"De pequeño, Nadal decía cosas que parecía una persona con una experiencia de años"

Entrevistamos a Toni Colom, quien acompañara a Rafa en su etapa de los 12-19 años. "La obsesión de su tío Toni era que a Rafa no se le tratara de forma diferente".

Entrevista con Toni Colom. Foto: PdB
Entrevista con Toni Colom. Foto: PdB

Hay pocos hombres en España que conozcan más del tenis de base que Toni Colom. Dedicado a la enseñanza desde muy joven, Toni siempre se ha caracterizado como un especialista en ayudar a los jóvenes para dar el paso de júnior a profesional y tuvo la oportunidad de acompañar a Rafael Nadal en su etapa de iniciación hasta los 19 años, cuando el balear ya despuntó en el circuito en el año 2005.

Nos reunimos con él en Roland Garros, donde está acompañando como entrenador a David Vega, que jugó en el cuadro de dobles. En total, es una hora de entrevista donde viajamos al pasado para conocer más de aquél Nadal de 12 años y su tío Toni, cuando Rafa era solo un niño con sueños en su mente y de cómo ya despuntaba a esa edad. También hablamos de la Next Gen, de Kyrgios, de los jóvenes de hoy en día, del futuro del tenis en España y más temas en una charla donde el tiempo se nos pasó volando.

Para quien no te conozca, ¿quién es Toni Colom?

Me definiría como un entrenador pasional, que le apasiona lo que hace. Un poco atípico, porque no fui jugador de tenis. Lo normal es que un entrenador de tenis haya sido jugador. Yo fui aficionado grande al tenis, practicante pero de nivel de fin de semana. A los 17-18 años me decidí por un deporte individual como el tenis, que me cautivó más que un deporte por equipos como el fútbol que fue el que practiqué hasta aquél entonces. Empecé con la formación muy pronto, ya con 17-18 años.

¡Muy joven!

Sí, y ya entonces donde más identificado me sentí fue con el paso de júnior a profesional. La que creo que es la etapa quizás más sacrificada y más dura. Es una etapa que me gusta, porque conozco bastante y pienso que puedo ayudar mucho a los jugadores, no solo en la parte técnica y táctica sino también en cómo se superan las adversidades que hay en esta etapa, integrando todos los aspectos y buscar soluciones para que nada pare al deportista en esta carrera que es una maratón que hay que hacer de júnior a profesional, hasta que uno ve la línea de meta.

¿Dónde comenzaste a trabajar?

Empecé a trabajar en mi pueblo, en una escuela municipal, donde pusieron unas pistas de tenis. Allí tuve mi escuelita. En las Baleares estaba el centro de tecnificación, donde entrenaban los mejores tenistas de las islas, de entre 12 y 19 años, incluso a veces 20 años. Tuve posibilidad de trabajar allí un par de veces por semana y con los años pude trabajar la semana entera y poco a poco fueron confiando en mí para ser uno de los entrenadores de allí para viajar a Futures y Challengers. Hasta 2008 estuve en ese centro y luego me establecí como entrenador independiente, ya que entiendo que es la forma idónea de poder priorizar el deportista y a partir de ahí, di y doy servicio a jugadores de forma individual o en grupo mediante la plataforma Passion Talent Group.

¿Y cuándo conoces a Toni y a Rafa Nadal?

Precisamente cuando comencé a trabajar en la escuela balear del deporte. Estamos hablando del año 1998 o 1999. Rafa en aquél entonces tendría 12 años. Él y su tío venían a entrenar al centro de tecnificación tres veces por semana. Venían para que Rafa pudiera entrenar con los mejores chicos de Baleares. Ya por aquél entonces era alguien que marcaba diferencias frente al resto.

¿Ya se le veía de pequeño esa superioridad?

Compartía entrenos con chicos de edades más avanzada que él normalmente. De pequeño ya tenía envergadura, pero digamos que el factor que más te llamaba la atención era la intensidad con la que entrenaba, que sigue siendo lo que más llama la atención hoy en día. Hacía tiempo que no le veía entrenar y hoy le vi aquí en París entrenando y le he dicho que sigue siendo el jugador que entrena con más intensidad de todos los que he visto aquí en Roland Garros. Esto ya te sorprendía de pequeño, porque era igual. Yo creo que bastante de este mérito hay que dárselo a su tío y entrenador Toni, que siempre le decía que todo lo que hiciera, lo hiciera al máximo.

