Ana Konjuh: “Quiero regresar al circuito, no aceptaré otro resultado”

Después de su cuarta operación de codo, la jugadora croata de 21 años continúa luchando contra las lesiones. “Siento dolor desde que tenía 12 años”.

Ana Konjuh saluda al público. Fuente: Getty
Ana Konjuh saluda al público. Fuente: Getty

Debería estar prohibido pasar por un infierno como el que está pasando actualmente Ana Konjuh. Con tan solo 21 años, la croata lleva inmersa en una espiral de decepciones, dolores e intentos fallidos de regresar al circuito WTA. Su nombre empezó a sonar con fuerza desde la temporada 2013, cuando se convirtió en Nº1 del mundo junior, etapa que rápidamente fue correspondida entre los mayores. Hasta que los problemas en su codo derecho empezaron a hacerse más y más gruesos, tanto que el paso por el quirófano acabó destapándose como la última carta por jugarse. Hoy, tras cuatro operaciones, la WTA habla con el talento de Dubrovnik acerca de esta condena lejos de las pistas.

Desde que tengo 12 años, recuerdo jugar al tenis con una especie de dolor en el codo. Para continuar mi carrera siempre tomaba analgésicos, hasta que un médico me recomendó la cirugía. Después de terminar con éxito mi carrera como junior a los 16 años, tuve que dejar mi carrera aparcada esperando una rehabilitación. Aquello fue bien y no sentí dolor durante tres años y medio, aunque luego aparecieron otras lesiones que me fueron frenando durante el camino, como una hernia discal en la espalda o un torcedura de tobillo”, recuerda la joven balcánica.

“Durante este difícil momento, al que se sumó la enfermedad de mi hermana, el tenis me mantuvo alerta, pero pocos sabían que los problemas en el codo apenas estaban empezando. Estaba en el mejor momento de mi carrera, era 2017 y no sé, tal vez las cosas iban demasiado bien”, añade una Konjuh que no encuentra la manera de explicar tanta mala suerte.

Mientras ella pensaba en cómo vencer a sus rivales en pista, pronto entendió que su mayor enemigo estaba mucho más cerca, su propio codo. Desde entonces, tres cirugías: 2014, 2017 y 2018. El año pasado el circuito la vio disputar cuatro torneos: Brisbane, Roland Garros, Eastbourne y Wimbledon. El resultado: dos victorias, cuatro derrotas y la sensación de que el codo todavía no estaba recuperado. Volvió el dolor, volvieron las dudas, se tomó un descanso de seis meses, hasta que retomó la actividad en 2019.

Pero 2019 tampoco trajo buenas noticias. Tres torneos: San Petesburgo, Budapest y el ITF de Trnava. Tres derrotas peleadas que recuperaron el peor de los síntomas, la obligación de volver al quirófano por cuarta ocasión. “Ahora estamos en 2019 y estoy probando otras raquetas, otras cuerdas, nuevas técnicas posibles. Me sentí impotente al ver que este deporte, al que dediqué mi vida entera, me estuviera causando tantos problemas”, subraya Ana.

Su ranking la sitúa ahora mismo fuera de las 600 primeras del mundo, aunque en su historial ponga que en 2017 llegó a pisar el top20 gracias a esa final en Auckland, cuartos de final en Dubái o los octavos de final en Wimbledon. “Si no me gustara tanto golpear esa bola amarilla, aseguro que lo hubiera dejado hace mucho tiempo, pero quise darme una oportunidad más. Ahora mismo tengo el 70% de probabilidades de regresar al circuito, así que voy a por ello. Tengo ese objetivo en mente y no aceptaré ningún otro resultado”, asegura la croata.

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