, presidente del All England Tennis Club. Foto: Getty

Finales de junio del año 2000. Los tenistas se preparan para Wimbledon, que se celebrará dentro de unos días. Todo transcurre según lo habitual hasta que se anuncian los cabezas de serie del cuadro masculino. Por aquel entonces, los Grand Slams solo nombraban a 16 cabezas de serie en lugar de los 32 actuales pero la designación de Wimbledon en aquella edición para sus 16 cabezas de serie provocó un revuelo tremendo, cargándose por completo a los tres españoles situados dentro de los 16 primeros del Ranking y dejando entrar a otros como Richard Krajicek (#27 del mundo y 11º cabeza de serie), Mark Philippoussis (#18 del mundo y 10º cabeza de serie), Patrick Rafter (#21 del mundo y 12º cabeza de serie) y Greg Rusedski (#22 del mundo y 14º cabeza de serie).

Los tres españoles perjudicados (así como El Aynaoui, que tampoco fue cabeza de serie siendo el #16 del mundo) fueron Alex Corretja (#11 del mundo), Juan Carlos Ferrero (#13) y Albert Costa (#15). Tim Phillips, el que por aquel entonces era presidente del All England Tennis Club, justificó aquella decisión en favor de los intereses de su torneo, alegando que los organizadores elegían a los cabezas de serie tras estudiar de forma interna los resultados de los tenistas en los últimos cinco años en Wimbledon, así como otros resultados en diferentes torneos excluyendo por completo a la tierra batida. De ahí que se discriminara a jugadores españoles y sudamericanos, que conseguían sus mejores resultados sobre arcilla.

Hay que retroceder un poco en el tiempo para poner todo en contexto. El circuito era muy diferente a lo que conocemos ahora. Los Grand Slams también. Wimbledon seguía haciendo de las suyas y era el único torneo que tenía sus propias reglas, casi como ahora, pero con la diferencia de que no usaban ninguna fórmula como sí hacen en la actualidad sino que literalmente elegían a dedo a sus principales sembrados. En el mes de noviembre de 1999, la ATP firmó un contrato con ellos donde le permitían designar libremente a sus cabezas de serie. Tim Phillips así lo reconoció en rueda de prensa aquel año 2000. "Queremos evitar que en las primeras rondas se produzcan enfrentamientos entre Sampras, Rusedski, Rafter, Philippoussis o Krajicek", aseguró.

Esto produjo la indignación de Corretja, que al conocer que le apartaban de ser cabeza de serie siendo el #11 del mundo, comunicó que no iba a disputar el torneo. A su negación de jugar se unió también Costa, así como recibió el apoyo de Ferrero, que se había bajado del cuadro días antes por lesión. Esto levantó una nube de polvo tan grande que, aunque quizá los protagonistas no lo supieran en ese momento, se estaba cambiando la historia reciente de este deporte. Alex fue el primero en alzar la voz y expresar su queja ante algo que consideraba injusto. Nadie hasta entonces lo hizo, en un circuito dominado en su gran mayoría por especialistas en pistas rápidas que se veían favorecidos por esta medida en Londres, ya que así iban a tener un mejor cuadro y más opciones de ganar en Wimbledon.

"Yo creo que aquella fue una de las decisiones más importantes de la historia del tenis", nos comenta Corretja, con quien recordamos lo ocurrido hace casi dos décadas. "Wimbledon hacía lo que quería. Nosotros jugábamos en el circuito con un Ranking determinado por nuestros resultados en diferentes superficies pero cuando llegábamos a Wimbledon ese Ranking no existía. El argumento que te daban es que no querían que tenistas peligrosos en hierba se pudieran enfrentar en las primeras rondas a las grandes figuras de entonces como Sampras o Agassi. Mi respuesta fue clara. Les dije que estaban manipulando el cuadro", continúa diciendo.

Alex recuerda cómo comenzó todo. "A una semana de ir a Wimbledon, estaba entrenando con Dudu Duarte, y me dijo que me preparara porque quizá me quitaban de cabeza de serie. Yo le dije que si hacían eso iba a haber un problema porque no pensaba ser el número 11 del mundo y tener que jugar contra Sampras en primera ronda porque eso limita mis posibilidades de avanzar. No tengo por qué jugar contra ellos ahí. Más adelante, en octavos o cuartos lo entiendo, pero no en la primera ronda. Si los otros tenistas no sumaron los puntos suficientes para ser cabeza de serie no era problema mío", explica.