¿Qué recuerdo tienes de ese Rafa pequeñito?

El recuerdo que yo tengo de este niño de 12 años es que pegaba a las bolas con una intensidad que no pegaba el resto. Había niños que no jugaban igual con esta intensidad de piernas y aceleración de brazo en todas las bolas de entreno o los típicos cubos, y él tenía una intensidad superior a los demás.

Hay una pregunta que yo siempre me he hecho. ¿Tú crees que Nadal habría logrado todo lo que ha logrado si no hubiera tenido a su tío Toni como entrenador desde tan pequeño?

Yo creo que no habría tenido el éxito que ha tenido, porque la figura de Toni durante todos esos años ha marcado la diferencia en muchos momentos. Rafa es muy profesional, es dócil... pero la ley del mínimo esfuerzo siempre existe. Todos tendemos a despistarnos, a relajarnos, a curarnos la heridas con excusas y creo que Toni ha sido una figura clave porque quizá cuando esa ley le hacía a Rafa humano, Toni siempre estaba ahí para hablar claro a Rafael y a tensar la cuerda si era necesario y era el caso.

Toni siempre decía que su porcentaje de culpa en los éxitos de Rafa era muy bajo.

Está claro que el mérito es de Rafa por aceptar que alguien le apriete y esté constantemente con esta intensidad. Y sobre todo, aceptarlo una vez que ya es muy bueno, algo que es más difícil. A Toni no le gusta colgarse las medallas pero creo que Toni ha tenido una influencia muy grande sobre la formación de Rafa y que haya ido siempre a más.

¿Y cuándo te dicen a ti que les acompañes?

Mi cargo en el centro en aquel momento era el grupo de Futures, esa era mi responsabilidad. Viene el momento en el que Rafa tiene que empezar a hacer Futures y me acuerdo que le comenté al director que convenía quizá que fuese su tío Toni quien le acompañara pero el propio Toni se adelantó y me dijo que no, que lo hiciera yo, ya que yo lo estaba haciendo y que no había que cambiar nada para su sobrino. La principal preocupación de Toni siempre fue que a Rafa no se le tratara de forma diferente al resto. Esa fue siempre su obsesión.

Marcando diferencias desde pequeño.

En mis años trabajando en esto, siempre veo que la obsesión de los padres es intentar que se trate a su hijo de forma diferente. Te piden un servicio exclusivo que a mí me parece que es totalmente erróneo en época de formación.

¿Y cómo fue esa etapa junto a Rafa en los Futures?

Yo viajaba a estos torneos porque tenía más disponibilidad de viajar que el esto de entrenadores, no porque tuviera más experiencia. De hecho, yo empecé justo a viajar en competición en la época de Rafa prácticamente y quién más aprendió seguro fui yo de él que él de mí. Rafa empezó esa etapa en los Futures y lo hizo muy bien.


¡Duró poco en ese circuito!

Sí (risas). De nueve Futures en los que entró en el cuadro final en el año 2002 ganó seis. En un año pasó de estar el 800 ATP del Ranking al 200. Al año siguiente ya empezó a hacer Challengers, donde también lo hizo espectacular y también tuve la oportunidad de viajar a varios con él. Incluso al otro año, cuando empezó a hacer ATP, viajé a algunos torneos con él como Halle, Toronto, Indian Wells y Pekín y tengo muy buenos recuerdos. El último que compartí con él, en Pekín 2005, lo ganó a Coria en la final y yo estaba en una nube (risas). Ya a partir de entonces se salió de la estructura de la Escuela balear y poco a poco creó su propio equipo y yo seguí trabajando allí en el centro hasta el 2008. Hasta los 17-19 años estuve aprendiendo mucho de ellos, fue fantástico.

Te preguntaba antes por el recuerdo que tenías del Rafa pequeñito, pero, ¿qué recuerdo tienes de ese Rafa de 2005 cuando ya empezó a ganar torneos y a despuntar?

