Djokovic, sólido como una roca

El número uno del mundo solventa en tres trabajadas mangas su duelo ante el 'qualy' italiano Salvatore Caruso, que vendió muy cara su piel.

El número uno superó a un duro rival como fue Salvatore Caruso. Foto: Getty
El número uno superó a un duro rival como fue Salvatore Caruso. Foto: Getty

Novak Djokovic ya está en la segunda semana de Roland Garros 2019 tras superar a un más que correoso Salvatore Caruso por 6-3, 6-3 y 6-2 en 2 horas y 4 minutos de juego. Muy buen nivel del serbio que se encontró muchísima oposición al otro lado de la red. Magnífico despliegue del italiano que cuajó gran actuación.

Nunca había perdido ninguno de sus ocho duelos anteriores ante jugadores procedentes de la previa en Grand Slam. No quería Djokovic que éste fuera el primero y menos otro italiano tras lo sucedido con Cecchinato el año pasado. El serbio se mostraba sólido desde el inicio del partido si bien era a lo que le obligaba Caruso, un tenista aguerrido, pétreo desde la línea de fondo, incansable detrás de la bola todo el tiempo.

Largos, larguísimos intercambios entre ambos que hacían presagiar buena batalla, si bien ese ritmo le viene como anillo al dedo al de Belgrado. En el cuarto juego Djokovic lograba la ruptura de saque y no cedería ya la ventaja hasta encaramarse al 6-3, eso sí, en 48 minutos. Dura pelea sin duda ante un Caruso que iba a vender muy cara su piel en su primer cuadro final de Grand Slam.

En el segundo set el italiano intensificó la brega sobre la Philippe-Chatrier. Djokovic anhelaba marcharse rápido en el marcador y hacer zozobrar las esperanzas de Caruso de hacerle partido al número uno del mundo. Pero el 'qualy' no había llegado hasta la tercera ronda y al partido de su vida hasta el momento para rendirse tan rápido. Se aferraba con uñas y dientes a la pista, reduciendo al mínimo sus errores y sabiendo ser agresivo cuando tocaba. Cada punto era una tremenda batalla, ya fuera de reveses o derechas o de ambos. Djokovic se mostraba calmado y paciente, sabedor de que la oportunidad llegaría. Y así fue, esta vez en el quinto juego donde se iría en el marcador. Aprovechó esa inercia para desactivar en cierta medida la consistencia de Caruso y encontrar más 'winners'. Finalmente por otro 6-3 con una nueva ruptura conseguía el campeón del torneo en 2016 poner mucha tierra de por medio ya.

En la tercera manga Caruso seguía luchando por dar la sorpresa y al menos poner en algunos aprietos a Djokovic. Pero aquí el serbio, ya con mucho colchón de ventaja, estaba más suelto y aprovechando el mayor cansancio de su rival, fue marchándose con más facilidad en el marcador, terminando por cerrar a placer el compromiso, del cual el marcador no refleja lo que se vio. Una tremenda lucha y un intensísimo duelo. Djokovic abrochaba por 6-2 la tercera manga y sellaba su acceso a los octavos de final donde Struff o Coric será su rival por el pase a cuartos.

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