¿Basta con ganar títulos para ser una superestrella?

Judy Murray traza un debate interesante sobre la necesidad de tener superestrellas que además de ganar lleven el tenis a otro nivel de popularidad.

Sharapova y Serena. Foto: Australian Open
Sharapova y Serena. Foto: Australian Open

Es una pregunta que, sin ir más lejos, han debatido los usuarios de 'Punto de Break', cuando el tema ha salido de manera directa o indirecta. ¿Qué es mejor para el tenis, masculino y femenino, alternancia o dominio?¿Muchos ganadores diferentes o dominios importantes generados por grandes figuras carismáticas que fabriquen rivalidades?¿Qué atrae más al público y fideliza su interés? Judy Murray, en una interesante entrevista para Tennis365, deja caer su opinión sobre el relevo de las hermanas Williams o Maria Sharapova.

"Serena, Venus y Sharapova han sido las tres tenistas de mayor repercusión en mucho tiempo", comienza explicando la madre de Andy Murray. "Pero su salida del tenis dejará una gran brecha. Ellas tres hicieron un trabajo increíble al elevar el estatus de nuestro deporte y llevarlo a otro nivel, permitiendo que los partidos de mujeres compitan en popularidad con el de los hombres durante lo que ha sido un tiempo maravilloso con ek 'Big Four' de Roger Federer, Rafael Nadal, Novak Djokovic y Andy Murray en lo alto de la clasificación".

“Serena, Venus y Sharapova han gestionado su fama en diferentes direcciones. Se han trasladado a la moda o el diseño de interiores, han aparecido en películas y se han convertido en nombres muy conocidos en todo el mundo, por lo que las extrañaremos cuando se vayan. Lo que tenemos ahora es una variedad de ganadoras, con esa estadística de que los primeros 18 torneos de este año tuvieron diferentes ganadores, y es algo notable. ¿Pero eso es algo bueno para el deporte? Vimos que Tiger Woods regresaba y ganaba el Masters y generó más alcance para el golf de la que ha tenido durante mucho tiempo, por lo que hay dos formas de ver el final de una era en la que los jugadores de renombre se retiran".

La británica deja entrever en sus opiniones que la WTA necesita generar un relevo que termine fabricando auténticas superestrellas, rivalidades sólidas, y no sólo campeonas de Grand Slam. "Algunas personas pueden preferir ver a una superestrella como Serena jugando en la final de Wimbledon, ya que eso atraerá más atención que una recién llegada, pero esta próxima generación de estrellas está a punto de obtener su gran oportunidad de dejar su huella en los escenarios más grandes. No cabe duda de que necesitamos grandes estrellas para promover el juego de las mujeres y ahora estamos buscando nuevas caras para crecer".

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