Lo recuerdo como si fuese alguien que ya hubiese sido profesional. Los comentarios y reflexiones que hacía era de alguien con la edad y la experiencia que tiene ahora mismo. Como si ya hubiese tenido una carrera y supiera lo que tenía que hacer en cada momento. Seguramente ayudado porque en su familia había tenido un deportista profesional como su tío Miguel Ángel y habría escuchado muchas conversaciones en su entorno familiar. Él viajaba con chicos de 20-21 años por aquella época y mi preocupación era que no cogiese los malos hábitos de esa edad pero él me decía “Colombo, estate tranquilo que yo tengo bastante claro dónde quiero llegar y lo que tengo que hacer para llegar”. Te decía cosas que parecía una persona con una experiencia de años.

Que salga un deportista como Rafa, con esas cualidades y sobre todo, esa cabeza...

Yo veo bastante difícil que alguien reúna estas condiciones físicas, esa cabeza tan dócil, su entorno familiar, en un sitio con tanto tenis, que tuviera un referente como Moyà tan cerca que entonces estaba arriba... yo creo que ahí se han dado muchos factores. Evidentemente, sin una materia prima y sin una cabeza tan dotada, aunque se hubiesen dado los otros factores, no hubiese sido posible.

Cuando tú estabas con Rafa en aquella época, ¿te imaginabas que podía llegar a ganar 17 Grand Slams y siendo de los mejores de la historia?

¡Para nada! Yo pensaba que sería un gran tenista pero no que iba a hacer la historia que está haciendo. Cuando estaba en los Futures, yo ya vi cosas como remontadas de partidos largos, con mucha entrega y mucha lucha. Cuando en Sevilla gana la primera Davis y el mundo empieza a ver lo que yo había tenido posibilidad de ver en los torneos menores, sentí un poco un alivio porque dices que ya esto lo puede ver mucha gente. Recuerdo el primer año que hizo en la gira de tierra, ganando todos los torneos, ya empezó a hacer algo fuera de lo normal, que no conocíamos. Creo que todos nos hemos quedado cortos en cualquier idea de lo que Rafa podía lograr.

Tú trabajas mucho con jóvenes y no sé si ves lo mismo que Toni Nadal, que dice que ve que le falta a las nuevas generaciones un poco más de compromiso y saber sufrir para conseguir las cosas.

Sí, está claro que los tiempos de ahora no son los de antes. Los jóvenes de ahora quieren resultados mucho más rápidos que lo que antes te daba la vida. Toni siempre dice que en el colegio, el verbo que te enseñaban era 'aguantarse' y todo iba en enseñar que toda recompensa tenía un sacrificio, un coste o un tiempo. Hoy en día esto ha cambiado. Esos cambios en los jóvenes no se les puede culpar a ellos porque no han aprendido que todo lleva un sacrificio. En el deporte no hay atajos. Ahora se busca la manera más rápida de conseguir las cosas.

Y como formador, ¿cómo se consigue redirigir eso?

Los formadores tenemos que usar metodología diferente, teniendo más paciencia y hacer que trabajen de forma más confusa. Antes era más directo, más claro, quien lo aceptaba bien y quien no estaba invitado a abandonar el entreno. Seguro que si ahora usases esa forma, te quedarías sin jugadores con los que trabajar. Hay que llegar a lo mismo, porque el tenis sigue siendo el mismo, pero hay que cambiar las formas.

De la Next Gen que se está vendiendo ahora, ¿quién es el chico que más te llama la atención?

Félix Aliassime. He tenido la posibilidad de seguirle bastante en estos últimos años que estoy con David Vega. Se enfrentó a él en un partido, teniendo Félix 15-16 años y David tuvo varias bolas de partido, yendo set arriba y break arriba pero Félix en ningún momento cambió la actitud, siempre estuvo luchando y animándose. Siguió una línea y terminó ganando. Eso me llamó mucho la atención de él. Tiene algo que escasea hoy en día.

Se le ve muy maduro para su edad.

Mi percepción de él es que es un chico con mucho respeto en su entorno, de entrenadores y todo. Hay un detalle de él que viví y que dice mucho de él.

¿Qué pasó?

Hace un año, en el Challenger de Francavilla, estuvo entrenando con David Vega en la parte final del día. Al terminar, solo quedaba una furgoneta de transporte y tanto su entrenador, David como yo nos situamos detrás y dejamos la parte delantera para que él se sentase ahí. Cuando Félix llegó, no quiso de ninguna manera que yo me sentara atrás. Me hizo bajar sí o sí y ponerme delante, cediéndome el sitio. Son detalles que hoy en día escasean cuando ves a gente como Kyrgios. Félix tiene la base para conseguir su máximo nivel en todo lo que se proponga. Me ha alegrado mucho ver el salto increíble que ha pegado este año.

