Demostración de poder de un Nadal que sale muy reforzado

El español hizo un tenis sublime en los dos primeros sets, y supo reponerse con a un tercero en el que Goffin fue mejor obligándole a elevar su nivel.

Rafael Nadal en Roland Garros 2019 ante David Goffin. Foto: zimbio
Rafael Nadal en Roland Garros 2019 ante David Goffin. Foto: zimbio

Los trenes más potentes constituyen una maquinaria tan compleja y perfecta que necesitan tiempo para engrasar las máquinas, pero una vez lo hacen y adquiere la máxima velocidad, pueden arrasar con todo. Con esta metáfora podría explicarse la progresión de Rafael Nadal en esta gira europea sobre tierra batida. El español no cumplió con los tiempos estipulados en las paradas intermedias, pero atisba ya el gran objetivo final acelerando de manera constante e inmisericorde, y apabullando a todo aquel que ose situarse en su camino. David Goffin asistió impávido durante dos mangas a una auténtica exhibición por parte del español, y durante un set demostró que con un nivel estelar se puede competir con Rafa. Sin embargo, la reacción del español fue contundente, algo que le puede dar mucha confianza de cara a la segunda semana. Terminó cerrando por 6-1 6-3 4-6 6-3 y está en octavos de final de Roland Garros 2019.

Volvió a experimentarse esa sensación única que solo es capaz de transmitir Nadal. Velocidad de piernas inusitada, golpeos de tremenda potencia jugados con mucho margen de error y que le servían para desbordar a su rival, y capacidad para seleccionar el golpe preciso en el momento adecuado. Goffin se dedicaba a correr detrás de la pelota, mientras que la esférica corría poco al salir de su raqueta. Recluido dos metros detrás de la línea de fondo, todo intento de agresividad por parte del belga era contrarrestado con severidad por parte de un hombre cuya capacidad para imponer su ley fue insultante una vez más. El primer set fue una auténtica exhibición por parte del balear, que no dio ninguna licencia a David.

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Bajó un pelín el pistón al resto en la segunda manga, lo que Goffin aprovechó para ganar tres juegos y sentirse con la capacidad de proponer algo. En cualquier caso, siempre fue a remolque en el marcador y no gozó de una sola pelota de rotura. Daba la sensación de que lo único que podía hacer el belga era esperar que amainara el chaparrón que se le estaba viniendo encima, y eso solo ocurrió cuando en el marcador campeaban ya los dos sets ganados por Nadal. Pero el belga no estaba dispuesto a marcharse con esas sensaciones de París. En el tercer parcial sacó fuerzas de un lugar desconocido y consiguió sacar a Rafa de su zona de confort a base de un juego vibrante y al límite en el tramo final, cimentado en un gran esfuerzo y estrategia agresiva en los compases iniciales del set.

Consciente de que necesitaba cambiar algo, Goffin subió su porcentaje de primeros servicios, aprovechó una mínima relajación del español y empezó a tirar asumiendo más riesgos. Se movió con celeridad en aras de encontrar la derecha invertida y tiró con potencia y sin miedo. Neutralizó cualquier escaramuza de Rafa al resto y dio un golpe de efecto en el noveno juego, haciendo break. Dio continuidad a su momento de máxima confianza con un juego sublime con el que firmó el primer set perdido del torneo por parte del español. Parecía evidente que había más mérito del belga que demérito del español en este sorprendente resultado parcial, y Nadal salió dispuesto a poner las cosas en su sitio en el cuarto set.

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Desde el inicio se pudo comprobar cómo el tremendo esfuerzo realizado le iba a pasar factura a David Goffin. Fue incapaz de mantener esa frescura de piernas y mente que tan agresivo le permitió ser, y poco a poco Nadal fue recuperando la manija del encuentro. Volvió dominar y mover a su rival como si de un péndulo se tratara y terminó cerrando el partido con buenas sensaciones. Puede ser muy importante haber experimentado sensaciones tan diversas en un partido; desde el dominio absoluto merced a su nivel estelar, como el hecho de verse vulnerable con una reacción sublime por parte de su contrincante. Lo más importante es cómo Rafael Nadal volvió a adjudicarse con las riendas del encuentro y certificar su pase a octavos de final de Roland Garros 2019. Allí, espera ya al ganador del duelo entre Londero y Moutet.

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