Corretja recuerda que una vez en Londres y tras conocerse que, efectivamente, le habían dejado fuera de la lista de sembrados, se reunió con Tim Phillips para discutir este asunto. "Mi argumento principal era que si hacían esto en Wimbledon, debían hacer un Ranking en distintas superficies. Porque en tierra yo podría decir lo mismo, que no me tocara Kuerten, Moyà o Ferrero en las primeras rondas. No sería justo. El Ranking está basado en 52 semanas al año, no en una sola superficie. Se habló de boicot pero era más un tema de principios, de levantar la mano y decir que lo que hacían era un escándalo, deportivamente hablando", declara.

Durante aquella reunión con el presidente del All England Tennis Club, Corretja expuso su queja ante la amenaza de recibir una sanción si se negaba a jugar. Para agravar el caso, a Alex le tocó a Sampras como posible rival en segunda ronda. "Hablé con Tim Phillips y le dije que no iba a jugar. Me dijo que no podía retirarme sin lesión y que la multa era de $20.000. Esa cantidad era la multa que se le daba a un Top 10 en esos casos. Para multarme sí importaba mi Ranking pero para jugar el torneo no. No tenía sentido".

Lo ocurrido ya se vio venir en Inglaterra. Alan Mills, juez árbitro de Wimbledon, reconoció para la prensa británica esos días que "sabíamos que esta designación nos traería problemas", en una lista que se había demorado más días de lo habitual. Cuando salió a la luz pública, no cesaron de llover críticas en lo que era un claro trato de favor hacia ciertos tenistas. Ese fue el último año en el que Wimbledon eligió a dedo a sus 16 sembrados. Al año siguiente, se introdujo la regla de los 32 cabezas de serie en los Slams y el torneo inglés estableció la famosa fórmula que hoy todos conocemos, aplicándose sobre los primeros 32 tenistas del Ranking. Sigue siendo diferente al resto, pero al menos todos saben de la existencia de esa fórmula, por lo que no hay lugar a la sorpresa. "La fórmula te gustará más o menos, pero al menos sabes que no todo está elegido a dedo. Literal. En el US Open, un par de meses después, a Mantilla quisieron hacerle lo mismo, quitarle de cabeza de serie para meter a Stitch y nosotros nos rebelamos", señala Alex.

Corretja logró que Phillips no le multara a cambio de no jugar y en una conferencia de prensa, el español se defendió. "Hicimos la rueda de prensa en la sala principal. Lo único que queríamos era que se respetara las normas. Que si éramos el 11, el 13 y el 15 del mundo, se nos designara como tales cabezas de serie, porque nos correspondía. Lo que sucede es que esto se hizo tarde, el sábado previo al torneo y ya no había tiempo de movilizar a más jugadores. Queríamos demostrar que no era lógico lo que estaban haciendo".

Así pues, gracias a que Corretja y Costa alzaron la voz aquellos últimos días de junio del año 2000, los Grand Slams se vieron presionados y aumentaron a 32 los cabezas de serie en sus cuadros y Wimbledon cambió su sistema de designación de cabezas de serie, evitando que todo se eligiera según sus propios intereses. "Ahora Tim y yo tenemos buena relación. Cuando recordamos lo sucedido me dice: '¡Vaya tarde me diste!', y nos reímos. Pero sí, fuimos los precursores del cambio en esta regla, para que todo fuese más justo", concluye Alex.

Esta es una historia interesante que nos habla de que detrás de muchas de las reglas actuales del tenis, de lo que hoy todos conocemos, hay historias de tenistas como Corretja que se rebelaron para luchar por lo que creían más justo y hacer de este un deporte mucho más igualitario. Y nada mejor que echar la vista atrás para ver todo lo que hemos evolucionado y comprender que cualquier tiempo pasado no siempre parece mejor.

LA APUESTA del día

Comentarios recientes

¡No te pierdas ni una publicacion! X

Dale a "me gusta" en Facebook
Siguenos en Twitter