Me hablas de Kyrgios. Tú, como formador, cuando ves una figura como la suya, ¿qué piensas?

Los ejemplos que tengo de él son totalmente diferentes a Félix. Una vez que estábamos en Barcelona, en el Godó, entrenó con David. Empezaron a hacer puntos y no le iba a Kyrgios todo lo bien que él hubiera deseado y se fue del entreno. Nos lo cortó a la mitad, diciendo que tenía un problema respirando. Nos dejó sin entrenar. Quizá fue casualidad, pero no sé. Ahí ves cómo una línea va hacia un camino y otra línea hacia otro.

¿Tienes miedo de que muchos niños se fijen en lo que hace Kyrgios?

Miedo no, esto ya ocurre. En Estoril, hace unos años, Kyrgios enfrentó a Ramos y Albert nos invitó al box porque habíamos estado entrenando con él. Perdió Albert 7-6 en el tercero y el juez de silla no se atrevió a pitarle un warning por tirar una pelota fuera del estadio, que le hubiera supuesto una descalificación. Cuando Ramos fue a quejarse al árbitro, los niños empezaron a silbarle y el ídolo era el que había tirado el pelotazo fuera del estadio. Esto es solo una anécdota pero en las Academias, vemos a diario cómo los niños hacen todo lo que Kyrgios, que es su referente.

¿Y eso cómo se explica?

Porque están en una edad un poco rebelde, que se quieren salir de lo normal y llevarte la contraria. Ahí tienen el referente perfecto. Cuando les dices que el camino correcto es el del trabajo, el respeto y la humildad, ellos te dicen 'Sí, pero mira Kyrgios', y les tienes que explicar que ellos no tienen su altura, su mano, su saque... no se puede comparar. Está claro que es un mal ejemplo. Sería importante que los resultados nos diesen la razón a los formadores cuando decimos que este no es el camino a seguir.

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Hay una pregunta que preocupa a mucha gente y que quizá tú nos puedas ayudar a responder. ¿Hay futuro en el tenis español?

Yo creo que sí. El problema financiero ha estado siempre. En España no tenemos un Grand Slam, pero tampoco lo teníamos antes y mira lo que ha salido. La diferencia de presupuesto con el resto de Federaciones sigue estando. En España, los clubs, los entrenadores, amantes del tenis son la clave de este éxito. Es verdad que necesitan el apoyo de la Federación para que España siga teniendo los Futures que tenía, con 30-35 Futures, que era el país con el mayor número y además de mucha calidad, que si los jugabas y te iba bien, luego estabas preparado para dar el salto a Challengers. Eso se debe mantener. Con los cambios que ha habido en ITF y ATP ha tambaleado un poco.

¿Y esto cómo se logra?

Hay que mantener lo que ha funcionado en España, que es apostar por el circuito que te da la entrada al profesional y que la Federación siga apostando al máximo para que los clubs sigan organizando torneos porque esa es la mejor manera de ayudar al tenis español, de ayudar a más gente y no hacer ayudas a dedo, por decirlo de alguna manera. Cuantos más Challengers habrá en España será mejor. Cierto que la Federación ha mejorado esto respecto a otros años pero si se mantiene una buena estructura de torneos tanto en chicos como en chicas, será lo más importante para que el tenis español tenga el futuro garantizado. Si ya se tuviera algún torneo grande más en España, mejor, para que no todo dependa de la Davis pero tengo claro que el grupo humano que hay en este país marca la diferencia respecto a otros países con un presupuesto mayor.

Al que se le ocurrió la idea del Transition Tour...

Tendría que tener alguna responsabilidad. No son conscientes que han jubilado a muchos deportistas. Han cortado la carrera en seco de mucha gente. Han hecho un daño irreversible en mucha generaciones.

¿Aunque solo haya estado activo unos meses?

Es que este cambio se anunció en enero del año pasado. Muchos jugadores optaron por jugar previas de Challengers porque se sabía el cambio que se iba a hacer. Han hecho a la gente tomar decisiones erróneas durante todo un año.

Tremendo.

Muchos dejaron de jugar. Otros, han tenido un año perdido. Yo, por ejemplo, estoy con David Vega, que es un jugador que hacía singles y dobles, y por este cambio no ha podido jugar individual. Que quizá sus cualidades sean mejor para el dobles, pero antes podía compaginar el dobles con el individual y a la vez sus cualidades para el dobles mejoraban. Esta decisión la toman sin consultar a los jugadores ni a los profesionales que se mueven en estos ámbitos. Si se hubieran aconsejado, seguramente no se habrían equivocado. Hay gente que debería dar la cara y asumir responsabilidades y dimitir, porque ha sido un prejuicio alto.

Ahora han vuelto atrás, y vuelven a dar puntos para el Ranking.

Sí, pero todos los jugadores que en este tiempo han tomado decisiones, eso ya no se arregla. Hablamos de gente con 20-21 años que esto le ha supuesto un traspiés importante.

Y háblame de tu actual jugador, David Vega.

Le conocí hace algo más de seis años. Tras terminar su etapa en la Academia de Ferrero, vio peligrar su carrera por el tema económico. Me contactó y me dijo que creía que su carrera iba a terminar y que no podía pagarse estar en una Academia y siendo de Las Palmas de Gran Canaria tampoco podía competir. y le dije que íbamos a intentar solucionar su tema. Le propuse que se viniera conmigo, que llevaba un equipo de jugadores Futures, ya que no podía estar sin competir. Él se pagaba solo sus gastos y no tenía que preocuparse en pagarme como entrenador ni mis gastos prácticamente. Estuvimos así un año, donde ganó su primer Future en individual y se situó cerca de los 400 ATP en singles.

Ahí creó su campaña de financiación.

El grupo con el que yo viajaba se fueron prácticamente todos a Estados Unidos con una beca y me quedé solo con él. Tuvimos que empezar a buscar nuevas soluciones como lo del crowdfunding, la plataforma Patrocínalos, cuidando mucho el tema redes sociales, con David como marca y la plataforma Passion Talent Group. Al menos conseguir que ciertos gastos se compensen. Hacíamos y aún hacemos virguerías.

Y ahí surge lo que estáis haciendo en la actualidad. ¿En qué consiste?

La plataforma Global Talent. Es una especie de crowdfunding solo que en lugar de recibir una master-class o una camiseta, la recompensa es una parte de los beneficios de David, de su prize money. Con todas estas cosas, buscamos soluciones al camino. A día de hoy, David está cerca de entrar al Top 100 de dobles y con 24 años puede seguir siendo tenista gracias al camino recorrido y las adversidades superadas y con ciertas posibilidades de ganarse la vida como tenista profesional.

¿Y cómo se puede participar? Quizá hay alguno que nos lea y esté interesado.

Hay 9000 David Vega Tokens (cripto monedas). A cada token, David le ha dado el valor del 18% de su prize money desde enero de 2021 a diciembre de 2030, durante 10 temporadas que pensamos será cuando David saque más rendimiento a su carrera. El 18% de su prize money al final de cada año, se trasferirá a la plataforma Global Talent y ellos lo distribuirán con los propietarios de los David Vega Tokens.

¿Cuánto vale un token?

El precio que tiene ahora mismo es de 20 dólares. Los tokens van variando su precio en la bolsa y se pueden comprar tanto en el Market como a los propietarios de esos tokens en el Exchange. El precio del token de David variará dependiendo de su trayectoria. Si por ejemplo mañana tuviera un buen resultado aquí en Roland Garros* seguramente el valor del token de David subiría. Los que ya tengan un token podrían venderlo a un precio mayor al que lo adquirieron.

*La entrevista se realizó antes de que David Vega disputara su partido de dobles

Juega el dobles masculino con Alex de Miñaur, ¿no?

Alex y David tienen una buena amistad. Siempre se han llevado muy bien y eso para el dobles es un plus añadido. Ellos siempre habían hablado de jugar juntos en un Slam o un ATP. Tenían ilusión entre los dos de jugar. Nosotros estamos muy agradecidos de que Alex mantenga esta ilusión de jugar con David, que es lo que nos ha hecho poder estar aquí en su primer Grand Slam.

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